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La ciudad mimética | Mari Carmen Copete

Ilustración de cubierta: Elisa Ancori | Editorial: Obscura

Cubierta de La ciudad mimética


SINOPSIS

La ciudad mimética es un mundo que mora en lo oculto, un lugar de tránsito convertido en prisión.

Hace ya dos décadas que la normalidad de los vecinos de Valencia la marca el reloj de los llamados Ciclos. Estas extrañas olas de crímenes sacuden la ciudad cada seis meses y tienen a las fuerzas del orden completamente desconcertadas, pues, tras años recabando pistas para hallar a un culpable, estas apuntan a un asesino con un perfil de lo más disparatado.

El inspector Eduardo Castañeda no recuerda un momento en el que su vida no girase en torno a los Ciclos. En su reincorporación al trabajo tras la misteriosa muerte de su hijo, y coincidiendo de pleno con el inicio de una nueva oleada de crímenes, Eduardo se verá envuelto en la investigación a un nivel personal con el que no contaba. El inspector se acercará cada vez más a la ciudad mimética, un lugar aberrante, un mundo que esconde la codiciada clave de los asesinatos y que le obligará a enfrentarse a su terrible pasado de una vez por todas. 


OPINIÓN PERSONAL

El Cambio comenzó en enero de 1995 y cada año da comienzo un nuevo Ciclo, un aumento alarmante en el volumen de desapariciones y asesinatos sin resolver durante los meses de enero y junio. Todas las pruebas llevan a seis asesinos en serie que actúan solamente esos meses, justo cuando llega a la ciudad una conocida feria itinerante. Durante 23 años, la policía ha encontrado evidencias biológicas, pero no da con los sospechosos. Los adeptos de las teorías sobrenaturales afirman que los crímenes los cometen seres procedentes de otra galaxia.

«¿Acaso no comprendían esos idiotas que los monstruos eran reales?»

Eduardo Castañeda vuelve al trabajo seis meses después de que su hijo haya sido asesinado, cuando el Ciclo está a punto de reanudarse. Eduardo es inspector en la División de Investigación Criminal, un protagonista que oculta secretos, con un temperamento inestable. Su compañera Rosa Suárez no se fía de él.

La novela mantiene un esquema de misterio que relaciona el Ciclo sobrenatural, la atracción de realidad virtual «Contempla una muerte» y el asesinato del niño. Desde las primeras páginas, el vínculo entre los sucesos parece evidente, pero falta información y te preguntas cómo van a resolver los crímenes paranormales que están asolando la ciudad. La investigación consiste sobre todo en trabajo de campo, donde nadie está a salvo porque los monstruos están entre nosotros.

La historia puede dividirse en dos mitades, con una segunda parte que describe con más detalle lo poco que sabíamos de la ciudad mimética. No suele gustarme la novela negra, pero ese toque original entre la fantasía y la ciencia ficción hace que el misterio me resulte interesante. El ritmo es lento, pero es un libro entretenido que encaja bien todas las piezas. Yo diría que destaca por su trabajo narrativo. 

Una advertencia para estómagos más sensibles. Los crímenes contemplan escenas violentas y amorales, aunque el relato sabe cuándo apartar la mirada. Lo que cuesta digerir, lo que incomoda e inquieta, es la realidad que subyace en esas violencias y la corrupción de una sociedad.


«Te juro que me cabrea cuando a las buenas personas les suceden cosas malas».


La princesa de hielo | Los crímenes de Fjällbacka 1 | Camilla Läckberg

Traducción: Carmen Montes Cano | Editorial: Maeva


SINOPSIS

La joven escritora Erica Falck regresa a su pueblo natal tras el fallecimiento de sus padres. Poco después de su llegada, descubre el cadáver de su íntima amiga de la infancia, Alex, a la que no veía desde hacía años. Todo lleva a sospechar que se ha suicidado, pero la autopsia revela que estaba embarazada, lo que dispara las conjeturas de Erica. Intrigada, la novelista empieza a investigar la vida de su amiga. Con la ayuda del policía Patrik Hedström, un antiguo compañero de colegio, que pronto se convierte en algo más que un amigo, Erica descubre la red de mentiras que Alex había tejido a su alrededor.


OPINIÓN PERSONAL

Erica Falck es una autora de biografías que ha regresado a su pueblo natal para hacerse cargo de la casa que acaba de heredar de sus padres, recientemente fallecidos en un accidente, y para trabajar en su próximo libro. Cuando la familia de Alexandra Wijkner le pide que escriba un panegírico para el funeral de su hija, Erica no puede negarse. Alex era su mejor amiga de la infancia, hace 25 años.

Todavía conmocionada por la noticia, Erica comienza a investigar la vida de la víctima por su cuenta. Porque nadie en el pueblo entra a creerse que una mujer joven, guapa y rica como ella tuviera motivos para suicidarse de un modo tan atroz. Alex era propietaria de una galería de arte abstracto y se movía en los círculos más exquisitos, en compañía de su esposo.

De la noche a la mañana, Erica se ve involucrada en la investigación de un asesinato. Y con la ayuda del comisario Patrik Hedström, Erica descubre un oscuro secreto, largamente guardado.

«A veces no conocemos a la gente tan bien como creemos...»

La princesa de hielo fue la primera novela de esta autora y, como primera novela, no está nada mal. Pero sintiéndolo mucho, a mí no me ha gustado lo suficiente como para animarme con el resto de sus novelas, protagonizadas por los mismos personajes y ambientadas todas en el pequeño pueblo donde nació la autora. En general, me ha parecido una historia muy de manual. Es como si hubiera recopilado los ingredientes que siempre triunfan en una novela negra y los hubiera metido todos a calzador. De modo que ha construido unas circunstancias ligeramente artificiales y forzadas que, a lo sumo, son agradables porque estamos demasiado familiarizados con ellas.

Por otro lado, la prosa de Camilla Läckberg es tan pausada que su lectura me aburre y me agota. Iba ya a mitad de novela y seguía con la sensación de que la historia no avanzaba, ni terminaba de arrancar. Principalmente, su estilo narrativo consiste en mezclar el pasado y el presente con cierto desorden, a través de los recuerdos de cada personaje. Al mismo tiempo, utiliza el viejo recurso de iniciar cada capítulo sin mencionar directamente quién protagoniza los actos que describe. De modo que, para colmo de males, he tenido serios problemas a la hora de ubicarme con unos personajes que tampoco daban para mucho más.

Hasta cierto punto, el ritmo me recordaba más a las típicas películas policiacas de los domingos que a una buena novela. En definitiva, la autora hace lo imposible por generar suspense a través de giros dramáticos de última hora. Como bien es sabido, cuanto más drama, mucho mejor. Y en ese sentido, tengo la sensación de haber leído muchísima paja a lo largo de toda la novela, porque la historia está plagada de momentos y personajes irrelevantes.

Siento que también ha querido dar cabida a cierta denuncia social, retratando casi de puntillas la violencia de género o los abusos sexuales mediante subtramas que se resuelven de aquella manera. No obstante, los protagonistas de su relato no han estado a la altura de las circunstancias. Que por cierto, los diálogos no podrían parecerme menos naturales y poco espontáneos. 

Y a pesar de todo, el caso se cierra por todo lo alto: el secreto de Alex me ha parecido, cuando menos, impactante. Si bien es cierto que todas las piezas del puzle resultaban igual de sórdidas, no me esperaba un desenlace tan retorcido. Eso sí, a pesar de que me ha parecido un desenlace formidable, no esperéis una biografía especialmente original.

En conclusión. Nada nuevo bajo el sol. No considero que sea una mala novela, pero tampoco la destacaría como una de las mejores novelas negras que he leído. La resolución del caso me parece excelente, pero todo lo demás es un estereotipo con patas. Demasiado común como para sorprenderme. Lo peor de todo es que los personajes no me han convencido.


«El problema  es que, si no dejas que nadie pase al otro lado del muro por miedo a que resulte un enemigo, también terminas por dejar fuera a los amigos».

«Era curioso ver cómo sentimientos totalmente opuestos podían mezclarse hasta convertirse en un sentimiento nuevo. Amor y odio resultaban en indiferencia. El deseo de venganza y el perdón se convertían en determinación. La ternura y la amargura, en dolor; un dolor tan grande que podría destrozar a un hombre».

«A mí solo podrá juzgarme quien pueda ver mi alma».


El muñeco de nieve | Harry Hole 1 | Jo Nesbo

Traducción: Carmen Montes Cano, Ada Berntsen | Editorial: RBA


SINOPSIS

La primera nevada cae en noviembre este año en Oslo. La mañana siguiente, al despertarse, un niño no encuentra a su madre en casa. Se le hace raro encontrar su bufanda favorita colgando del cuello de un muñeco de nieve que alguien ha hecho en el jardín. El detective Harry Hole empieza a sospechar que hay un psicópata suelto, desde hace demasiado tiempo, cuando descubre que un alarmante número de madres y esposas han desaparecido en circunstancias similares, tras caer la primera nieve. Nunca antes se ha enfrentado Harry, ni ningún otro policía, a un asesino en serie en territorio noruego. Va a verse obligado a seguir las reglas de un juego macabro que lo pueden llevar al límite de la locura.

A la vez que disecciona conceptos como la paternidad, la vanidad y la muerte, El muñeco de nieve es un viaje definitivo y destructor al corazón del detective

Harry Hole: las heridas que inflige este combate cara a cara con el mal absoluto no podrán ser más profundas.


OPINIÓN PERSONAL

«Pronto llegarán las primeras nieves. Y entonces volverá a aparecer: el muñeco de nieve. Y cuando la nieve haya desaparecido, otra vez se habrá llevado consigo a alguien. Lo que tienes que preguntarte es: ¿Quién ha hecho el muñeco de nieve? Porque el muñeco de nieve no lo sabe.»

Harry Hole es comisario en el grupo de Delitos Violentos de la Comisaría General de Oslo. Sus compañeros le describen como una persona obstinada, arrogante, pelón, inestable y alcohólico; y algo de razón no les falta. Hole es el clásico detective traumatizado que ahoga las penas en alcohol y convive a diario con las peores pesadillas que os podáis imaginar.

La verdad es que me cansa un poco la imagen de poli malo y algo extravagante, pero Harry tiene una personalidad muy marcada e identidad propia. Además, el autor aborda a su protagonista desde todos los ángulos posibles, analizando su mundo laboral y también ahondando un poco más en su vida privada. Lo que más me ha gustado de él, ha sido la tormentosa relación que mantiene con Rakel y el amor incondicional que siente por el hijo de ésta. Y me encanta que su sentido del humor sea tan macabro.

Katrina, la nueva oficial de policía, enseguida hace buenas migas con el comisario Hole. Yo la definiría como la femme fatale de la comisaria, en el sentido de que todos los hombres se sienten atraídos de inmediato por la explosiva mujer que esconde un fuego en su mirada. Pero, como es lógico, ella no está nada interesada en soportar ningún comportamiento estúpido y se pasa toda la novela dedicando comentarios mordaces a diestro y siniestro. De todas formas, es una mujer muy misteriosa que no siempre procede de la manera más adecuada. La compañera perfecta para Harry.

En realidad, el equipo de investigación lo componen cuatro personas, pero los otros dos apenas tienen relevancia en toda la novela. En definitiva, apenas los llegamos a conocer. Y menos mal, porque no soporto a Skarre.

El resto de los personajes también están muy bien construidos. Sobre todo, porque los familiares de las víctimas resultan bastante creíbles y nos ofrecen algún que otro momento emotivo. Lo más interesante, es que el autor analiza brevemente cómo funciona la prensa y la importancia que se le concede siempre a la opinión pública. Después de todo, parece que les preocupa más dar buena imagen de la comisaria que encontrar al asesino.

La historia está narrada en tercera persona, con una prosa muy fluida que me ha permitido finalizar su lectura en apenas un par de tardes, a pesar de su extensión. Por lo general, me suelo perder si una novela ofrece demasiados personajes a la vez, pero en esta ocasión, no he perdido el hilo en ningún momento. El ritmo es lento, porque desarrolla el argumento con muchísima calma y detalle, pero su prosa no abusa de florituras innecesarias, así que se lee del tirón. Además, maneja muy bien los tiempos del suspense y te mantiene con la intriga de principio a fin. Por último, me he topado con escenas que me han provocado auténtico pavor.

Durante las primeras páginas, la novela tiene un ritmo mucho más lento que al final, ya que nos va presentando a todos los personajes y nos introduce de lleno en el caso. Pero a medida que avanza la historia, la trama me iba enganchando sin remedio, hasta el punto de que no pude parar de leer hasta descubrir quién era el asesino y, sobre todo, por qué. Finalmente, el ritmo de las últimas páginas es trepidante porque están llenas de pequeños sustos.

El muñeco de nieve nos conduce todo el rato hasta falsos sospechosos (o no), a través de historias muy plausibles que me han sorprendido muchísimo cuando, por fin, se descubre la verdad. Poco a poco, todas las piezas del puzle van encajando y la trama principal es de primera categoría. No se trata de la típica novela que prolonga el suspense todo lo que puede, ya que enseguida se demuestra la inocencia de los falsos culpables.

Básicamente, es una novela de ir descartando sospechosos. Sin embargo, debo confesar que el final resulta ligeramente predecible. Desde las primeras páginas he sospechado de la misma persona por culpa de un pequeño detalle demasiado evidente. Y aún así, me he pasado toda la novela preguntándome ¿por qué? y cómo se relacionaba su caso con todos los demás.

En cuanto a la verdadera identidad del muñeco de nieve, creo que ha construido una historia apabullante. Nada justifica los crímenes que comete. Y, al mismo tiempo, el autor ha conseguido que me ponga en su lugar, sin llegar a justificarlo, claro. Entiendo su rabia y frustración, la desilusión que siente hacia la vida. En definitiva, no es un personaje del montón.

Por último, hay que reconocer que la novela contiene un par de situaciones que, desde mi punto de vista, no resultan demasiado creíbles. O dicho de otra manera, son poco probables aunque posibles. En más de una ocasión, Hole se convierte en un superhombre capaz de cualquier proeza física y mental. 

El muñeco de nieve es la séptima novela de la serie Harry Hole, pero se puede leer perfectamente como novela independiente, aunque abundan las referencias a las novelas anteriores. 


«La maldad es maldad, con o sin enfermedad mental. Todos somos más o menos propensos a cometer actos malvados, pero nuestras predisposiciones no pueden librarnos de la culpa. Por Dios, todos estamos enfermos y tenemos trastornos de personalidad. Y precisamente nuestros actos determinan lo enfermos que estamos.»

«Era posible vencer a los únicos monstruos que existían, los que uno tenía dentro de la cabeza. Pero requería entrenamiento. Tenías que acercarte y pelear con ellos tan a menudo como fuera posible. En pequeñas batallas que pudieras ganar, y luego irte a casa y curarte las heridas antes de volver.»


Jazz para el Asesino del Hacha | Cuarteto de blues de la ciudad 1 | Ray Celestin

Traducción: Mariano Antolín Rato | Editorial: Alianza


SINOPSIS

Nueva Orleans, 1919. Un peculiar asesino en serie, que mata con un hacha, siembra el terror en la capital del jazz. El inspector Michael Talbott se esfuerza en atraparlo, pero no es el único que lo intenta. Por un lado, Luca D´Andrea, un expolicía que ha pasado los últimos años en la cárcel tras ser denunciado por Talbott, al que la mafia le ha encargado que lo encuentre ya que al dar muerte a varios italianos está poniendo en peligro la credibilidad de su "servicio de protección". Por otro, Ida, una entusiasta lectora de Sherlock Holmes que trabaja para la agencia de detectives Pinkerton, que se ha implicado en la investigación para demostrar su valía con la ayuda de un joven trompetista llamado Louis Armstrong.

Cuando cada uno por su lado está a punto de descubrirlo, el asesino lanza un peculiar desafío a todos los habitantes de Nueva Orleans a través de la prensa: o suena jazz en sus casas el martes a las 12.15 de la noche o se arriesgan a ser sus próximas víctimas. Y todo ello cuando el cielo se va oscureciendo y una gran tempestad amenaza con anegar la ciudad...

"Jazz para el Asesino del Hacha" está basada en una historia real que estremeció el Nueva Orleans de 1919, una ciudad entonces tremendamente dividida entre muy ricos y muy pobres, blancos y negros, cuyas calles controlaba la Mano Negra. Ray Celestin recrea en esta ambiciosa e intrigante novela, como en un sueño envolvente, aquel Nueva Orleans de intensas emociones y tragedias a flor de piel; aquel "Big Easy" excitante y festivo, asfixiante también, en el que el opio, el alcohol, la prostitución, el tarot, el racismo, la extorsión y la violencia de todo tipo danzaban al son del jazz por Basin y Canal Street.


OPINIÓN PERSONAL

Me fascina el trabajo de documentación que ha llevado a cabo para aportar su propia versión de un caso real. El autor describe con todo lujo de detalles el Nuevo Orleans de 1919.  Todo es tan correcto que podría ser verdad. 

La historia es muy completa porque relata sin ninguna prisa las historias personales de un puñado de protagonistas. Además, me ha encantado la psicología de todos los personajes. Y el hecho de que los protagonistas investiguen por separado nos acerca al sospechoso desde diferentes puntos de vista que poco a poco van formando un rompecabezas magnífico.

A pesar de que el misterio resulta algo enrevesado, el autor se explica perfectamente, de modo que es casi imposible perderse entre tanto nombre. La prosa es compleja pero concisa, realmente admirable. Y lo mejor de todo es que ha conseguido hacerme sospechar de varios personajes. Es decir, me ha mantenido intrigada hasta el final. De modo que he devorado los últimos capítulos, incapaz de abandonar el libro hasta descubrir la identidad del asesino.

La única crítica que se me ocurre para esta novela es el final que le concede a uno de mis personajes favoritos, ya que me pareció un poco ambiguo e injusto. Pero supongo que incluso el hecho de que me provocara una emoción de rabia e impotencia tan intensa también es un aspecto positivo. En definitiva, no deja indiferente.