Reseña, Metro 2033 | Dmitry Glukhovsky

Traducción: Joan Josep Mussarra Roca | Editorial: Minotauro

Cubierta de Metro 2033


SINOPSIS

Año 2033, Moscú. Los supervivientes de la terrible guerra nuclear que ha devastado el mundo se han refugiado bajo tierra, en la red del metro. En cada una de las estaciones, convertidas en pequeñas ciudades Estado, sus habitantes se agrupan en torno a las más diversas ideologías, religiones o movidos por un único objetivo: impedir una invasión de las criaturas mutantes del exterior.


OPINIÓN PERSONAL

Durante las últimas décadas, los supervivientes de una guerra nuclear se han refugiado en el metro de Moscú. La profundidad los protege de la radiación y de la abrasadora luz solar, pero los ataques de los mutantes han aumentado en los últimos tiempos. Las estaciones no disponen de un sistema de comunicación rápido y Artyom, de la estación VDNKh, inicia un viaje para pedir ayuda e informar de la situación que pone en peligro a toda la red.

Artyom recorre túneles y estaciones durante semanas, compartiendo espacio con personajes secundarios que lo acompañan durante un par de capítulos, y luego sigue su camino hacia la Polis, donde nos espera la trama principal después de quinientas páginas. Los peligros que amenazan su vida parecen un batiburrillo improvisado, desde exploradores que desaparecen sin dejar huella, escenarios que afectan a la mente y guerras subterráneas entre comunistas, fascistas y religiosos. Precisamente, el mapa político y comercial es el punto más sólido de la novela, así como las descripciones de las nuevas ciudades.

Dentro del propio libro, parece que el autor justifica su ritmo narrativo: «La vida está llena de acontecimientos que no están relacionados entre sí, que son totalmente independientes. No se produce una sucesión lógica. Pero en los libros sí: tienen un principio, entonces empieza a desarrollarse un argumento, se llega al punto cumbre, y luego el desenlace». El viaje de Artyom está lleno de acontecimientos que no parecen relacionados entre sí, pero que acaban formando un mosaico. Es un protagonista volátil con sueños premonitorios y pensamientos recurrentes, una herramienta literaria para diseccionar la soledad del hombre, el sinsentido de la vida y la destrucción del ser humano.

¿Mis peros? La equidistancia, el papel de la mujer, la explicación de la fantasía y el final. Las últimas páginas son clavadas a un clásico de la ciencia ficción y la revelación no sorprende.


«¡Dios mío, qué maravilloso mundo destruimos!»


Reseña, El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes | Tatiana Tibuleac

Traducción: Marian Ochoa de Eribe | Editorial: Impedimenta

Cubierta de El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes


SINOPSIS

 Aleksy aún recuerda el último verano que pasó con su madre.

Han transcurrido muchos años desde entonces, pero, cuando su psiquiatra le recomienda revivir esa época como posible remedio al bloqueo artístico que está sufriendo como pintor, Aleksy no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional francés: el rencor, la tristeza, la rabia.

¿Cómo superar la desaparición de su hermana? ¿Cómo perdonar a la madre que lo rechazó? ¿Cómo enfrentarse a la enfermedad que la está consumiendo?

Este es el relato de un verano de reconciliación, de tres meses en los que madre e hijo por fin bajan las armas, espoleados por la llegada de lo inevitable y por la necesidad de hacer las paces entre sí y consigo mismos.

Plena de emoción y crudeza, Tatiana Tibuleac muestra una intensísima fuerza narrativa en este brutal testimonio que conjuga el resentimiento, la impotencia y la fragilidad de las relaciones maternofiliales. Una poderosa novela que entrelaza la vida y la muerte en una apelación al amor y al perdón. Uno de los grandes descubrimientos de la literatura europea actual.


OPINIÓN PERSONAL

«Aquella mañana en la que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea. Era la madre más inútil que haya existido jamás».

Aleksy odia a su madre y se odia a sí mismo por ser un producto de ella. «De haber podido, la habría cambiado por cualquier otra madre del mundo». Media novela son insultos y las cosas horribles que desea a todo el mundo. El narrador padece de alucinaciones y episodios de violencia. Planeaba viajar con sus amigos a Ámsterdam, pero decide pasar las vacaciones de verano con su madre en un pueblo francés. Esos días, ¿los más felices de su vida?, son el hilo narrativo de unas memorias.

Conocemos el final casi desde el principio, Aleksy comparte recuerdos de diferentes épocas y adelanta lo que sucederá en años posteriores, pero fragmenta el desenlace para entregarnos la información como pequeños giros inesperados. Lo que interesa de su relato es el proceso, el descubrimiento de una madre que quizá no era tan mala y su transformación en el adulto que escribe el cuaderno décadas después. 

Si buscas una lectura dramática, el protagonista es uno de esos personajes destruidos a los que no dejan de pasarles desgracias y tragedias. También contempla las crisis de locura en primera persona, aunque la salud mental no tiene tanto desarrollo como la relación filial. 

Se lee en un suspiro y con cierto desagrado, a pesar de los momentos emotivos.


«A mi paso, en lugar de huellas quedaban tan solo unas pequeñas hendiduras llenas de nada, y la gente ni siquiera se fijaba en esas huellas porque no puedes fijarte en lo que no se ve».


Reseña, El regreso de las Ugarte | Arantzazu Viteri Garay

Ilustraciones: Pifa Montgomery

Cubierta de El regreso de las Ugarte


SINOPSIS

Martina Ugarte es la menor de tres hermanas… y la única que nació sin poder alguno.

Su única habilidad es saber, con absoluta certeza, cuándo son las 22:22.

Dieciséis años después de huir de Kalkahue, las Ugarte se ven obligadas a regresar a una comunidad secreta de la que nadie se atrevió a hablarles. Allí, a quienes nacen con un don los clasifican según su utilidad, bajo normas que no admiten preguntas.

Criadas en libertad, las hermanas no encajan. Y cuanto más intentan comprender qué papel se les ha asignado, más evidente resulta que su regreso no es una casualidad, sino el resultado de una historia iniciada siglos atrás: mujeres perseguidas, secretos heredados… y una memoria que se niega a desaparecer.

Porque Kalkahue no es un refugio: es un lugar donde los cuerpos tienen un valor asignado y la pregunta no es cuánto valen, sino quién decidió que se les podía poner precio.

El regreso de las Ugarte es una fantasía distópica con misterio y ritmo ágil, donde Martina deberá decidir quién quiere ser… incluso cuando el sistema ya lo ha decidido por ella. 


OPINIÓN PERSONAL

Las hermanas Ugarte viajan de circo en circo por el sur del continente americano, siempre huyendo, con el tío Saúl y su institutriz Elba. Mientras que las mayores han heredado dones mágicos, Martina no tiene ningún poder especial, solo puede saber cuándo son las 22:22, y ni siquiera conoce el significado de esa hora.

Pero el origen de las hermanas Ugarte se remonta a 1530, cuando los inquisidores del reino de Castilla quemaban a las brujas en la hoguera y los sacerdotes incas sacrificaban vírgenes para contentar a los dioses. A lo largo de la historia, los Hijos del Sol y las Hijas de la Luna han combatido en una guerra santa: los Hijos quieren dominar y las Hijas anhelan ser libres.

Es una novela a dos tiempos narrativos: el pasado es más místico y el presente describe una distopía religiosa sobre adolescentes con poderes mágicos. Personalmente, me gusta más la mitología antigua y la ambientación de las primeras Ugarte. Cuando las hermanas llegan a su destino, la narrativa sigue un esquema visiblemente clásico.

Martina y compañía no saben en quién confiar porque todo el mundo les oculta información. Un silencio que mantiene en secreto los giros inesperados de los últimos capítulos. Pero el aspecto científico de la magia y algunos detalles desmerecen una trama tan bien pensada, me ha dejado una sensación agridulce.

Destaco una prosa soberbia, la originalidad y el mensaje feminista.


«La luna tiene muchas caras y vosotros, tan cegados por el resplandor del sol, nunca la entenderéis. Es mucho más fácil iluminar el día que la noche».

«Mientras la atención estuviera en qué grupo mandaba, nadie se rebelaría». 


Reseña, Imania | Mónica García Llamazares

Ilustraciones: Marina García Orti

Cubierta de Imania


SINOPSIS

Isbe, una niña de doce años, sigue la pista de su perro perdido hasta un lugar llamado Imania, poblado por criaturas extraordinarias. Debe encontrarlo cuanto antes y regresar a casa, pues un mal desconocido está destruyendo ese mundo y a todos sus habitantes. La acompañarán en su viaje tres imanios que buscan una solución para salvar su tierra: Nosga, un animal único al que todos confunden con un dragón, algo que él considera el mayor insulto del mundo, Uyer, un muchacho de doce años que pertenece al pueblo de los plantios y se transformará en árbol al llegar a la vejez, y Mikel, un chico de catorce, hijo de un colibrí y una rosa, cuya piel recuerda al hielo. Juntos atravesarán un laberinto de niebla, una ciudad de papel y el temible Desierto Creciente, que aparece y desaparece a su antojo, sin saber que todo lo que buscan está más cerca de lo que creen.


OPINIÓN PERSONAL

Como Alicia persiguiendo al conejo, Isbe entra en el mundo mágico de Imania buscando a su perro extraviado. Su primera impresión de este mundo es bastante amable, parece que reina la paz y el Consejo ayuda a todo el mundo por igual. Las primeras páginas son una simple enumeración de lugares y seres de fantasía que dan ganas de quedarse para siempre. Pero enseguida oye rumores de la Mancha que consume los sueños y está borrando el mapa. Ella misma ha perdido sus recuerdos al entrar.

«Seguro que ha sido esa cosa, que te ha desorientado. Nos confunde. Nos nubla el entendimiento y no nos deja dormir. ¡Y cada vez hay más!»

Isbe no es ninguna heroína, ella solo quiere encontrar a su perro y volver a casa, recordar a su familia Entonces conoce a Nosga, el NO-dragón, a Uyer, un chico planta, y a Mikel, un insolente. Y su amistad cambia todo. Su viaje es una búsqueda que descubre las maravillas de Imania, aunque es un mapa improvisado y no se quedan mucho tiempo en ninguna parte.

Su camino siempre se complica por accidente, pero está bien construido y no deja ninguna experiencia en el olvido, con pequeñas historias personales. Me agrada que los niños sean imperfectos: se enfadan, se rinden y se equivocan. En definitiva, están creciendo. De hecho Mikel es un bullie indeseable y su arco me parece un incordio.

Las pruebas y peligros que superan recuerdan a historias clásicas, pero decora los escenarios con ideas nuevas y un derroche de imaginación a la altura de las novelas que homenajea. Lo que parecía un cuento infantil de fantasía y aventuras se transforma en una metáfora que me ha roto, incluso siendo predecible. No esperaba ciertas emociones y el final me ahoga en lágrimas. Es uno de los libros que más me han hecho llorar.


«Esta oscuridad no durará para siempre».


Otros libros de Mónica García Llamazares

Las huellas del tiempo

Al otro lado del espejo

¿Quién no ha soñado con una puerta mágica que nos lleve a mundos de fantasía donde vivir mil aventuras? Como Alicia persiguiendo al conejo blanco o Wendy volando al País de Nunca Jamás. En esta entrada, recopilo libros que visitan esos mundos y cómo entrar en ellos.


Una llave en la página de un libro

Alicia descubrió el País de las Maravillas persiguiendo un conejo blanco y regresó en un segundo libro, preguntándose cómo sería el mundo a través del espejo.

Cubierta de Alicia en el País de las MaravillasCubierta de Alicia a través del espejo

Wendy, John y Michael se escabullen una noche y, guiados por Peter Pan, vuelan al País de Nunca Jamás, una isla de fantasía donde habitan hadas, piratas, pieles rojas y sirenas.

Cubierta de Peter Pan

Un ciclón se lleva una casa volando y la deposita en el país de Oz, con Dorothy y Totó en su interior. Quizá El mago de Oz, que vive en Ciudad Esmeralda, pueda ayudarles.

Cubierta de El mago de Oz

Los hermanos de Carne de piedra entran en el mundo mágico que se oculta tras el espejo de su padre. Sin llegar a retelling, hace referencias a varios cuentos clásicos.

Cubierta de Carne de piedra

Bestias Ibéricas es literatura de viaje donde todo es posible gracias a la fantasía más absurda. Un dios abre una brecha espacio-temporal con gases y Nico atraviesa su sofá, apareciendo en un mundo con mitología de la península.

Cubierta de El ladrón y el advenedizo

Una mezcla entre Alicia en el País de las Maravillas y La historia interminable. Isbe busca a su perro extraviado y entra en la tierra de Imania a través de un túnel.

Cubierta de Imania

Greta se despierta en el bosque tras dormirse en su cama nueva. Pero no es bosque cualquiera, sino uno con árboles enormes, animales de todo tipo y flores exuberantes... ubicado en otro mundo. Para volver a casa, tendrá que encontrar el Óvalo Místico.

Cubierta de Greta Great y el Óvalo Místico

En La cosecha de Samhein, doce niños viajan a un reino que no es de este mundo la última noche de octubre. Para cumplir su misión, tienen que sobrevivir a una ciudad devastada.

Cubierta de La cosecha de Samhein

Cristina se metió en la cama después de unos de tequilas y ha despertado en mitad de a saber dónde. Obscu es un reino maldito donde los humanos no son bien recibidos.

Cubierta de Obscu

El director de la editorial La Sociedad de la Libélula ha inventado una máquina que aletarga a los escritores y les hace vivir sus propias historias, en su más íntimo subconsciente.

Cubierta de La Sociedad de la Libélula

Colisión es una suerte de experimento literario que rompe la cuarta pared. Una escritora sobrevive a su propio mundo inventado y reflexiona sobre el proceso creativo.

Cubierta de Colisión

En Fushigi Yuugi, dos estudiantes de secundaria encuentran El Universo de los Cuatro Dioses en la biblioteca y al abrirlo acaban dentro del misterioso libro.

Cubierta de Fushigi Yuugi, volumen uno


*es una entrada resumen que iré actualizando con nuevas lecturas

Reseña, Mi ex y otros zombis | Kai Kalei, Helio Eika

Ilustración de cubierta: Ane Arzelus Rodríguez

Cubierta de Mi ex y otros zombis


SINOPSIS

La vida de Ana transcurre felizmente a pesar de la invasión zombi que ha sufrido el planeta, hasta que su jefa la echa del trabajo y unos zombis okupas la echan de su apartamento. Entonces se ve obligada a volver a casa de su madre en un pueblo remoto. Una vez allí, los acontecimientos se suceden sin descanso:

—Deberá acostumbrarse de nuevo a las excentricidades de su madre, una mujer dicharachera y optimista con una capacidad ilimitada para meterse en problemas.

—Se reencontrará con su exnovio que, aunque se ha convertido en zombi, sigue siendo tan pacífico como antes.

—Cuando huye de unos de los ligues que le ha endosado su madre, Ana conocerá a Álex, un atractivo miembro de la brigada antizombis, que se enamora de ella en cuanto la ve.

—Una vecina loca, un tendero cotilla, una misteriosa vidente, un maestro zombifulness, un cartero culturista… y muchos zombis que no son para nada lo que parecen.

Una comedia romántica sorprendente, optimista y muy divertida que reflexiona sobre lo que realmente nos hace humanos.


OPINIÓN PERSONAL

Ana está teniendo uno de los peores días de su vida, y eso que ha sobrevivido a una invasión zombi. Su jefa la ha despedido y los zombis ocupan su piso, así que vuelve al pueblo con su madre. Aquí la cosa no mejora mucho: su madre la presiona para que busque novio, su ex se ha convertido en un zombi y Ana encuentra trabajo en unas clases de zombifulness

«No todos los zombis son peligrosos. Algunos siguen comportándose como humanos, recuerdan su vida pasada y no hacen daño a nadie».

«Yo creo que hay zombis pacíficos con los que se podría convivir sin problema».

No se parece en nada, pero la idea de muerto viviente me recuerda a R y Julie, aunque aquí los zombis son perseguidos a medias y caminan entre nosotros porque son pacíficos. Son no muertos que se asustan y huyen, que rara vez muerden y algunos vecinos los acogen en sus casas. No dejaba de preguntarme cómo pensaba alargar la trama si los revividos ni siquiera suponen una amenaza real.

Puesto que se trata de una comedia romántica, conoce a un policía guapísimo. Pero no lo recomiendo si buscas un libro estrictamente romántico porque aquí lo importante es que no todos los zombis son malos (no estoy segura de que las segundas lecturas sean buenas) y la pareja me ha dado igual.

El ritmo narrativo es rápido y caótico, con muchísimo diálogo. Puedes enterarte de la historia saltando de diálogo en diálogo. La mayoría de escenas se sienten improvisadas y su sentido del humor cruza la delgada línea entre lo gracioso y lo irrisorio, a mí personalmente no me hace reír y los personajes me parecen insoportables. 

Es muy novela chick lit, si te divierten las primeras páginas, puede que sea para ti.


Reseña, Mara Sangrenegra | Júlia Díez

Ilustración de cubierta: Asha Gassó | Editorial: El Transbordador

Cubierta de Mara Sangrenegra


SINOPSIS

A diario, el sol Vénon se apaga durante cuatro horas. Lo llaman el Duelo: un eclipse en el que la oscuridad libera a los rastreadores, quimeras hambrientas que patrullan por todo Sombrasol y devoran a quien no esté protegido por el ónice vivo.

En la mina de Lengua Rota, Mara Sangrenegra solo pretende llegar viva al siguiente turno hasta que pisa la sombra de un contrabandista y se la arranca. El hombre queda hueco, y ella se queda con sus recuerdos. Desde ese momento, infinidad de motas doradas empiezan a arderle en el cabello.

Mientras la Marchitez consume a las gentes de Sombrasol, una profecía antigua vuelve a circular de boca en boca: «Del Duelo nacerá la Antorcha».


OPINIÓN PERSONAL

El astro Véron se está apagando y sus eclipses programan el Duelo: cuatro horas diarias de oscuridad. Durante el Duelo, la mina de Lengua Rota es una madriguera de bestias cegadas por la rabia. Mara Sangrenegra trabajaba en la mina cuando pisa y roba sin querer la sombra de un contrabandista y descubre que es la Antorcha de la profecía: un nuevo sol en la tierra que salvará a su pueblo de la Marchitez, de las quimeras y de un astro exhausto.

Se supone que la Antorcha no obedece a la Hermandad, pero el Arconte quiere hacerse con ella para someter al pueblo con su luz, mientras que la Rebelión Heliácea quiere romper las cadenas eclesiásticas.

He  intentado contar en cuatro palabras una mitología y un conflicto que no comprendo del todo y que me suscita más dudas que certezas. Los tiempos narrativos y los recuerdos que introduce, interrumpiendo el presente con frecuencia, me han generado cierta sensación de extrañeza. Las conversaciones pretenden ser épicas, pero son diálogos que suenan raro y que no siempre expresan bien las ideas. Mi lectura ha sido una experiencia confusa.

Mi principal problema son los personajes arquetipo. Las historias secundarias no importan, los protagonistas me aburren y la Antorcha no tiene suficiente arco. Se mueven todo el rato en las mismas conversaciones, en escenarios que no voy a recordar el día de mañana y pocas sorpresas. Lo he leído con desidia, por curiosidad hacia un final que me deja apagada.

Destaco que algunos conceptos resultan interesantes y que la prosa es correcta.


«Nadie se arrodilla por fe. Se arrodillan por miedo. La fe viene después, una vez que el cuello ya se ha acostumbrado a inclinarse».