Traducción: Pilar Ramírez Tello | Editorial: Runas
SINOPSIS
Charles Thomas Tester conoce la magia de un traje y la invisibilidad que puede dar la funda de una guitarra; sabe que la maldición escrita en su piel atrae la mirada de los blancos acomodados y sus policías. Se dedica a trapichear para comer, pero cuando entrega un libro a una enigmática hechicera en Queens, Tom abre la puerta a un ámbito mágico más profundo y despierta la atención de cosas que deberían haber seguido dormidas.
OPINIÓN PERSONAL
Nueva York, 1924. Charles Thomas Tester vive en Harlem con su padre enfermo. Cualquiera que lo vea pensará que es un músico de jazz negro, pero trapichea con lo arcano valiéndose de la funda de su guitarra. Recientemente lo han contratado para entregar un libro amarillo en una casa de Queens y este trabajo desencadenará el horror más inenarrable.
Con una prosa muy cuidada, introduce los mitos de Lovecraft en barrios donde los negros no tienen protección, planteando el poder primigenio como una especie de revancha. El racismo aparece tan normalizado que nos lleva a sentir impotencia y rabia. La crítica social, aunque breve, es el plato fuerte de la historia, pero el arco de los personajes me ha parecido torpe e insuficiente.
El primer encargo de Tommy enseguida deriva en otro trabajo que, en principio, no guarda ninguna relación. Obviamente todo apunta a que las historias tendrán un lugar común, mientras la presencia policial se impone en una investigación que cambia su objetivo a medida que Tommy se mueve por el mapa.
Obedeciendo a las recomendaciones, he intentado leer esta novela breve un par de veces y, ahora que he finalizado su lectura, mi primera impresión no ha cambiado. Encuentro todo aburrido, excepto un par de momentos destacables, y no me gusta cómo resuelve muchas escenas. Siento que los detalles encajan mal, los personajes leen un guion que avanza a saltos y no se comen el escenario, que era magnífico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario