Traducción: Ana Hidalgo Jiménez | Editorial: Bóveda
SINOPSIS
Tres mujeres en busca de respuestas. ¿Villa Sirena acabará por unirlas o las separará para siempre? Cuando Tess Angel recibe la carta de un abogado invitándola a reclamar la herencia que le ha dejado Edward Westerman, un hombre al que nunca conoció, se queda estupefacta. Se trata de Villa Sirena, una hermosa casa de recreo encaramada en unos acantilados de Sicilia. Pero lo único que la une a esa isla es su madre, Flavia, una siciliana que se marchó de allí durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque nunca ha propiciado que Tess se reencuentre con sus raíces, Flavia se da cuenta de que los secretos de su pasado están a punto de ser descubiertos y decide contarle su historia. Todos estos acontecimientos también sorprenden a Ginny, la hija adolescente de Tess, que soporta como puede el instituto, sobrelleva su incipiente sexualidad y está llena de preguntas para su padre, que abandonó a su madre antes de que ella naciera. Tres mujeres en busca de respuestas. ¿Villa Sirena acabará por unirlas o las separará para siempre?
OPINIÓN PERSONAL
Una novela entretenida aunque no empatizo demasiado con las protagonistas. No comprendo su personalidad y, durante los últimos capítulos, me he indignado un poco con su actitud. Sin embargo, reconozco que todos los personajes resultan creíbles. Es más, puesto que se enfrentan a problemas más o menos cotidianos, cualquier otra lectora podrá sentirse plenamente identificada con alguna de las tres generaciones (abuela, madre o hija).
Su prosa resulta un poco confusa en un par de párrafos, porque hace paréntesis demasiado largos y, cuando por fin retoma la frase inicial, no recuerdas de qué estaba hablando. No obstante, me ha gustado mucho la fórmula narrativa que utiliza, el modo en que pasado y presente van tejiendo los cimientos de un argumento totalmente sólido. Por un lado, la novela nos mantiene intrigados con el paradero de un tesoro que ha convertido en rivales a dos familias sicilianas.
Por otro lado, La Villa también es una novela romántica en todos los sentidos. Y aunque prefiero los protagonistas menos azucarados y más gamberros, algunas escenas son tan conmovedoras que su amor prohibido me ha mantenido en ascuas hasta el final, con alguna que otra sorpresa inesperada por el camino. De nuevo, cada pequeño detalle me ha parecido de lo más realista.
Lo que menos me ha gustado de toda la novela son los interminables párrafos que dedica a las recetas sicilianas, porque su lectura es aburridísima.
