Reseña, La gente de arriba | Aura García-Junco

Ilustraciones: Sherezada Leyva Téllez | Editorial: FCE

Cubierta de La gente de arriba


SINOPSIS

La gente de arriba es un relato sobre la soledad, el abandono y la complejidad de las relaciones humanas. Una hija hereda, sin papeles, un departamento y los problemas vecinales de un padre lejano y ausente que vivía en un viejo edificio lleno de secretos, que está a punto de derrumbarse y arrastrar consigo al abismo a la protagonista. La asfixiante presencia de una enredadera así como la misteriosa aparición de “la gente de arriba” van entrelazado las historias y develando los secretos del pasado.


OPINIÓN PERSONAL

Eda lleva un mes viviendo en el piso heredado de su padre, con un gato que también era de su padre y vecinos ruidosos en el piso de arriba. Está enfadada porque piensa que para su papá «la lucha de clases era más importante que su familia», al mismo tiempo que critica la especulación con la vivienda y al capitalista que quiere comprar el inmueble.

Parte de la historia consiste en descubrir qué relación tenían los vecinos con su padre, y un narrador en segunda persona nos habla como si fuéramos Eda, una persona al límite que no llega a fin de mes y habita una casa sin papeles. 

La idea no está mal y los personajes funcionan, pero la forma me cuesta. El realismo mágico se apoya en objetos simbólicos, como el sonambulismo y la hiedra del piso, pero se acerca a lo onírico y acaba siendo una experiencia casi surrealista, no apta para todos los gustos. A tener en cuenta que el retrato social nos hunde el ánimo.

Las ilustraciones de Sherezada Leyva Téllez recuerdan en expresión a un cómic, con detalles y un estilo diferente que destacan el relato.


«El tiempo pasa distinto cuando trabajas de lunes a domingo frente a una computadora, sin apenas contacto con nadie que hable idioma humano».

«El dolor te ciega, pero eso a la vida no le importa porque no tarda en demandar algo de ti».