Traducción: Julia Osuna Aguilar | Ilustración de cubierta: Pep Montserrat | Editorial: Turner
SINOPSIS
Que todas las personas mayores que pisan cierto hospital "pierdan la chaveta" –y he allí el diagnóstico más preciso con el que han conseguido dar los médicos–, podría ser el resultado de una conspiración, un plan terrorista para mantener a los ancianos occidentales con vida hasta el final de los tiempos, pero sin que puedan valerse. Mal de la chaveta. Al menos eso opina uno de los personajes de esta sátira, el experto en textos apocalípticos y teorías de conspiración. Y ya se sabe que un paranoico es el que acaba de darse cuenta de lo que en teorías de conspiración está pasando.
OPINIÓN PERSONAL
Su lectura resulta tediosa por culpa de una prosa caótica y un exceso de protagonistas, la mayoría innecesarios. Me ha costado un mundo memorizar todos los nombres e historias personales de cada uno. Por otro lado, el argumento me parece un poco... desconcertante. Y lo que es peor, ese final tan repentino y ambiguo no explica nada como es debido ni desarrolla un argumento que daba para mucho más, me ha sabido a poco. El desenlace no ha estado a la altura de mis expectativas.
Una pena, porque el resto de la novela me parece mucho más interesante. El humor es muy sutil, casi imperceptible. Pero tiene su gracia. Aunque también me ha inspirado bastante pena, porque los personajes son tan de carne y hueso que enseguida empatizo con ellos. En muchos párrafos se percibe claramente una sátira muy realista que apenas distorsiona nuestra sociedad. De modo que los primeros capítulos son para leer con ganas y tiempo para reflexionar. En definitiva, a pesar de todo, es una novela entretenida con bastante contenido. Por desgracia, las últimas páginas me han dejado perpleja e insatisfecha. ¡Menudo un fiasco!
