A continuación compartiré los libros que he leído sin mirar nada más, simplemente porque el título me llamó la atención. Aviso que no tienen por qué ser historias de humor, aunque algunos me hicieron reír desde el título hasta las últimas páginas.
El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza es uno de los títulos que no podían faltar en la lista y en los primeros puestos, un cuento escatológico sobre un topo que... bueno, creo que la portada lo dice todo.
No es un título especialmente gracioso, pero El mago que se perdió en su sombrero me parece una genialidad de idea, además capta bien la esencia del protagonista.
¿El gato se comerá mis ojos? es una de las ¿leyendas urbanas? más populares en redes y me divierte que esta pregunta sea el título en un libro de divulgación.
Me hice escritor porque no sé dibujar, como evidencian las cuatro ilustraciones contadas del interior y el arte de la portada, obra de Jorge Ramos.
El dios asesinado en el servicio de caballeros o cualquier libro de Sergio S. Morán.
Manual de panadería mágica para usar en caso de ataque, la historia de una maga aprendiz de panadera que puede hacer bailar a los hombrecitos de jengibre.
Diario de Kiwiperonolafruta, un kiwi aparece en una gruta, sin saber nada sobre sí mismo ni sobre cómo ha llegado hasta allí, con una máquina de escribir al lomo.
Buenas noches, asquerosa cosa viscosa me creó una necesidad inmediata, un cuento de buenas noches terrorífico, divertido y adorable.
¿Sientes que nunca pintas nada? Para que pintes algo es tu libro (de colorear).
*es una entrada resumen que iré actualizando con nuevas lecturas









