Reseña, Hambre: La prueba de Gu | Choi Jin-Young

Traducción: Hasun Joo | Ilustración de cubierta: Yudori | Editorial: Hoja de Lata

Foto del libro Hambre: La prueba de Gu


SINOPSIS

Dam y Gu son dos veinteañeros de Seúl. Dos seres que se aman a pesar de las. agresiones del mundo exterior, una sociedad surcoreana marcada por la competencia despiadada, donde los niños reciben una educación estricta de sus padres, desde la infancia hasta el matrimonio, para tener una oportunidad de éxito. Por eso, cuando Dam presencia el asesinato de su novio en la calle a manos de unos cobradores de deudas, el tiempo se detiene. Ella lo acuna en su pecho y lo lleva a casa, donde lava con mimo cada centímetro de su piel antes de sentarse y comenzar un particular ritual. Juntos, los amantes lamentan una vida de trabajo extenuante en un país que los exprime hasta la última gota. Muerto Gu, Dam decide que no va a dejar su cadáver al alcance de sus enemigos para que no puedan profanarlo. Y comienza un juego bárbaro, devorando pedazo a pedazo, lágrima a lágrima, el cadáver de su amado, para así enterrarlo donde los otros no puedan lastimarlo, donde su alma gemela pueda vivir para siempre. 

Hambre es un fenómeno literario en Corea del Sur con el que han empatizado centenares de miles de lectores, un clásico contemporáneo fascinante por sus reflexiones sobre el amor, el dinero y sus efectos en nosotros.


OPINIÓN PERSONAL

Dam y Gu se conocieron a los ocho años, cuando iban a la misma clase. Sienten que están destinados, aunque no siempre han estado juntos. La novela arranca cuando unos matones asesinan a Gu y Dam decide comer su cuerpo para que la sociedad no profane sus restos.

La historia está narrada a dos voces: los pensamientos de Dam y los recuerdos de Gu, que escribe desde el más allá. Es un relato con saltos temporales, como retazos fugaces de un amor obsesivo, turbio y casi tóxico. El canibalismo es más un reclamo que una metáfora, apenas reflexiona sobre la práctica y el verdadero escenario es una sociedad miserable que asfixia a la gente pobre hasta matarla.

La crítica social recae en la explotación laboral, las deudas y sus consecuencias. No puedo decir que el final sorprenda con un giro inesperado, porque conocemos el fatal desenlace desde las primeras páginas, y, en ese sentido, me ha parecido un libro plano. El romance tampoco enamora, aunque los sentimientos de Gu me encogen el corazón.

Quisiera comentar un detalle de la cubierta: los círculos de luz y oscuridad, los símbolos que representan cada una de las voces protagonistas. Me gusta esa consonancia con el interior.


«Afligirse es sufrir física o mentalmente en la intranquilidad. Y en este mundo no se puede amar sin afligirse».

«Trabajar  no me molesta. Lo que me entristece es trabajar sin poder hacer nada más. No quiero vivir así toda la vida».

«Lo trataron como un objeto cuando por todos los medios posibles intentó sobrevivir y llevar una vida digna».