Traducción: | Editorial: Destino
SINOPSIS
Ésta es la historia de una amistad que cambia las vidas de Leslie y Jess, dos estudiantes de quinto de primaria que crean un mundo de aventuras, llamado "Terabithia", en el corazón del bosque. Un clásico de la literatura americana que se recomienda en las escuelas de muchos países.
OPINIÓN PERSONAL
Jess es el único chico entre cuatro hermanas, así que se siente solo entre tantas mujeres. Al mismo tiempo, tres de sus hermanas no podrían parecerme más consentidas y odiosas. Podría decirse que Jess es el gran ignorado de la familia. La situación económica de la familia no es nada prometedora, de modo que su padre trabaja de sol a sol entre semana y los fines de semana sólo le apetece descansar. En fin, que la familia al completo me parece un poquito insoportable. Además, en más de una ocasión presumen de una mentalidad muy, pero que muy anticuada: no les gusta que su hijo quiera ser artista, critican a las mujeres por llevar pantalones... etc.
De pronto, la familia de Leslie se muda a la granja de al lado porque "estaban demasiado atrapados por el dinero y por el éxito y por eso compraron esa vieja granja y van a empezar a cultivar y a pensar en cosas importantes." Al principio, sólo conocemos a Leslie y a su familia través de los comentarios que hacen los padres de Jess. Pero, poco a poco, vamos conociendo mejor a sus nuevos vecinos. Por ejemplo, sabemos que son ateos y que no tienen televisor en su casa. Hasta cierto punto, me han parecido unos personajes bastante hippies construidos sobre un puñado de tópicos.
La prosa es muy sencilla, con diálogos bastante infantiles que imitan el lenguaje de cualquier niño. Sin embargo, desde las primeras páginas, me ha costado un poco engancharme a su lectura, a pesar de que la prosa es más bien simplona. El principal problema es que no se trata de una novela de aventuras, por lo que la autora se centra mucho más en presentarnos a los personajes. De modo que el ritmo de los acontecimientos es pausado.
Curiosamente, me leí esta novela hace unos cuantos años (fue publicada en 2007) y recuerdo que me gustó más entonces que ahora. En primer lugar, la ambientación se ha quedado bastante anticuada. La mentalidad de casi todos los personajes es del siglo pasado, así que no he podido empatizar con nadie a lo largo de toda la novela. El propio Jess dice frases como: "¿Por eso lloraba? ¿Solo porque su padre le da palizas?" Pero es que él mismo se niega a llorar, porque los niños no lloran. De modo que el contexto es muy rancio.
Por otro lado, si intentaba transmitir algún tipo de mensaje, yo no capto el propósito de esta novela. Me esperaba algo más de fantasía, pero en realidad, es un drama que toca temas bastante adultos, como la política y la religión. No obstante, la ideología de cada familia no podría ser más irrelevante. Pero volviendo al tema de la fantasía, lo único que nos encontramos en esta novela es a un par de niños que juegan en el bosque e imaginan que son los reyes de un país mágico que ellos mismos se han inventado. Resumiendo: aunque es un libro bastante corto, su lectura se me ha hecho interminable. No avanza.
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