Todo lo que quiero eres tú | Elizabeth Anthony

Editorial: Bóveda


SINOPSIS

1920. Sophie, una joven de 17 años que trabaja como criada en la mansión de Belfield Hall, alberga el deseo de llegar a ser bailarina en Londres. 

La sofisticada Lady Beatrice le ofrece su ayuda, pero con una doble intención. Lord Ashley, el atractivo heredero, está a punto de llegar a la mansión. Y Beatrice está dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de hacerlo caer en su red, aun a costa de la inocencia de su joven criada.

Lo que Beatrice no sabe es que Sophie y Ash se conocen. Y conforme se van desvelando los retorcidos planes de su señora, Sophie no tendrá más remedio que elegir: rehusar convertirse en un mero juguete del hombre al que ama desesperadamente o dejarse arrastrar por la pasión de un inimaginable placer sexual...


OPINIÓN PERSONAL

Sophie apenas tenía 13 años cuando empezó a trabajar en Belfield Hall. Un misterioso aristócrata, la socorrió cuando el resto del mundo ignoraba su existencia. Tras la muerte de su madre, el señor Maldon consiguió que la contrataran como criada en la misma mansión en la que habían arruinado la reputación de su madre. Desde entonces, Sophie le escribe cartas que él solo contesta al principio. En cierto modo, la historia de Sophie y el señor Maldon parece una especie de versión adulta y erótica de la novela Papá Piernaslargas. Con el paso de los años, Sophie descubrirá que está enamorada de su querido benefactor, lo que hará que se sienta dichosa y miserable a la vez.

Durante casi el primer tercio de la novela, Sophie narrará en primera persona cómo fue su infancia y adolescencia, trabajando como criada para los odiosos y anticuados duques de Belfield Hall. Su situación resulta cada vez más lamentable y desesperada, puesto que el resto del servicio la menosprecia continuamente. Todos menos la señora Burdett, que siempre ha cuidado de ella tal y como le prometió el señor Maldon. Y con el paso de los años, Sophie recibirá con los brazos abiertos su propio despertar sexual, a pesar de la distancia que la separa del hombre al que ama.

Su suerte cambiará tras la llegada de Lady Beatrice, viuda de lord Charlwood. Sin saber que esa decisión pondrá su vida patas arriba, Sophie se convertirá en su camarera. En un principio, Sophie idolatra a Beatrice de un modo casi vomitivo, sobre todo teniendo en cuenta que la viuda es una persona detestable. Pero Sophie parece no darse cuenta de que su nueva señora es la maldad hecha carne. De hecho, Beatrice planea usar a su camarera para cazar al soltero más codiciado, el heredero del título y de todas las propiedades de los Belfield. A cambio, le promete ayudarla a cumplir su sueño de convertirse en bailarina en Londres.

Sophie me ha parecido una protagonista bien construida que evoluciona a lo largo de toda la historia. Pero durante esta etapa de servilismo interesado, reconozco que me ha sacado de mis casillas en más de una ocasión. Sophie está dispuesta a todo, incluso a vender su cuerpo, para convertirse en bailarina y dejar atrás su vida como criada. Y aunque es incapaz de olvidar sus raíces, en ocasiones se comporta de un modo despreciable que no he llegado a comprender. De vez en cuando, me he sentido incómoda con ella, porque da la impresión de que mira por encima del hombro al servicio.

Finalmente, Lord Ashley aparece en la mansión. Y cuál no será la sorpresa de Sophie al darse cuenta de que ella y Ash ya se conocían. O al menos, eso creía ella. Sophie pensaba que Ash era un caballero de buen corazón, pero el resto del mundo se empeña en recordarle que el futuro duque posee un lado oscuro. Todo el mundo le considera un advenedizo frío, rico y despiadado. Sin embargo, los sentimientos de Sophie se han ido cocinando a fuego lento, lentísimo. (No olvidemos que Ash tarda prácticamente media novela en hacer acto de presencia). De modo que no hará caso de las habladurías y se entregará sin reservas a un amor apasionado.

En general, me ha parecido una novela erótica muy clásica y sobrecargada de viejos clichés. Las circunstancias que unen a esta pareja resultan demasiado forzadas la mayor parte del tiempo, hasta el punto de que el propio Ash espía a la mujer para saber dónde está en todo momento y así poder protegerla. Un detalle que no me ha gustado nada, y no es el único de mi lista. 

Del mismo modo, la devoción casi enfermiza que Sophie siente por Ash los separa continuamente. Algo que no acabo de comprender, porque ¿cómo puedes perjudicar la reputación de un hombre que ya es odiado por todo el mundo? Realmente, no tienen motivos para desconfiar el uno del otro, pero se pasan toda la novela enfadados solo para poder reconciliarse. Por lo que alguna de sus conversaciones resultan aburridas y ligeramente ofensivas.

A su favor, diré que, por más predecibles que sean los momentos románticos, me han emocionado en la misma medida que si fueran totalmente espontáneos. Y que el erotismo es tan elegante que me ha enamorado sin remedio. Por cierto, no se trata de una novela autoconclusiva, ya que la historia de Sophie y Ash continúa en la siguiente novela: Sin aliento por ti

En conclusión. Todo lo que quiero eres tú me ha parecido una novela entretenida que te atrapa de principio a fin, especialmente si te gusta la narrativa erótica. Reconozco que la historia de amor resulta demasiado típica y, además, la pareja protagonista me ha crispado los nervios más de lo que me gustaría. Pero la pluma de la escritora es notable.