Traducción: Mª José Chuliá García | Ilustraciones: Javier Zabala | Editorial: Nórdica Libros
SINOPSIS
Bartleby, el escribiente es una de las narraciones más originales y conmovedoras de la historia de la literatura.
Melville escribió este relato a mediados del siglo XIX, pero por él no parece haber pasado el tiempo. Nos cuenta la historia de un peculiar copista que trabaja en una oficina de Wall Street. Un día, de repente, deja de escribir amparándose en su famosa fórmula: "Preferiría no hacerlo".
Nadie sabe de dónde viene este escribiente, prefiere no decirlo, y su futuro es incierto pues prefiere no hacer nada que altere su situación. El abogado, que es el narrador, no sabe cómo actuar ante esta rebeldía, pero al mismo tiempo se siente atraído por tan misteriosa actitud. Su compasión hacia el escribiente, un empleado que no cumple ninguna de sus órdenes, hace de este personaje un ser tan extraño como el propio Bartleby.
OPINIÓN PERSONAL
Un abogado contrata a Bartleby, el escribiente, un hombre tranquilo y lánguido que nunca abandona la oficina y trabaja de un modo mecánico. Hasta que un día empieza a responder «Preferiría no hacerlo» a cualquier solicitud de su jefe. El abogado cree que es un excéntrico y le molesta su pasividad, quiere que se rebele para que no parezca inhumano, pero Bartleby preferiría no hacerlo.
Curiosamente, me estaba gustando antes de su llegada. Los otros empleados de la oficina eran lo bastante cómicos para llevar solos una historia corta: un caballero inglés que solo escribe borrones por la tarde, un segundo copista que solo está irritado por la mañana y un chico de los recados que colecciona cáscaras de frutos secos.
Consideran a su relato una sátira pionera de la ficción absurda, pero si esconde un trasfondo de época o una crítica social, cuesta apreciar las segundas lecturas. Por momentos, parece que algunas escenas tienen profundidad, pero es una sensación breve que enseguida vuelve a caer en el absurdo y la irrelevancia.
Si alguien te recomienda leer «Bartleby, el escribiente», contesta: «Preferiría no hacerlo».
«Para un ser sensible, la pena supone muchas veces dolor. Y cuando por fin uno se da cuenta de que esta pena no aporta una ayuda efectiva, el sentido común ordena al alma que se deshaga de ella».
