Editorial: Hidra
SINOPSIS
Dos amigos. Una chica. Y un ejército imparable. Se acerca el fin del mundo En la pequeña ciudad de Ealing, Austin y su mejor amigo, Robby, acaban de desatar un ejército imparable. Un ejército de mantis religiosas de dos metros de altura, que solo quieren a los humanos para dos cosas: una de ellas es comérselos, la otra es mucho peor. Esta es la verdad. Esta es la historia. El mundo se acaba. Y nadie se ha dado cuenta todavía.
OPINIÓN PERSONAL
Es justo lo que parece. Novela young adult cargada de sexo, palabrotas, más sexo, mucho más sexo y una pizca de violencia. La novela está narrada en primera persona por un adolescente cachondo obsesionado con la historia de la humanidad. Así pues, su prosa es excelente pero caótica. Aunque el autor hace alarde de un vocabulario realmente extenso, repite hasta la saciedad algunas palabras.
La historia también está narrada con mucha pausa, recreándose en cada pequeña actividad que realizan por insignificante que sea. En realidad, Austin se pasa la mayor parte del tiempo (dos tercios y medio de la novela) divagando sobre cualquier pensamiento espontáneo que se le ocurra por el camino, como si todas sus reflexiones fueran igual de trascendentales, valiéndose de una ironía bastante crítica que analiza nuestra sociedad con cierto disimulo.
Reconozco que me he divertido con un par de párrafos, pero tampoco es tan graciosa como pretende. De hecho, lo que menos me ha gustado ha sido precisamente lo que diferencia esta novela de otras novelas juveniles: el ejército imparable de mantis religiosas de dos metros de altura. Como no podía ser de otra manera, esa historia resulta más estúpida que fantasiosa, carente de toda lógica. Y poco original.
Lamentablemente, el triángulo amoroso es lo único que me ha impedido abandonar esta lectura. Y ni siquiera me gusta cómo termina. Porque el final me ha parecido desastroso.
