Reseña, Cosas Terribles 3 | Fran Ferriz

Ilustraciones: Fran Ferriz

Cubierta de Cosas Terribles 3


SINOPSIS

Han pasado tres meses desde que todo parecía haber terminado. Hugo juega a ser una persona normal, disfrutando de unas vacaciones forzosas, mientras Yossef se recupera de sus heridas. Pero el pasado no es un recuerdo, es una enfermedad venérea: siempre vuelve cuando crees que estás limpio.

Una oscuridad ancestral ha cruzado las grietas de la realidad y amenaza nuestro mundo. En este nuevo tablero de juego, las leyes físicas son una sugerencia y la fe es el chiste que se cuenta en los funerales.

Llega el cierre de «Cosas Terribles». Un buffet libre de horrores interdimensionales, casquería fina y un sentido del humor que te hará cuestionar tu brújula moral. Porque seamos sinceros, el Apocalipsis es mucho más divertido que una aburrida Tercera Guerra Mundial.


OPINIÓN PERSONAL 

Cuando llega el final de una serie que te ha enganchado, es inevitable entrar con miedo. Miedo a que no alcance un cierre satisfactorio. Miedo a que no cumpla las expectativas. ¿Y cuáles eran mis expectativas en este caso? Una historia igual de loca que me hiciera reír en los momentos más inesperados. Es decir, que fuera «más de lo mismo», como tres platos de patatas fritas. Siguen siendo patatas, pero no dejas de pensar en lo bien que entraría un cuarto plato, hasta que te duela el estómago (de tanto reírte).

Los amigos imaginarios y compañía regresan en un mapa infernal, pero «las grietas» no son nuevas, forman parte de un caos organizado en el tiempo que recupera incógnitas de libros anteriores. Cada momento de revelación invita a releer la trilogía para reparar en los guiños que pasaron desapercibidos y así apreciar la imagen completa del rompecabezas. Resuelve los cabos sueltos con acierto, o quizá en un golpe de suerte. 

¿Y qué decir de las ilustraciones? Más oscuras que nunca, como el humor negro que se gasta el escritor. No apto para todos los públicos: es ficción absurda, son personajes macarras que cometen las mayores idas de olla. Hasta las escenas ridículas que parecen relleno valen la pena, porque un chiste, una sola línea de diálogo, justifican el sinsentido. 

Nada sobra en esta parodia de terror que escora hacia la comedia romántica. Una fumada apocalíptica llena de referencias y crítica con el mundo que nos ha tocado vivir. Si buscas un libro que te saque del bloqueo lector, es lo que necesitas: una prosa visual, con muchísimo diálogo y digno de acabar convertido en guion de cine. 

El fin está cerca, pero ya hemos comprado billete al próximo universo.

666/10