Traducción: Carmen Ternero Lorenzo | Editorial: Bóveda
SINOPSIS
Noviembre de 1921. Madeline, la joven pupila francesa de Ash, duque de Belfield, huye de las habladurías y chismorreos que ha provocado en Londres.
Pero Belfield Hall no es el refugio tranquilo que ella se esperaba. Allí conoce a Nathan Mallory, cuyas técnicas de seducción son sobrecogedoras y adictivas. Al mismo tiempo, las pesadillas del pasado siguen acosándola.
Mientras tanto, Madeline descubre que su tutor, el duque, también alberga un amor imposible... por Sophie, su antigua criada. Si Madeline quisiera, podría hacer que Sophie y Ash se reunieran de nuevo, aunque sería a costa de su propia felicidad. Además, hay quienes están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de impedirlo.
OPINIÓN PERSONAL
«Me obligaba a suplicarle su amor, y yo lo hacía. Me di libremente porque creía que él entendía hasta qué punto lo necesitaba».
Cuando empecé a leer esta novela, inevitablemente, se me vino a la mente un clásico: El amante de Lady Chatterley. Las historias no se parecen demasiado, pero la relación de Madeline con su guardabosques, sí. Ella es una muchacha de dieciocho años que soporta una vida rutinaria, aislada del resto de la sociedad con la única esperanza de que el pasado nunca la encuentre. Él es un hombre de modales un poco toscos que despierta en ella sus ganas de vivir... y algo más. Nathan es un protagonista con chispa, quizá porque se presenta como un enigma. Por su parte, Madeline no es la típica pánfila vergonzosa. Puede que la novela esté ambientada en la Inglaterra de los años 20, pero ella no se comporta en absoluto como una "señorita".
Su primer encuentro resulta, cuando menos, desconcertante. Es como si Nathan viese a través de ella, porque enseguida descubre lo que ella necesita. Y sin más ceremonia, se lo da. Así de simple. De pronto, se convierte en su refugio porque él es pura fantasía. Sin embargo, se trata de una atracción fatal. No sólo porque tengan que pecar a escondidas mientras la situación solitaria de Madeline se lo permita. En contadas ocasiones, Madeline también teme a su amante y siente cierto reparo ante su mirada posesiva. Realmente, ¿puede confiar en él? Nathan es demasiado misterioso.
Durante los primeros capítulos, los demás personajes apenas hacen acto de presencia. De todas formas, a pesar de que los personajes secundarios no tienen demasiado guion hasta mitad de novela, lo que sí tienen desde un principio es muchísimo peso en la historia. La autora nos va sugiriendo interrogantes a través de sus conversaciones. Y entre tantas dudas, su historia me ha mantenido en ascuas hasta casi el final. ¿Quién es realmente Nathan? ¿Cuál es el verdadero pasado de Madeline? ¿Su tutor encontrará la manera de ser feliz con Sophie sin faltar a sus obligaciones? ¿Qué traman la duquesa y su nuera?
Su prosa es correcta y bastante amena, escrita en primera persona del pasado por Madeline. Para mi alegría y regocijo, las descripciones no se centran demasiado en los escenarios ni en los objetos irrelevantes para la trama. Sin embargo, describe ampliamente las emociones de la pupila. Sobre todo, en cuestiones de alcoba. A mi parecer, es una narrativa erótica más focalizada en los sentimientos que en el placer carnal. De modo que su prosa es muy elegante y pocas veces pierde la compostura.
Sin aliento por ti es la continuación de Todo lo que quiero eres tú, pero creo que se puede leer como novela independiente. No obstante, su lectura me ha provocado muchísimas ganas de leer también el libro anterior. Puesto que no lo he leído, ignoro la relevancia que tuvo el personaje de Madeline durante la historia de su tutor, aunque parece que bastante. Sea como sea, el prólogo de esta novela nos mete de lleno en la placentera y tortuosa historia de amor entre Madeline y su guardabosques.
Quizá, lo que menos me ha gustado de la novela es que todos los personajes hablen de sexo libremente, incluso con completos desconocidos. En casi todas las conversaciones aparece algún comentario erótico. No me parece demasiado realista, aunque por lo menos, el erotismo es muy elegante y pocas veces resulta soez. De todas formas, yo prefiero que toda la carga sexual recaiga sobre los hombros de los protagonistas. Si bien es cierto que el exagerado protagonismo de tanta charla sexual va cobrando sentido a medida que se descubre todo el pastel.
En cuanto al desenlace de la historia... ¿por dónde empiezo? Pensaba que sería una novela más aburrida, pero cuando la relación erótica de los protagonistas comenzaba a decaer, la novela da un giro de 180º. Con la inesperada llegada de la duquesa y de lady Beatrice a Belfield Hall, la historia se pone de lo más interesante. Es decir, que la autora desarrolla el argumento tanto como puede. De modo que he devorado todas y cada una de sus páginas. En resumen, es una novela erótica bastante completa que, sin ninguna duda, recomiendo a los amantes del género romántico. El final me ha sorprendido.
