Ilustración de cubierta: David Ouro
SINOPSIS
¿Qué podrían tener en común una vieja gloria de la música clásica consumido por el rencor, un doctor que nunca ha abierto un libro de medicina, un boxeador enfrentado a los fantasmas de su pasado, dos mellizas que de tan distintas podrían no estar emparentadas, una exótica prostituta y un aristócrata que ha renunciado a sus riquezas para entregarse a una vida de exigüidades? Que todos ellos forman parte de la comunidad de vecinos del Villa Ribera III, el único edificio residencial en kilómetros a la redonda.
La vida en el Villa Ribera III nunca fue sencilla para sus habitantes, aislados y abandonados a su suerte por el resto de la sociedad. Las cosas, sin embargo, estaban por empeorar drásticamente con la llegada de los nuevos propietarios del inmueble: los tres hermanos Trewaras.
De naturaleza cruel, el trío pronto instauró un régimen de constantes abusos y violencia en el edificio. Amenazados e indefensos, a los vecinos no les quedó más remedio que agachar la cabeza y asumir su mala fortuna. Pero un grave accidente, causado, cómo no, por los hermanos, hará que los vecinos decidan unirse en una insólita alianza para echar, de una vez por todas, a los hermanos del edificio.
El plan que llevarán a cabo para conseguir su hazaña no podría ser más disparatado.
OPINIÓN PERSONAL
Un periodista va cubrir la demolición del Villa Ribera III, «un viejo edificio que languidecía en el corazón de una zona industrial, en un solar junto al río». Mientras espera entre una multitud de curiosos, un anciano les cuenta la historia del edificio residencial y los trágicos acontecimientos que tuvieron lugar cuando los propietarios atormentaron a sus inquilinos.
Las primeras páginas se hacen lentas, sentía curiosidad por los rumores en torno a la Villa y no me interesaba la carrera del periodista. Pero el narrador no se adentra de inmediato en la trama, primero describe con detalle las consecuencias de una guerra civil, la construcción de las tres Villas a manos de alcaldes corruptos y las biografías de los vecinos.
Es una novela pausada, protagonizada por buenas personas que enfrentan las violencias de tres tiranos, hasta que idean un plan arriesgado para librarse de los matones. La amenaza física y verbal de los hermanos supone una atmósfera irrespirable, acabas con el estómago revuelto de indignación. Sobre todo porque recuerdan a hechos reales y diarios.
Llegando al desenlace, encuentro algunos momentos que no me convencen, ciertas escenas podrían haberse evitado, pero recupera información de capítulos anteriores para que nada sobre. No diría que es una novela memorable, pero los personajes están bien construidos y los tiempos entretienen, no podía parar de leer.
Descubrí al escritor con Bestias Ibéricas, una novela de humor absurdo, y me ha sorprendido que se desenvuelva con el mismo acierto en la otra cara de la moneda, emocionando.
«Parecía que el exceso de confianza para con nosotros, fruto bastardo de la mansedumbre con la que les permitíamos sus habituales abusos, les reafirmó en la idea de que estábamos sometidos a su voluntad, y que nada podíamos hacer para resistirnos».
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