Reseña, Monje y robot | Becky Chambers

Traducción: Carla Bataller Estruch | Arte de cubierta: Sofía Sanz | Editorial: Crononauta

Cubierta de Monje y robot


SINOPSIS

Le hermane Dex nunca ha escuchado el canto de los grillos.

Aunque lleva una vida plena y tranquila en su monasterio, esa ausencia comienza a asfixiarle y su obsesión termina destapando un deseo mucho más profundo: convertirse en monje del té itinerante, dejar atrás la urbe y las tierras que heredó la humanidad tras el fin de la Edad de las Fábricas y adentrarse en la naturaleza salvaje. Es allí donde, según las crónicas, habitan los robots que tomaron conciencia y se liberaron del yugo humano.

Pero Dex no tarda en descubrir que los robots siguen ahí, cuando uno sale a su encuentro con una misión que cumplir, buscando la respuesta a una simple pregunta: «¿Qué necesitan los seres humanos?».

En este ómnibus que recoge las novelas «Salmo por quienes se construyeron en la naturaleza» y «Plegaria por la timidez de los árboles», Becky Chambers plantea una utopía futurista donde la gente ha vencido al colapso ecológico y construido una sociedad limpia y autosuficiente. En ese contexto, ¿qué más podrían necesitar?


OPINIÓN PERSONAL

Nadie sabe los motivos, hace dos siglos los robots adquirieron consciencia y abandonaron las fábricas. No ha habido contacto humano con ellos desde que declinaron unirse a nuestra sociedad como parte de la ciudadanía libre y se fueron a la naturaleza virgen. 

Dos siglos después, le hermane Dex deja la Ciudad y viaja de pueblo en pueblo sirviendo té. Su nueva vocación como monje del té consiste en escuchar los problemas de sus clientes y ofrecerles té cuando acuden a elle para descansar de vidas en apariencia perfectas.

Los primeros años nos permiten conocer los pueblos de una sociedad utópica que respeta la naturaleza hasta el punto de no hacer senderos. En la época de las fábricas, la humanidad estuvo al borde de la extinción y aprendió. En la actualidad, utilizan tecnología sostenible, el dinero ha desaparecido y no existen personas malas. Pero si todo parece tan idílico ¿por qué le hermane Dex no encuentra su lugar en el mundo?

Y por fin tiene lugar el primer contacto entre humanes y robots en dos siglos. En uno de sus viajes, Dex conoce a Onfalina, un robot con la inocencia de un niño y una filosofía de vida adorable. No es una novela de aventuras ni existe un conflicto aparte global del malestar psicológico, porque habitan un sistema sostenible e inclusivo. Es una historia que reflexiona sobre el sentido de la vida, un ejercicio de introspección si también estás atravesando una crisis existencial y te haces las mismas preguntas.

Lo que menos me ha convencido es la permanencia de los dioses en una sociedad avanzada, aunque le concede un aspecto místico a sus costumbres que puede resultar atrayente. Eso y la insistencia de le hermane a la hora de fijarse en lo guapos que son los hombres, es de las pocas descripciones físicas que hace.

El final me parece inconcluso, pero bonito. Una lectura agradable de manta y tecito.


«Los seres humanos poseían el don de desequilibrar las cosas».


Otros libros de Becky Chambers

El largo viaje a un pequeño planeta iracundo

Reseña, El baile de las locas | Victoria Mas

Traducción: José Antonio Soriano Marco | Ilustración de cubierta: Piotr Krajewski | Editorial: Salamandra

Cubierta de El baile de las locas


SINOPSIS

Estamos en París en marzo de 1885. Como cada año para la Media Cuaresma, se celebra el popular «baile de las locas» en el hospital de la Salpêtrière, dirigido por el eminente neurólogo profesor Charcot. Durante una noche, la flor y nata de París disfruta al ritmo de valses y polcas en compañía de las internas, disfrazadas con extravagantes atuendos. Entre las pacientes destacan Louise, una joven epiléptica maltratada por su tío que tiene puestas todas sus ilusiones en un futuro matrimonio con un interno del centro, y la rebelde y visionaria Eugénie, una muchacha de buena familia encerrada sin contemplaciones por su propio padre. Bajo la atenta vigilancia de la implacable supervisora Geneviève, ambas intentarán cumplir sus sueños y harán todo lo posible por escapar.


OPINIÓN PERSONAL

«Lo que predomina allí no son las histéricas bailando descalzas en los pasillos fríos, sino una lucha silenciosa y diaria en pos de la normalidad».

El baile de las locas es una historia de historias, protagonizada por mujeres que han sido rechazadas por la sociedad parisina de 1885. Las historias personales y familiares de las «locas» retratan una época que no estamos lejos de vivir otra vez. Maridos dominantes que se sienten amenazados por las mujeres libres, familias acomodadas que convierten a las «histéricas» en un espectáculo. En definitiva, una sociedad patriarcal que interna en hospitales psiquiátricos a las mujeres «que ponen en peligro el orden social».

La novela introduce elementos de fantasía que, a mi parecer, deslucen el realismo de la crítica. Eugénie ve difuntos desde los doce años y la gente cree que son alucinaciones. Su don es lo único que le permite conectar con las emociones de la supervisora, al tiempo que las internas establecen vínculos y cuidados entre ellas.

El final era predecible porque está bien hilado, pero me sabe a poco, aún siendo correcto.


«A juzgar por las barreras que les ponían, más que despreciarlas parecía que los hombres las temieran».

«No hay que tener certezas. Hay que poder dudar; de todo, de las cosas y de una misma».


Naturaleza muerta | Douglas Preston, Lincoln Child

Editorial: Plaza&Janés


SINOPSIS

Medicine Creek es un pueblo perdido de Kansas, un pueblo tranquilo donde todo el mundo se conoce y donde nunca ocurre nada... Hasta que se produce un asesinato. En medio de un campo de maíz se descubre el cadáver mutilado de una mujer rodeado por un círculo de flechas indias, cada una con un cuervo atravesado en su punta. Y esto es solo el principio. El asesino está entre los habitantes de Medicine Creek y nadie volverá a dormir tranquilo.

Justo en ese momento llega al pueblo el enigmático inspector Pendergast. Nadie sabe quién le ha avisado, pero todos están seguros de que es el único capaz de descifrar el misterio de los espeluznantes asesinatos...


OPINIÓN PERSONAL

Medicine Creek es el típico pueblo en el que todos se conocen y en el que todos los habitantes comparten un artículo de fe inamovible: que tanto el asesino como la víctima son "de fuera". A cargo de la investigación, nos encontramos al sheriff Hazen y su ayudante Tad, en compañía de un equipo bastante chapucero que destroza la mayoría de las pruebas en el escenario del crimen.

Desde un principio, los vecinos insinúan que algo sucedió en el pueblo hace muchos años, aunque nadie quiere hablar de ello. Resulta que Medicine Creek es un pueblo supersticioso que todavía cree en una antigua maldición que pesa sobre tres túmulos. Además, enseguida se descubre que Medicine Creek es un pueblo de pasado dudoso, es el típico pueblo norteamericano con esqueletos en todos los armarios.

De pronto, aparece un personaje de aspecto fantasmal, delgado y sin sustancia: el enigmático detective del FBI, Pentercast. No se trata sólo de su aspecto de zombi o de vampiro recién salido de la tumba. Pentercast es más raro que un perro verde en todos los sentidos. Se limita a trabajar en silencio, sin dar explicaciones a nadie, ni siquiera a su peculiar ayudante. Y es el típico superhombre poseedor de una intuición sobrehumana.

Desde las primeras páginas, simpatizaba mucho con su personalidad, incluso me hacía gracia cómo se iba relacionando con unos habitantes cada vez más desconcertados. No obstante, su carisma desaparece del mapa a medida que transcurren los acontecimientos. La presencia de Pendergast (¿se supone que es el protagonista?) resulta prescindible. De hecho, la historia sería exactamente la misma sin él. De modo que se desarrollan dos investigaciones en paralelo, aunque tanto el sheriff como el detective obtienen los mismos resultados.

La historia está narrada en tercera persona, aunque siempre desde el punto de vista de algún personaje. Quizá por esa razón, el argumento avanza a un ritmo muy irregular: a ratos su historia parece quedarse estancada, a ratos es un libro muy entretenido que te arrebata el aliento y estás deseando conocer qué sucederá a continuación. Por cierto, las descripciones de los cadáveres y las prácticas del asesino son demasiado macabras, no aptas para estómagos sensibles.

El desenlace del misterio consiste únicamente en relatar la historia del pueblo y de cada uno de sus habitantes. Algunos capítulos me parecieron bastante aburridos, ya que abunda la paja insustancial que sólo sirve para conducirnos hacia sospechosos inocentes.

Por desgracia, el final no era lo que me esperaba y me ha resultado bastante decepcionante para una lectura tan pausada e intensa. La persecución del asesino se alarga de forma interminable, ridícula e innecesaria durante demasiados capítulos. Además, la identidad del asesino resulta poco creíble, sobre todo porque parece inmortal. El epílogo es lamentable y no se sostiene.

Naturaleza muerta es el cuarto libro de una serie sobre el Inspector Pendergast, pero se puede leer perfectamente de forma independiente.


Muñecas rotas | James Carol

Editorial: La Esfera de los Libros


SINOPSIS

Jefferson Winter no es un investigador corriente. Tiene una inteligencia muy superior a la media y es hijo de uno de los más famosos asesinos en serie de Estados Unidos. Jefferson Winter se ha pasado la vida intentando distanciarse del legado de su padre y pone todo su empeño en perseguir a los que son como él. Tras una carrera prometedora en el FBI como experto en perfiles psicológicos, viaja por todo el mundo ayudando a los cuerpos policiales a resolver los casos más complicados.

Acaba de llegar a Londres en medio de una ola de frío para resolver un caso espeluznante que desconcierta a Scotland Yard. Un psicópata ha secuestrado a varias mujeres para torturarlas durante meses. Antes de dejarlas en libertad se asegura de que no puedan contar nada con un sistema especialmente cruel: les practica una lobotomía.

Winter utilizará toda su inteligencia y su intuición para atrapar al criminal antes de que pueda destrozar a otra mujer. Sus métodos no siempre se ajustan a las normas, pero nadie como él es capaz de entender cómo funciona la mente del psicópata. 


OPINIÓN PERSONAL

Muñecas rotas comienza con la liberación de la cuarta víctima y el secuestro de una quinta mujer. Se trata de un caso demasiado complicado que exige una investigación a contrarreloj. 

El investigador Jefferson Winter narra los acontecimientos en primera persona, dándole voz a un protagonista de lo más excéntrico. Para empezar, nunca se olvida de mencionar que es un verdadero prodigio. De hecho, no parece detective, sino vidente. Por supuesto, sus métodos tampoco son convencionales. En cierto modo, da la impresión de que simplemente esté jugando una partida de ajedrez contra el asesino. Cuando no puede prever sus movimientos, intenta provocarle con situaciones que logran sacarle de sus casillas.

Lo más llamativo de este carismático personaje (cuando uno lee el argumento), era su herencia genética: Jefferson Winter es hijo de un asesino en serie. No obstante, me habría gustado más si todavía no hubiera interiorizado del todo una situación tan traumática. Su padre apenas tiene protagonismo en esta primera novela y Winter no se comporta tanto como el hombre atormentado que me esperaba dado su drama emocional.

En lo relativo a los testigos, opta casi siempre por la entrevista cognitiva, aunque más que una entrevista parece una especie de hipnosis milagrosa por la facilidad con la que obtiene resultados a través de un interrogatorio tan básico. En muchas ocasiones, parece totalmente imposible que haya deducido tanta información con tan pocos datos. Sin embargo, siempre demuestra que sus deducciones son lógicas, y no meramente intuitivas, a través de un razonamiento del todo factible.

En cuanto al resto de personajes, creo que simplemente forman parte del contexto. No es la típica novela policíaca en la que se resuelve un caso gracias al trabajo en equipo. La policía sólo aparece cuando Winter lo necesita y son incapaces de hallar ningún dato relevante por su cuenta hasta que Winter dictamina las pautas necesarias para una búsqueda exhaustiva. Incluso su compañera, la guapísima Sophie Templeton. Muchas veces, da la sensación de que se limita a trabajar de chófer para él. Se echa mucho de menos que los demás personajes sean igual de relevantes que el protagonista.

A pesar de que aparecen un montón de personajes secundarios, no es necesario memorizar sus nombres de inmediato. El autor se toma la molestia de recordarnos quién es quién a través de pequeñas menciones que nos aclaran su identidad. Es una novela relativamente extensa, pero da la sensación de que no dejan de producirse nuevos descubrimientos.  Y me encanta cómo genera ese suspense desquiciante, interrumpiendo conversaciones justo cuando parecía a punto de revelar nuevos datos. 

Sin embargo, es imposible deducir quién es el asesino hasta que el protagonista ya ha resuelto todas las incógnitas. Sólo una mente privilegiada como la suya puede avanzar en la investigación con los datos disponibles. De modo que ningún lector logrará adelantarse al protagonista y sentirse realizado, en vez de pasmado por la inteligencia de Winter. Y éste es el principal defecto que le encuentro a la novela, puesto que a mí me encanta sacar mis propias conclusiones a medida que avanzo en mi lectura. Por lo demás, me ha parecido una novela muy entretenida, no podía parar de leer. Hay momentos impactantes que me dejaron sin palabras.


Sé lo que estás pensando | John Verdon

Editorial: Roca


SINOPSIS

Un hombre recibe una carta que le urge a pensar en un número, cualquiera.

Cuando abre el pequeño sobre que acompaña al texto, se da cuenta de que el número allí escrito es exactamente el que había pensado. David Gurney, un policía ya retirado, se verá involucrado en el caso cuando un conocido, el que ha recibido la carta, le pide ayuda para encontrar a su autor con urgencia.

Pero lo que en principio parecía poco más que un chantaje se ha acabado convirtiendo en un caso de asesinato que además guarda relación con otros sucedidos en el pasado. Gurney deberá desentrañar el misterio de cómo este criminal parece capaz de leer la mente de sus víctimas, para poder llegar a establecer el patrón que le permita atraparlo.


OPINIÓN PERSONAL

La mayoría de personajes no aportan absolutamente nada, están ahí porque el asesino tiene que matar a alguien y alguien tiene que investigar quién es el asesino. En resumen, la investigación policial es muy de andar por casa, analizando únicamente lo que está al alcance de la vista. No se aprecia que el autor se haya documentado en exceso (o por lo menos a mí me lo pareció en comparación con otras novelas más complejas). El equipo de investigación es nefasto, se limitan a comentar las mismas pruebas, una y otra vez, mientras comparten anécdotas personales. Cada vez que necesitan cualquier información de fuera, realizan un par de llamadas, viajan por todo el mapa durante un par de páginas y se relacionan con personajes que no vuelven a hacer acto de presencia. Pero es que, además, se explican todo el rato como si el lector fuera un completo idiota.

Por otro lado, se empeña en compartir con nosotros la deprimente monotonía de una pareja al borde del divorcio. Sinceramente, su matrimonio sólo me provoca indiferencia. Gurney no me ha parecido un personaje nada carismático, ni siquiera da la impresión de que sea un buen detective. Consulta con frecuencia la opinión de su mujer, quien le aconseja cómo debería enfocar la investigación e incluso le conduce hacia las conclusiones correctas a través de comentarios sarcásticos. En otras palabras, se lo da todo medio mascado y después él se lleva los aplausos.

Por supuesto, la pareja protagonista esconde un pasado traumático. En varias ocasiones, se menciona de pasada un accidente. Sinceramente, no comprendo a qué se debe tanto secretismo cuando lo sucedido es una obviedad a la que apenas se le concede importancia durante el resto de la novela. De hecho, cuenta un montón de historias secundarias que no conducen a ninguna parte y no desarrolla como es debido todo el material narrativo del que dispone.

La narrativa es tediosa, acentuaba todo el rato mi déficit de atención. Las descripciones son demasiado cargantes, se excede con los detalles irrelevantes. Por ejemplo, con el clima de la zona. Sin embargo, es posible enterarse de toda la historia leyendo únicamente las conversaciones. Las cuales, por cierto, no suenan nada naturales y están construidas con frases escuetas. De acuerdo, el argumento es bastante intrigante, pero me puede el modo en que está contado. Durante los primeros capítulos, parecía que el crimen no se fuera a cometer nunca. Se me hizo eterno.

En definitiva, me ha parecido una novela decepcionante. El truco de los números sólo sirve para que una historia del montón (que podría haberse contado con la mitad de páginas) se convierta en una lectura de lo más apetecible. Creo que todos deseábamos descubrir cómo es capaz de leer la mente a sus víctimas, pero la explicación que ofrece no me deja satisfecha. Su lógica no me parece tan aplastante como pretende. Se limita a decorar el escenario del crimen de forma insólita, pero la mayoría de los elementos que utiliza no tienen razón de ser. Y lo mejor de todo: sin la ayuda del asesino no habrían descubierto su identidad ni en un millón de años. Lo que confirma la mediocridad de Gurney como detective. La última "escena de acción" es de manual barato.


Cuentos desde el otro lado: Antología de nueva literatura extraña

Editorial: Fábulas de Albión


SINOPSIS

Con influencia directa de China Miéville, Anna Starobinets o Jeff VanderMeer, los autores apuestan por un lenguaje literario en su reinterpretación de la fantasía urbana, la ciencia ficción especulativa y la literatura extraña. Son cuentos de «New Weird»: el último sub-género de la ciencia ficción literaria, con elementos extraños y en muchas ocasiones emparentado con la ficción especulativa ecológica, ya que elucubra sobre el futuro cercano de nuestro planeta y los principales problemas ‘distópicos’ a los que nos enfrentamos tienen que ver con la explotación de los recursos. Sus principales exponentes son autores multipremiados, entre los que destacan China Miéville o Jeff VanderMeer (ambos publicados con gran éxito en nuestro país, VanderMeer por Ediciones Destino). 


OPINIÓN PERSONAL

«Estamos ante una antología donde están presentes algunos de los autores del fantástico más interesantes del panorama actual haciendo una revisión del género, buscando los límites, dejando atrás la herencia de autores canónicos como Lovecraft para traernos algo con identidad propia».

Si tuviera que definir el new weird basándome únicamente en el contenido de este libro, diría que es un género oscuro, casi siniestro. Relatos que provocan auténtico pavor sin tener que recurrir a elementos macabros. Desde un principio, sospechas que algo realmente terrible está a punto de suceder. 

Todos los personajes tienen una cosa en común: los autores definen su psicología en apenas un par de páginas, capaces de describir toda una vida personal en unas pocas líneas. Además, al margen de una ambientación tan extraña, los protagonistas parecen de carne y hueso. Resulta casi imposible no sentirse identificado con alguna de las historias. Es más, la mayoría de los protagonistas me han parecido carismáticos, así que enseguida empatizas con ellos. Y transmitir esa clase de familiaridad con tan pocas palabras, tiene mucho mérito.

Son relatos bastante breves, de unas diez páginas cada uno, escritos tanto en primera como en tercera persona. Por ejemplo, el relato Ellos de Luis Manuel Ruíz me ha recordado muchísimo a la peculiar prosa en primera persona de Albert Camus en La caída. No obstante, todas y cada una de las voces que componen esta antología poseen su propio sello de identidad. Por otro lado, todas las historias tienen una cosa en común: toman la realidad contemporánea y la deforman a su antojo para transformarla en una ficción extraordinaria, mezcla de fantasía urbana, ciencia ficción e, incluso, cierto realismo mágico. En definitiva, se trata de una lectura amena y original.

Teniendo en cuenta que me vuelven loca las rarezas literarias, este libro me ha parecido interesante y recomendable. Lo que más me ha gustado, han sido los giros imprevistos de algunos relatos. Muchos te dejan simplemente con mal cuerpo, pero otros... te dejan directamente con la boca abierta. Por esa misma razón, no voy a reseñar cada uno de los cuentos por separado porque no quiero que conozcáis de antemano ningún detalle para que podáis disfrutarlo como yo, descubriendo poco a poco las inesperadas sorpresas que se esconden entre sus páginas.

Hay cuentos oscuros, prácticamente de terror. Algunos que directamente nos arrastran hacia la locura de sus personajes. Otros que parecen relatos de auto-ayuda porque reflexionan, desde un punto de vista mágico, sobre sentimientos humanos, tales como la pérdida de un ser querido o la superación personal. Por otro lado, no sé si ha sido de forma intencionada, pero también se aprecia cierta crítica social en un par de ellos. En definitiva, la temática de estos relatos no podría ser más variada.

Mi gran favorito ha sido La ballena varada de Kabelvag. Me ha fascinado el modo en que una historia tan sencilla, como lo es la rivalidad entre dos grafiteros que compiten por realizar el mejor grafiti, puede convertirse en un relato tan intrigante, con un final que me ha enamorado. Y hablando de finales impresionantes, el relato de Marc Pastor me ha dejado en trance.


Perfect world 1 | Rie Aruga

Editorial: ECC


SINOPSIS

Tsugumi Kawana (26 años) ha conseguido un puesto en una compañía de decoración de interiores y, en una cena de trabajo, se reencuentra con Itsuki Ayukawa, antiguo compañero de clase del instituto y su primer amor, que ahora es minusválido y va en silla de ruedas. “Mi amor con Itsuki es imposible”, es lo primero que piensa Tsugumi.


OPINIÓN PERSONAL

Una historia preciosa. Los sentimientos de Itsuki me harán llorar en breve, porque este manga retrata con detalle una lesión cruel. He descubierto cosas que no sabía y que realmente te encogen el corazón. Una lástima que su relación con Tsugumi no me inspire la misma ternura. De momento, el amor no me emociona tanto. Les falta química, o tiempo juntos.