Reseña, Hasta arriba | W.E. Bowman

Traducción: Julia Osuna | Ilustración de cubierta: John Stortz | Editorial: Blackie Books

Cubierta de Hasta arriba


SINOPSIS

Cuanto más solemne y alta sea la cumbre que se quiere alcanzar, más divertidas y duras serán las caídas. Sobre todo si los alpinistas que quieren completar los 40.000 metros de la montaña más elevada del planeta son:

—Un médico que siempre está enfermo.

—Un guía experto en orientarse que siempre se pierde.

—Un lingüista que jamás entiende qué le dicen.

—Un animador desanimado.

—Un jefe a quien nadie (menos mal) hace caso.

—Y decenas de botellas de champán (con fines medicinales).

Hasta arriba es un clásico del humor británico y libro de culto para varias generaciones de alpinistas, además de un referente indiscutible de la literatura de aventuras del siglo xx.


OPINIÓN PERSONAL

Un grupo de incompetentes se disponen a conquistar el pico más alto del mundo, el Monte Kurda Rarí, con ayuda de unos cuantos porteadores yoguistanís.

Las primeras páginas prometían una historia disparatada y absurda, justo mi tipo de humor. Enseguida nacen las primeras desavenencias en el equipo, los malentendidos lingüísticos y los problemas ridículos. Pero el narrador es un líder blindado en optimismo, no se entera de nada y describe una versión de los hechos que no coincide con lo que está ocurriendo.

Sin embargo, la gracia siempre es la misma y el humor va perdiendo la frescura inicial. Hacia las últimas páginas, el baile entre campamentos se hace monótono y no genera interés. Es un escenario limitado que no da lugar a un abanico de aventuras, así que introduce historias personales y amoríos a modo de relleno, ganaría con menos páginas.

Con todo, es un libro simpático y una idea de regalo para alpinistas.