No todo está olvidado | Wendy Walker

Editorial: Umbriel


SINOPSIS

En el idílico pueblo de Fairview, Connecticut, sus habitantes llevan una vida tranquila, sin sobresaltos…Hasta que una noche, durante una fiesta, la joven Jenny Kramer sufre una brutal agresión. Pocas horas después se le administra un fármaco polémico para borrar de su memoria las secuelas del violento ataque. Durante las semanas y meses posteriores, mientras se cura de las heridas físicas, Jenny, no recuerda lo ocurrido, pero se debate entre las turbulencias de su memoria emocional… Obsesionado por el hecho de no poder encontrar al agresor, su padre, Tom, busca justicia por su cuenta, mientras la madre, Charlotte, se esfuerza por fingir que el horrible episodio no ha afectado al mundo que con tanto esmero se había construido.

Los esfuerzos de Tom y Charlotte por ayudar a su hija sacarán a relucir las grietas de su vida conyugal y quedarán al descubierto las estrechas relaciones vecinales, donde nada es lo que parece… El horror se convertirá en una búsqueda sin tregua de un monstruo que ha invadido el pueblo, o lo que es peor, pueda que incluso viva entre ellos… Un thriller psicológico que nos conducirá a un desenlace tan impactante como inesperado.


OPINIÓN PERSONAL

En el idílico pueblo de Fairview, sus habitantes llevan una vida tranquila. Hasta que una noche, durante una fiesta, Jenny Kramer sufre una brutal agresión. Puesto que se trata de un pueblo pequeño, alguien de fuera llamaría demasiado la atención. Lo que significa que fue alguien conocido, un vecino de la zona.

Pocas horas después, cuando la víctima todavía sigue en estado de shock, sus padres autorizan a los médicos para que le administren un fármaco polémico (y ficticio) capaz de provocarle amnesia anterógrada y así borrar de su memoria las secuelas de una experiencia tan traumática. Si a Jenny no le hubieran administrado el tratamiento, quizá podría reconocer a su agresor. Entonces, ¿por qué le borran los recuerdos de aquella noche sin su consentimiento? 

Durante los meses posteriores, mientras se cura de las heridas físicas, Jenny no recuerda lo ocurrido, pero su amnesia no impide que las emociones sacudan su cuerpo. De manera que se pasa el resto de la novela intentando recuperar la memoria, necesita recordar aquella noche para superar el trauma y pasar página. Lo que me lleva a preguntarme, ¿por qué nadie le preguntó a la víctima?

Mientras tanto, los padres de Jenny se convertirán en los principales protagonistas de la novela, ya que los esfuerzos por ayudar a su hija sacarán a relucir las grietas de su vida conyugal y pondrán aún más de manifiesto sus diferencias. 

La historia está narrada en primera persona por Alan Forrester, el psiquiatra de Jenny. Durante los primeros capítulos, Alan se presenta como un personaje anónimo y casi misterioso que nos habla de sí mismo para justificar por qué comprende el sufrimiento de su paciente y por qué se muestra decidido a devolverle la memoria. Pero no entiendo tanto secretismo.

Como era de esperar, Jenny no será su única paciente. Sin embargo, la historia de Sean Logan, lejos de parecerme una pieza clave en el tratamiento de su trauma emocional, resulta bastante irrelevante en comparación.

En general, encuentro la prosa aburridísima. Para empezar, el ritmo narrativo es demasiado lento y los diálogos brillan por su ausencia, ya que la mayoría de las conversaciones aparecen como simples testimonios que Alan ha recopilado hace tiempo, como si hubiera trascrito las sesiones de terapia. Es decir, el narrador ha convertido la historia de Jenny en una especie de informe psiquiátrico.

Me ha costado lo mío digerir una lectura tan plomiza, quizá porque buscaba algo diferente. En resumidas cuentas, casi toda la trama gira en torno a los traumas y filias sexuales de cada personaje. De modo que me ha decepcionado un poco el desarrollo de la investigación policial porque el suspense se ha visto relegado a un segundo plano y el misterio se resuelve con cierta torpeza.

En conclusión. Su lectura se hace interminable por culpa de una prosa que no avanza. La historia no tiene mucho sentido y además no aporta nada nuevo al género. Por otro lado, el pasado no podría parecerme más truculento ni menos interesante. También es cierto que las descripciones de la agresión son innecesariamente explícitas.