Traducción: Xohana Bastida | Editorial: SM
SINOPSIS
Stephanie es una chica de doce años que recibe en herencia la casa de su tío, Gordon Edgley. Tras una accidentada noche en la mansión, la joven es salvada por Skulduggery Pleasant, un detective con una extraña peculiaridad... ¡es un esqueleto! ¿Qué aventuras les esperan? Libro de humor negro con grandes dosis de imaginación y risas.
OPINIÓN PERSONAL
«Stephanie llevaba toda la vida deseando que ocurriera algo fuera de lo normal, algo que la sacara del monótono mundo en el que vivía».
Stephanie es una niña de doce años que no encaja en el mundo normal. Tras la muerte de su tío, no solo hereda una casa y una fortuna, también «un mundo más grande de lo que ella supone». Así es como conoce a Skulduggery Pleasant, el detective esqueleto, y se adentra en las calles mágicas de Dublín.
En este primer libro, conocemos a los que serán protagonistas de la serie y nos iniciamos en una guerra que lleva en pausa algunas décadas. El enemigo número uno del esqueleto está buscando el Cetro de los Antiguos para despertar a los dioses Sin Rostro, seres que volverán a esclavizar a la humanidad. Y parece que Stephanie tiene la llave.
La relación entre Skulduggery y Stephanie es el punto cómico de la novela. El esqueleto es un tarado y su nueva socia es una adolescente cabezota con ganas de aventuras. Sin duda, Pleasant es un tipo divertido y carismático, aunque su pasado es tortuoso, convirtiéndose así en uno de mis personajes literarios favoritos.
El estilo narrativo resulta idóneo para el público juvenil al que va dirigido: un libro ameno, con bastante diálogo y capítulos breves, que presume de humor británico. Y al estar escrita en tercera persona, conocemos los pensamientos de todos los personajes, buenos y malos.
