Reseña, Historias phantasticas III

Ilustración de cubierta: Laia Martin | Editorial: El Transbordador

Cubierta de Historias phantasticas III


SINOPSIS

Hay otros mundos posibles. Mundos en los que lo nada es lo que parece, y la realidad se esconde detrás de mil capas de engaños; mundos en los que lo veraz se repudia; en que el terror se abre camino a plena vista; mundos de fantasía en los que poder empezar nuevas historias y otros en los ya no quedarán historias por contar.

En estas páginas acechan criminales que se esconden tras una pantalla para explicar su realidad, extraños ritos capaces de conceder dones, esperanzas, peligrosos visitantes, apuestas, éxitos y fracasos.

Esta tercera compilación de relatos fantásticos, nacida de la colaboración entre la escuela online de escritura de ciencia ficción, fantasía y terror Phantastica.com, la revista Windumanoth y la editorial El Transbordador, os ofrece un escaparate de la rica y diversa literatura de género actual. Encuentra los límites de la imaginación entre estas páginas y atrévete a cruzar el umbral hacia algo nuevo.


OPINIÓN PERSONAL

Catorce relatos que en su mayoría se acercan más a la fantasía que a la ciencia ficción, con terrores humanos y rituales paranormales. Son ideas peculiares de poco desarrollo, historias para descubrir la prosa e inventiva de nuevos escritores.


A continuación resumo brevemente cada relato por si fuera de interés.

  • El hombre avestruz de Celia López Monreal

«Siempre había deseado hacerse tan pequeño que nadie reparase en su presencia». Todo empieza con largas excursiones al campo, donde un hombre cava un hoyo y se mete dentro. A partir de ahí, busca recovecos para esconderse de la sociedad y olvidarse de la propia existencia. El final se acerca a la ficción rara, una metáfora potente de nuestra salud mental.

  • Como perros y ratas de Kabe

Rafael está buscando a un cura. Se habla de una guerra entre boinas rojas y liberales, pero aquí la guerra civil está salpicada de fantasía y un estilo extraño, confuso. No entendí qué quiere contar y no concluye la historia.

  • El draugr de Isaac López Martínez

En plena guerra mundial, dos soldados reciben órdenes de cavar un túnel hasta alcanzar la retaguardia del enemigo. Oswald siente que los muertos lo están mirando y escucha sonidos extraños que vienen de la tierra. Pero eso no los detiene. En menos de una noche, cavan las entrañas del misterio. El desenlace no sorprende porque es un clásico.

  • A mi hermana, la primera nube de María Yolanda García Pérez

Un niño de once años envidia a su hermana pequeña porque ella sueña y duerme tranquila por las noches. Un relato duro que se inicia en el trauma infantil y representa la “condición” macabra de un ser humano convertido en monstruo.

  • Cisnes negros a la orilla del tiempo de José Joaquín Jiménez Pérez

Una francotiradora está a punto de matar a un niño, mientras el narrador habla de futuros alternativos y describe la paradoja de un mundo distópico. Trae recuerdos de la novela Así se pierde la guerra del tiempo. (Me hizo gracia el guiño al apagón).

Eilean Caellach posee un don que le permite hablar a través de otra persona. En su clan, los hombres se miden en una «competición de bravuconería» y Eilean utiliza su don para narrar una cacería heroica y derrotar a un traidor. Se queda a medio camino, los conceptos místicos daban para una trama con más peso que una pelea de gallos.

  • Sentencia Nº 893/2085 de Ana Mª Burgos

Año 2085. In Aeternum Inc. demanda a los periodistas de La Verdad Diario por calumnias e injurias. La sentencia del juicio describe elementos futuristas que interesan, la desaparición de consciencias es un caso que habría devorado, pero me supera el formato narrativo. No es para mí.

  • Infección de Mireia Lleó Pla

Brea estudia una infección en el laboratorio, a bordo de una nave espacial. Nadie sabe de dónde viene, pero cada vez hay más confinados y más muertos. Destaco el ritmo narrativo y su dominio del suspense.

  • La espada de un rey muerto de Rosa N. Morillo

La guerrera Ashara y su protegida viajan en dirección a Arkhelia. Una noche, comparten hoguera con una patrulla del Imperio. Es del todo predecible, pero me gustan sobremanera las historias que dan sentido a un título bien elegido.

  • Uni-verso de Manuel Jesús Alfonso Laiño

El mundo Adaghal está condenado, un cometa se estrellará en menos de dos días. La gente viaja a través de vínculos entre mundos gemelos, pero el formulista Al-Funsad debe cerrar los vínculos. La parte más fantasiosa no me llega, pero es una ambientación original y un trasfondo crítico. Quienes han saqueado los recursos del planeta vecino no quieren acoger a los refugiados.

  • El cuento de Eth y Cobb de Víctor M. Vila

Dos forasteros llegan a un pueblo en medio de una tempestad: la maga Eth y el sanador Cobb. Son una pareja de buen corazón, pero una sombra empieza a expandir mentiras en su nuevo hogar. El relato tiene la magia de los cuentos antiguos, pero se mezcla con una trama secundaria sobre gente que visita el Otro Cielo en busca de narraciones. La fórmula no ha funcionado conmigo.

  • El sombrero del ahorcado de Nuria Chicote Mendarozqueta

Un embaucador vende supuestos talismanes que ha recopilado a lo largo de sus viajes por las islas caribeñas. Cuenta historias escabrosas para ganarse la atención de los compradores y, de todas, la más terrible es la que nunca le ha contado a nadie. Un relato de terror sobre un sombrero de paja.

  • No eran como nosotros de Edgar Jara Galaz

El profesor Salieri invita a viejos alumnos para enseñarles su última adquisición: el diario de Reinhard Ludendorff, un nazi que cazaba hombres lobo. De camino a la reunión, los alumnos recuerdan que su relación con el profesor comenzó con un libro de Lovecraft. El desenlace no tiene sentido, pero me ha interesado su uso del valle inquietante.

  • Lamphead de Emilio Bueso

Un vagabundo viaja en autobús hasta donde llega con el dinero que ha mendigado y acaba en un pueblo de gentes extrañas, por decirlo de algún modo. El título es la mejor sinopsis.