Ilustraciones: Mark Fearing | Traducción: Adolfo Muñoz | Editorial: Anaya
SINOPSIS
Tom tiene once años y va a entrar en el instituto. No quiere llamar la atención, pero tiene hambre y ganas de aullar, por no mencionar que está medio muerto...
Tras sufrir una serie de lamentables mordiscos, Tom es ahora parte vampiro, parte zombi y parte hombre lobo. Y eso ha pasado justo la víspera de su primer día en el instituto, arruinándole completamente su Plan Tom Invisible. Y no tiene ningún Plan Qué Hago Si Me Convierto en Vampizomlobo.
Con la ayuda de su incontenible amigo Zeke, Tom intenta aceptar su futuro. Zeke piensa que lo de ser vampiro, zombi y hombre lobo resulta ¡excelente! (A Zeke todo le parece ¡excelente!). Al menos ahora Tom podrá hacer frente al matón de su curso. Pero ¿su amiga Annie le querrá en su grupo musical? ¿Y aceptará el resto del instituto al vampizomlobo?
OPINIÓN PERSONAL
El último día de las vacaciones de verano, Tom Marks fue mordido tres veces en el bosque. Al día siguiente empieza la secundaria en el Instituto Hamilton y Tom tenía un plan, el Plan Tom Invisible: pasar desapercibido, ser invisible. Pero ¿qué pasa si te muerden un vampiro, un hombre lobo y un zombi?
Primer libro de la serie que se centra en los cambios físicos y las justificaciones tontas con las que intenta salir del paso. Si lo piensas dos veces, es una historia sobre la entrada en la adolescencia de un niño raro y el autodescubrimiento. No hay peleas con otros monstruos, de hecho el único monstruo es el abusón de la escuela.
El resto del elenco es lo habitual: la hermana mayor en fase gótica, el amigo motivado, la chica con la que fantasea casarse, el chaval que habla y viste raro, el científico loco... Aunque la mayoría de personajes secundarios quedan pendientes, son preguntas por resolver en los siguientes libros.
No me convence que la verdad salga a la luz y esperaba escenas más divertidas, pero es fácil verse reflejado en los problemas cotidianos y entretiene tanto que se lee rapidísimo.
«Si hubiera máquinas del tiempo, apuesto a que nadie viviría en el presente».
