Reseña, Sanadora Busca Grupo | Pablo de Benito

Ilustración de cubierta: María Ballesteros

Cubierta de Sanadora Busca Grupo


SINOPSIS

Fi es una Sanadora, la más demandada y a la vez menos respetada especialidad entre los Cazadores de monstruos. Todos los Grupos de Caza quieren tener un Sanador, pero en un gremio donde se premian la osadía y la temeridad, nadie quiere ser el que espera sentado a que las cosas salgan mal. Tras muchas experiencias desagradables en su corta carrera como Cazadora, profesión dominada por narcisistas, insensatos y bellacos, la pérdida de su último Grupo de forma completamente evitable es la gota que colma el vaso.

Fi decide que ya está bien de aguantar tonterías y que ha llegado la hora de formar su propio Grupo, del que ella misma será la líder. El problema es que nadie respeta a los Sanadores, así que Fi tendrá que reclutar Cazadores lo bastante desesperados como para ponerse bajo el mando de una Sanadora inexperta y que ni siquiera es particularmente hábil en lo suyo.


OPINIÓN PERSONAL

Fi está harta de gente avariciosa, violenta e inestable. Nadie respeta a los Sanadores, tan necesarios como menospreciados, y por eso busca su propio Grupo de Caza donde ella será la líder y repartirán a medias la recompensa de las misiones. Pero esto es algo insólito en el Gremio y sus nuevos compañeros son... bueno, digamos que nadie más los ha querido en su Grupo. «Un Fortín que no sabía pelear, una Matadora drogadicta, un inventor fracasado y un maldito letrado armado con jerga legal».

Durante los primeros capítulos, parece que no habrá historia principal, solo una sucesión de viajes y peleas, pero el mundo ha sido elaborado con detalle, el argumento va ganando en profundidad y acaba teniendo un trasfondo inesperado. No solo plantea dudas existenciales y cuestiona una sociedad ambiciosa, también explora la búsqueda de la validación cuando has crecido a la sombra de los mejores.

La edición necesita una pequeña corrección de erratas sueltas, pero me ha sorprendido el esquema de la novela y su madurez narrativa, especialmente en las dosis de información y sus tiempos. Entre capítulos, comparte fragmentos del manual del cazador, con leyes que no siempre se cumplen y un breve bestiario con todos los monstruos que aparecen.

Entretenimiento cómico que promete una serie a tener en cuenta. Los misterios sin resolver te dejan con ganas de leer más aventuras e idas de olla.


«Pensando se generan ideas, se les da velocidad, se chocan unas contra otras y luego, con los pedazos resultantes, a lo mejor se pueden formar ideas nuevas. Las nuevas ideas tendrían grietas, claro, pero mucho mejor eso que quedarse con las viejas hasta que se pusieran rancias».