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El retrato de Dorian Gray | Oscar Wilde

Traducción: Mauro Armiño | Editorial: Austral


SINOPSIS

Una piedra angular en los debates entre la ética y la estética, en las relaciones que mantienen el bien y el mal, el alma y el cuerpo, el arte y la vida.

Cuando se publicó El retrato de Dorian Gray, la crítica moralizante acusó a su protagonista de ser una figura satánica, corrompida y corruptora, sin comprender que era el héroe de una novela que reflejaba la fatalidad de los románticos: Oscar Wilde (1854-1900) había querido hacer de la belleza un refinamiento de la inteligencia; y para ello sumió a su protagonista en una atmósfera de perversión dominada por el arte y los poderes de un misterio que está más allá de la realidad. Pero el autor va más allá de la simple descripción: incrusta a su personaje en un crimen y, como Edgar Allan Poe en sus relatos, lo rodea de un misterio que la razón no puede explicar.

Dorian Gray sigue siendo, más de cien años después de la muerte de su autor, una piedra angular en los debates entre la ética y la estética, en las relaciones que mantienen el bien y el mal, el alma y el cuerpo, el arte y la vida. Presidida por la ley de la fatalidad, Dorian Gray no deja de alcanzar el objetivo que el propio Wilde quería para su libro: «Venenoso si ustedes quieren, pero no podrán negar que también es perfecto, y la perfección es la meta a la que apuntamos nosotros los artistas».


OPINIÓN PERSONAL

Le encuentro tantas cosas buenas como malas. No voy a negar el evidente interés que puede suscitar el debate filosófico sobre la juventud, la corrupción del alma... y en definitiva, la naturaleza humana. Más en aquella época. Por supuesto, la fantasía en torno a su retrato es un clásico digno de serlo. Pero el tono de los personajes es pretencioso y los párrafos descriptivos, así como las divagaciones, son cargantes.


La casa de Bernarda Alba | Federico García Lorca

Editorial: Austral

Cubierta de La casa de Bernarda Alba


SINOPSIS

La casa de Bernarda Alba fue la última obra de teatro que Lorca dejó terminada, pero no llegaría a verla representada. El poeta, además, nunca comentó nada sobre ella, por lo que se presenta como una de sus piezas más enigmáticas. Su lectura ha estado sesgada por interpretaciones de corte político que diluyen lo que en Lorca no es más que un mero marco y postergan el problema de la condición humana, esencial en el poeta. 

Joaquín Forradellas analiza en esta edición los fundamentos de dichas interpretaciones y defiende la proyección atemporal de la casa por su valor estético y subraya la intención documental y realista de la obra. Protagonizada por personas corrientes que salen del pueblo, negando la heroicidad, La casa de Bernarda Alba representa el dolor cotidiano, familiar, hasta sus últimas consecuencias. Lorca optó por un teatro representable, con un argumento asequible y, por ello, absolutamente crítico y eficaz al enfrentar al público con su propia máscara. Y lo hizo, además, con una expresión bella y precisa, poesía puramente dramática, apoyado en palabras inquietantes que «trastornan el reposo» del espectador.


OPINIÓN PERSONAL

Bernarda Alba, madre de cinco hijas, es una persona vil que no admite habladurías en su casa. Las criadas no la soportan y critican el dominio de Bernarda a golpe de bastón sobre los miembros de la casa, incluida su anciana madre, a la que mantiene encerrada debido a su demencia.

La historia da inicio con la muerte del marido durante un verano tórrido. Las hijas de Bernarda se ven atrapadas en los dominios de su madre, ahora de luto y siempre preocupada por las apariencias. A sus 39 años, Angustias, hija del primer marido, no ha tenido nunca novio y acepta el cortejo de Pepe el Romano, un hombre de 25 que únicamente pretende sus bienes.

Precisamente será Pepe el Romano el detonante de las disputas entre las “mujeres sin un hombre”. Adela, la más joven de las hermanas y la más rebelde, se niega a vivir sometida a las malas lenguas.

Obra de teatro que retrata la sociedad de la época. Bernarda antepone la honra y los principios de la familia a sus propias hijas, es una figura autoritaria que no solo menosprecia la ligereza de las pasiones. El discurso de los personajes muestra la mentalidad de la mayoría: el abuso del amo a la criada, el desprecio a clases sociales inferiores y el rechazo a los de fuera.

Una gran obra cargada de un simbolismo inolvidable.


«Nacer mujer es el mayor castigo».


Reseña, El vampiro | John Polidori

Editorial: Austral


SINOPSIS

La noche del 16 de junio de 1816, junto al lago Leman, en Suiza, Lord Byron sugirió al matrimonio Shelley y a Polidori que cada uno escribiese una historia de terror. Aunque ni Percy Shelley ni Byron cumplieron su parte, ese desafío dio lugar a dos de las obras cumbre del género gótico y fuente de inspiración para la literatura de terror posterior: Frankenstein o el moderno Prometeo y El vampiro.

Protagonizada por Lord Ruthven, un aristocrático, sofisticado, misterioso y frío bebedor de sangre que resulta encantador para las mujeres de los círculos más selectos, esta obra funda uno de los personajes más fascinantes de la ficción literaria y fílmica, el vampiro.


OPINIÓN PERSONAL

Lord Ruthven es una criatura singular, un noble absorto en sí mismo, pero invitado a las fiestas de la capital inglesa precisamente por sus rarezas. Inexplicablemente, traba amistad con un joven huérfano que ha llegado a Londres con su hermana. El joven Audrey es guapo, sincero y rico, las hijas y esposas infieles lo atosigan, pero él es un hombre de virtud que cree en el romance.

Por motivos, emprenden un viaje juntos y es durante su travesía, cuando el joven descubre la naturaleza lujuriosa y salvaje de Lord Ruthven. Audrey sospecha que posee algún poder malvado y a su alrededor empieza a resonar la palabra: vampiro.

Según tengo entendido, es uno de los primeros relatos sobre vampiros. Como tal, la ambientación es clásica y gótica, con un ritmo narrativo pausado que nos conduce lentamente hacia el horror de lo inevitable, provocando la locura de un protagonista acosado por la impotencia y los remordimientos. El final es predecible a propósito.