Traducción: Milo Krmpotic | Editorial: La Galera
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SINOPSIS
Me llamo Jackson y en otoño empezaré quinto de primaria. Cuando sea mayor quiero ser científico de animales.
¿Sabías que un guepardo puede correr a 110km/h? ¿Que una cucaracha sin cabeza puede sobrevivir dos semanas? ¿O que cuando un lagarto cornudo se enfada escupe sangre por los ojos?
Honestamente, creo que los hechos son mucho mejor que las historias. No puedes ver una historia. No puedes sostenerla en tu mano para medirla. De hecho, las historias no son más que mentiras. Y a mí no me gusta que me mientan.
La regla número uno de todo científico es que siempre hay una explicación lógica para todo. Por ejemplo, ¿cómo aparecen gominolas moradas por arte de magia cuando apenas tenemos comida en casa? O, ¿por qué es difícil hacer amigos cuando siempre tienes hambre? O, ¿de dónde ha salido ese ridículo paraguas? O, ¿cómo es posible que mis padres crean que no me doy cuenta que discuten cuando llegan las facturas?
Pero, lo más importante es que tiene que haber una explicación lógica de por qué el amigo imaginario que me inventé hace años ¡se está pegando un baño de espuma en nuestra bañera!
OPINIÓN PERSONAL
Jackson es un niño de quinto curso que vive con sus padres, su hermana Robin y una perra llamada Aretha Franklin. Jackson debería ser un niño feliz. Pero enseguida nos damos cuenta de que su familia está atravesando una crisis económica muy grave. La comida escasea, su padre no goza de buena salud, en casa discuten cada vez con mayor frecuencia y el niño percibe que sus padres se sienten culpables de esta situación. Después de todo, Jackson es un niño demasiado adulto para su edad que se da cuenta de estas cosas.
Entonces, recibe la visita de un viejo amigo imaginario. Crenshaw es un gato blanco y negro bastante peculiar. Camina sobre dos piernas como cualquier humano y está aquí para ayudar a Jacks. Pero él lo único que desea es que sus padres le traten como a un adulto, dejen de fingir que todo va a ir bien y que le cuenten toda la verdad. Pensaba que Crenshaw iba a tener mucho más protagonismo, pero no. Al margen de que Jackson tenga de nuevo un amigo imaginario, el gato me ha parecido un personaje más bien secundario. Algo que me ha sorprendido para bien.
Por último, su amiga Marisol me ha parecido un niña muy dulce, aunque su papel en la historia tampoco es tan relevante. En resumen, Jackson es el único y verdadero protagonista de esta novela, un detalle que no me esperaba para nada y que me ha parecido todo un acierto.
La prosa es muy sencilla y demasiado amena. Después de todo, la edad recomendada de esta novela es a partir de 10 años. A pesar de ser una historia tan dramática, la autora utiliza expresiones bastante simpáticas, por lo que su lectura nos transmite cierto optimismo y sensación de bienestar.
La novela está escrita en primera persona del pasado y la historia ha sido dividida en tres partes. En la primera, nos presenta brevemente a Jackson y su situación familiar, así como nos habla de la segunda aparición de su amigo imaginario. En la segunda parte, nos cuenta la primera vez que vio a Crenshaw, años atrás, y profundiza más en el pasado de la familia. La tercera, obviamente, relata el desenlace de la complicada situación que atraviesa su familia.
Por otro lado, los capítulos son muy breves, algunos incluso sólo ocupan una página. De modo que se lee en un santiamén si eres adulto y le permite un montón de pausas a los más peques de la casa.
Crenshaw es pura magia. No recuerdo cuándo había leído un libro infantil que me emocionara de esta manera. De hecho, es una de las novelas más tristes que he leído últimamente. En serio, es un dramón. El típico libro que lees porque te apetece sufrir. Y al mismo tiempo, es una historia tan de verdad. Tan real. A las pocas páginas ya tenía unas ganas terribles de llorar. Pero también es una novela de superación personal bastante optimista gracias al sentido del humor que caracteriza a todos los personajes y al amor incondicional que une a esta familia. Ponerme en la piel de Jackson ha sido una experiencia muy cruel, pero también enriquecedora.
«Digámoslo así: puedes estar muy enfadado con alguien y quererlo igual con toda tu alma.»
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