Reseña, El cartero siempre llama dos veces | James M. Cain

Traducción: Federico López Cruz | Editorial: RBA

Cubierta de El cartero siempre llama dos veces


SINOPSIS

Al llegar a un deprimente restaurante de carretera, Frank Chambers descubre que allí vive Cora. Él nunca hubiera imaginado que existían mujeres a las que se podía desear tan desesperadamente. La intensa atracción entre ambos solo topa con un enorme obstáculo: el marido de Cora, que también es propietario del negocio.


OPINIÓN PERSONAL

Un vagabundo acepta trabajar en la cafetería Twin Oaks cuando ve a la atractiva esposa del dueño. «Salvo el cuerpo, no era una gran belleza», pero Frank Chambers siente puro deseo y Cora no puede resistirse a los encantos del hombre. Todo comienza como una aventura, pero Frank es un vividor y Cora, una arpía que no soporta más a su marido griego y grasiento (en palabras del autor).

Lo que sucede, lo hemos visto demasiadas veces. Es una novela con mucho diálogo, pero las conversaciones suenan impostadas y las escenas de adrenalina no pueden parecerme más absurdas. Las decisiones que toman en caliente sostienen una trama construida con el único propósito de ofrecer un desenlace impactante.

Todos caen mal, no es un libro para empatizar con los amantes ni con el esposo. Creo que es una novela para leer en su época, cuando los protagonistas perversos no estaban de moda y esos comentarios subidos de tono no daban grima, sobre todo la descripción de la mujer.


«El amor, cuando se mezcla con el miedo, deja de ser amor. Es odio».