Reseña, La vegetariana | Han Kang

Traducción: Sunme Yoon | Editorial: Random House

Cubierta de La vegetariana


SINOPSIS

Hasta ahora, Yeonghye ha sido la esposa diligente y discreta que su marido siempre ha deseado. Sin ningún atractivo especial ni ningún defecto en particular, cumple los requisitos necesarios para que su matrimonio funcione sin sobresaltos. Todo cambia cuando unas pesadillas brutales y sanguinarias empiezan a despertarla por las noches, y siente la imperiosa necesidad de deshacerse de toda la carne del frigorífico. A partir de ese momento, Yeonghye impondrá en casa una dieta exclusivamente vegetariana que su marido aceptará entre atónito y molesto. Este será un primer acto subversivo seguido de muchos otros que la llevarán a la búsqueda de una existencia más pura y despojada, más cercana a la vida vegetal, un lugar donde el poder erótico y floral de su cuerpo romperá las estrictas costumbres de una sociedad patriarcal y ultracapitalista.

Situada en Corea del Sur, La vegetariana es la historia de una metamorfosis radical y un acto de resistencia contra la violencia y la intolerancia humanas. Galardonada con el Premio Booker Internacional, esta bella y perturbadora novela catapultó internacionalmente a la que es una de las voces más interesantes y provocadoras de la literatura asiática contemporánea.


OPINIÓN PERSONAL

En palabras de su marido, Yeonghye es la mujer más corriente del mundo. Hasta que un día tira toda la carne y se hace vegetariana a causa de unas pesadillas. Su marido cree que es egoísta, que se comporta como una adolescente caprichosa por ignorar su oposición. Tras cinco años de casados, este punto de inflexión revela el pasado de una «esposa tradicional» que siempre ha hecho lo que se espera de ella, como una empleada del hogar.

Yeonghye convive con un hombre detestable que nunca se ha sentido cómodo con mujeres inteligentes, ricas, bonitas... Los detalles nimios que le molestan de su mujer dicen mucho de su personalidad y de su complejo de inferioridad. Pero Yeonghye no ha sido silenciada únicamente por su marido, ella fue educada con golpes en una familia hostil que permanece en sus vidas, marcando los límites. 

Entonces sucede, «otra persona me surge desde adentro y me devora». La opresión que siente en la boca del estómago, las ganas de gritas y la sensación de ahogo, son emociones que muchas hemos sentido y resulta inevitable dejarse arrastrar por sus pensamientos. 

El simbolismo de la novela, esa deriva entre vegetal, animal y humano, utiliza el erotismo como forma de expresión, un erotismo descarnado y a veces turbio. Pretende «documentar la vida diaria, monótona y desgarrada de la gente en la sociedad del capitalismo tardío», pero enseguida se distancia de la sociedad para hablar de temas introspectivos, como el control sobre uno mismo, la moralidad y el tratamiento de los trastornos mentales.

Personalmente no sé apreciar las florituras poéticas de la obra, aunque presume de un estilo sublime. La voz narrativa es quizá lo más interesante. El cambio de la primera persona a la tercera permite conocer otros puntos de vista y aporta profundidad a la historia familiar. El final es una pregunta abierta a nuestras propias conclusiones.