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Reseña, La felicidad conyugal | Lev Tolstói

Traducción: Selma Ancira | Editorial: Acantilado

Cubierta de La felicidad conyugal


SINOPSIS

En esta bellísima historia, Tolstói nos habla del amor y del matrimonio a través de la historia de Masha y Serguéi. Contemplamos su enamoramiento, el candor de los primeros momentos, la dicha de la intimidad compartida, así como las tempranas decepciones que dan paso al verdadero amor. Un texto sobre la generosidad y la ternura que subyacen en toda unión profunda.


OPINIÓN PERSONAL

Tras morir su madre, Masha y su hermana pequeña reciben a Serguéi Mijáilich, su tutor y un viejo amigo de su padre, bajo la atenta mirada de la institutriz. El decaimiento por el luto se ve reemplazado por un enamoramiento que moldea su personalidad para gustarle. Serguéi es veinte años mayor, pero la diferencia de edad no impide que inicien un cortejo dubitativo, y acaben casados.

«Todos mis pensamientos de entonces, todos mis sentimientos de entonces no eran míos eran sus pensamientos y sus sentimientos que de pronto se habían hecho míos, habían pasado a formar parte de mi vida y la habían iluminado».

La felicidad conyugal es un relato sobre la evolución del matrimonio durante la convivencia, con una protagonista de una aldea aislada que no llegó a presentarse en sociedad. Masha es joven y tiene la vida resuelta, pero ¿cuánto dura la felicidad del amor?

La prosa es una delicia, rica en descripciones preciosas. Pero la incertidumbre de la esposa, el carácter de la pareja y la visión pesimista del amor no ayudan a que comulgue con nada.


«¿Qué sentido tiene vivir para el otro cuando no se tienen ganas de vivir para uno mismo?»


Otros libros de Lev Tolstói

¿Cuánta tierra necesita un hombre?

Sin destino | Imre Kertész

Traducción: Judith Xantus | Editorial: Acantilado



SINOPSIS

Historia del año y medio de la vida de un adolescente en diversos campos de concentración nazis (experiencia que el autor vivió en propia carne), Sin destino no es, sin embargo, ningún texto autobiográfico. Con la fría objetividad del entomólogo y desde una distancia irónica, Kertész nos muestra en su historia la hiriente realidad de los campos de exterminio en sus efectos más eficazmente perversos: aquellos que confunden justicia y humillación arbitraria, y la cotidianidad más inhumana con una forma aberrante de felicidad. Testigo desapasionado, Sin destino es, por encima de todo, gran literatura, y una de las mejores novelas del siglo XX, capaz de dejar una huella profunda e imperecedera en el lector.


OPINIÓN PERSONAL

Esta magnífica obra de Imre Kertész podría considerarse una biografía novelada, ya que el autor sobrevivió a los campos de concentración de Auschwitz y Buchenwald, donde fue deportado siendo adolescente. El protagonista es un adolescente de origen húngaro que padece las mismas penalidades que el autor. Cuando la historia arranca, apenas tiene quince años y cuenta su día a día con la despreocupación propia de cualquier adolescente. Despreocupación,  y también aburrimiento. En mi opinión, la sinopsis lo describe perfectamente: es un testigo desapasionado que parece ignorar el alcance real de su situación.

«Recuerdo mucho mejor el primer día que todos los siguientes.»

El protagonista es hijo de padres divorciados, y puesto que su padre tiene la custodia, vive con su padre y su madrastra. Dentro de sus posibilidades, y siempre que lleve cosida una estrella amarilla en la ropa, él puede hacer vida normal. Lo que significa acudir diariamente a la escuela y experimentar su primer amor. Cuando su padre tiene que abandonar el hogar familiar para realizar trabajos obligatorios, él se convierte en el cabeza de familia. Por lo que su vida cambia drásticamente de la noche a la mañana, aunque él no sea plenamente consciente de lo que está a punto de suceder. Su único objetivo en la vida y su única preocupación es sobrevivir. En el fondo, tiene la sensación de estar participando en una obra de teatro sin sentido y contempla el mundo como un espectador pasivo, siempre desde la ignorancia y el desconcierto.

Mientras tanto, el tío Lajos intenta convencerle de que la persecución a los judíos es un castigo divino por los pecados que han cometido en el pasado. Pero él no se resigna a creer en su destino, porque cree que llevar una vida honrada es la única salvación posible. Y por esa razón, está dispuesto a ofrecerse como voluntario para viajar hasta Alemania en busca de un trabajo digno. Se piensa que emigrando encontrará una vida más agradable y placentera. Llegados a este punto, al lector se le retorcerán las entrañas al darse cuenta de que se está metiendo mansamente en la boca del lobo.

«Antes, no hacíamos el menor caso de los vecinos, pero desde que sabemos que somos de la misma raza, intercambiamos ideas sobre nuestro futuro.»

Y entonces, se despierta en una pesadilla. Cuando llega el Horror, piensa que todo lo nuevo hay que empezarlo con buena voluntad, incluso en un campo de concentración. A estas alturas, todavía se cree que siendo un buen preso llegará a buen puerto. Sin embargo, su mente y su cuerpo se van degradando día tras día, llegando a ver normales cosas que EN ABSOLUTO lo son, ni lo serán nunca. Aislado por completo del mundo, sus verdugos intentan arrebatarle incluso su humanidad. En apenas unos años, siente que ha envejecido décadas. Hasta el punto de considerar “niñatos” a cualquiera que no haya padecido el mismo calvario que él.

«Es horrible. Sin embargo, no es esa palabra, no es esa experiencia —por lo menos para mí— la que mejor define la situación en Auschwitz. (...) Esperábamos, siempre esperábamos —si lo pienso bien— que no ocurriera nada. Ese aburrimiento y esa espera son las impresiones que mejor definen, al menos para mí, la situación en Auschwitz.»

Pero lo peor de todo no es su pasividad, sino la sensación de soledad que lo envuelve todo. A pesar de que convive, o mejor dicho, sobrevive siempre en compañía de otras personas, el protagonista está completamente solo en el mundo. Nadie tiene nombre ni identidad en un campo de concentración, aunque él tiene un apodo para cada uno, como el hombre de la mala suerte, el curtidor, el suave, el experto, etc. Podría decirse que la mayoría se conocen solo de vista, puesto que no comparten momentos de intimidad, a pesar de que lo comparten absolutamente todo.

«Yo trataba de mirar hacia delante pero solo veía el día siguiente, y éste era como el anterior, exactamente igual, en caso —por supuesto— de que siguiera acompañándonos la suerte. Ya no tenía ganas ni fuerzas para nada; cada día me levantaba más cansado; cada día que pasaba soportaba peor el hambre; me movía con más y más dificultad; todo se me volvía una arca, incluso yo mismo.»

Como no podía ser de otra manera, la historia está narrada en primera persona, lo que convierte su relato en un testimonio mucho más personal y cercano al autor. Por el contrario, el lenguaje es bastante impersonal y carente de adjetivos innecesarios. «Los diálogos forman parte de la prosa», pero su lectura es más amena de lo que me esperaba.

«Puedo afirmarlo: ni las experiencias acumuladas, ni la tranquilidad más perfecta, ni la total aceptación de nuestras situaciones pueden impedirnos dejar una última posibilidad a la esperanza.»

Si tuviera que definir esta novela con una sola palabra, ésa sería: impactante. Pero no en el sentido que estáis pensando. Si este libro no hubiera sido escrito por un superviviente, diría que el autor intenta dulcificar los hechos, porque no se me ocurre un retrato más “amable” de los campos de exterminio. Pero al mismo tiempo, es un documento totalmente objetivo y muy valioso, ya que enumera —sin ninguna excepción— todas las atrocidades que se cometieron. De modo que mis impresiones de esta novela coinciden con la opinión que manifiesta su interlocutor durante el último capítulo. Que por cierto, las últimas páginas son terroríficas y muy emotivas porque condensan en unas pocas líneas todo lo que vino después. 

«Podría empezar una nueva vida, expliqué, si naciera de nuevo, o si alguna enfermedad acabara con mi mente, haciéndome olvidar todo por completo.»

La mayoría de los libros ambientados en el Holocausto que he leído, se centran sobre todo en los horrores. Pero éste no, este autor se centra más en el día a día, en los pequeños detalles cotidianos que los demás han pasado por alto. Y en ese sentido, sí que me ha parecido un relato un poco frívolo al que le ha faltado un poco más de crudeza. Por supuesto, no ignora lo que está sucediendo a su alrededor, pero prefiere concederle más importancia a los momentos “felices”, si es que era posible ser feliz en tales circunstancias. El caso es que, en más de una ocasión, describe Zeitz como un lugar “bastante tolerable siempre que se tuviera un buen comportamiento y buena suerte”. Reconozco que he leído su obra con cierto estupor.

«Me preguntó qué sentía al estar de nuevo en casa, al ver la ciudad que había tenido que abandonar. Le dije: “Odio”. Se calló pero luego observó que lamentablemente comprendía mi sentimiento (...) y que él comprendía perfectamente a quién odiaba yo. “A todo el mundo”, respondí.»

Lo único que no me ha convencido de toda la novela, ha sido el penúltimo capítulo porque me ha descolocado muchísimo ese trato diligente de última hora. Supongo que así sucedió en realidad, pero resulta demasiado inverosímil en comparación con su experiencia previa. Como ya he dicho: impactante.


«Si existe la libertad entonces no puede existir un destino, por lo tanto, nosotros mismos somos nuestro propio destino.»


Relato soñado | Arthur Schnitzler

Traducción: Miguel Sáenz | Editorial: Acantilado


SINOPSIS

«—No te me escaparás. Tienes que llevarme.
—Pero amigo…
—Déjame a mí el resto. Ya sé que es “peligroso”… quizá sea eso lo que me atrae.»

Quien habla así es Fridolin, un joven médico vienés, acomodado, felizmente casado y padre de una niña, que durante unos carnavales se siente misteriosamente arrastrado hacia lo desconocido, un mundo a medio camino entre el sueño y la vigilia, en el que, atrapado por el deseo, vivirá experiencias de extraña y fascinadora intensidad. Con una sutileza fuera de lo común y unas capacidades descriptivas y psicológicas extraordinariamente modernas, Arthur Schnitzler nos sitúa en un terreno ambiguo y ambivalente, de una mágica ensoñación. 


OPINIÓN PERSONAL

Un relato confuso, perturbador y tedioso. Las primeras páginas tenían toda mi atención porque dejan entrever los deseos ocultos y el lado oscuro las relaciones humanas. Pero a medida que avanzaba, el estilo era tan "elevado" que me ha sacado de la historia. Creo que me he perdido la esencia de lo que está contando, es un mareo onírico que no me agrada.


A las que amamos | Aleksandar Tisma

Traducción: Luisa Fernanda Garrido, Tihomir Pistelek | Editorial: Acantilado


SINOPSIS

Novi Sad, o cualquier ciudad empobrecida por los estragos de la postguerra, constituye el marco a A las que amamos, un turbador relato sobre el mundo de la prostitución que, bajo la mirada sobria y no exenta de ternura de Aleksandar Tisma, desvela sus interioridades y rutinas. Sin pretensiones morales, sin frivolidad, la novela explora la dimensión social del deseo, su oscuro poder, encarnado en la imagen de Beba que, mientras medita cómo reconducirá sus relaciones con un antiguo amante, siente que su cuerpo es mejor y más fuerte, y merecedor de esos seductores materiales que lo ciñen, y está resuelta a conquistar los derechos que corresponden a semejante cuerpo.


OPINIÓN PERSONAL

Deja la realidad en crudo con total normalidad. Me esperaba más dureza, un libro que retrata historias tan sórdidas nunca es fácil de digerir. No debería serlo. Pero el relato ha llegado a parecerme frívolo. La prosa es correcta, pero no transmite nada. Es un "discurso" vacío y encima aburrido. Cuenta lo que pasa como quien describe la lluvia, con la mirada en el lado equivocado. Hay demasiada distancia con el sufrimiento de las víctimas, no sé describirlo mejor. Ni lo acabé.


¿Fue él? | Stefan Zweig

Traducción: Berta Vias Mahou | Editorial: Acantilado



SINOPSIS

En esta breve novela, Zweig nos habla de los celos con su habitual maestría: elusivo, con la virtud de la intriga irresuelta, ahonda en el dolor y el desamparo que produce el sentirnos sustituidos en los afectos de nuestras personas queridas por un tercero que, cuanto menos, tiene los mismos derechos que nosotros. La rabia y la violencia pueden conducir a una venganza que agravará, si cabe aún más, nuestra orfandad.


OPINIÓN PERSONAL

Un perro con emociones humanas que además se comporta como tal. Stefan Zweig disecciona los celos y la envidia que siente el can hacia un "enemigo" que usurpa su lugar en la familia. Tiene un regusto a relato de terror que no me esperaba y te deja con un nudo en la garganta. Pero no ha llegado a fascinarme, tal vez porque las emociones no me tocan tan de cerca y no las he sentido como mías, a diferencia de otras obra suyas. ¿Lo recomiendo? Es entretenido para pasar un mal rato.


Otros libros del autor


Las dos amigas y el envenenamiento | Alfred Döblin

Traducción: Joan Fontcuberta i Gel | Editorial: Acantilado


SINOPSIS

Inspirada en un proceso que saltó a las páginas de los periódicos en los años 20 del siglo pasado, Las dos amigas y el envenenamiento (publicada por primera vez en 1924) describe los recónditos pliegues del resentimiento. Una mujer, envilecida por un marido que la maltrata, se rebela y encuentra refugio en una amiga, se confía, se abandona a ella y en sus brazos descubre otra cara de la sexualidad. Nace entonces la idea de hacer pagar al esposo sus ultrajes. Con un ritmo implacable, el deseo de venganza de las dos amigas se insinúa y propaga de frase en frase con una crudeza que confiere a la narración de Döblin una textura magistral e inolvidable.


OPINIÓN PERSONAL

Tal vez venía con las expectativas altas, pero no me gusta cómo ha desarrollado la historia. Desconocía que estaba inspirada en hechos reales. Y aún así, la realidad no ha sido suficiente para despertar mi interés. La prosa se me hizo cuesta arriba. Es cortito, pero aburre.


Juego de azar | Slawomir Mrozek

Traducción: Bozena Zaboklicka | Editorial: Acantilado


SINOPSIS

Mrozek es uno de los clásicos contemporáneos venerados en Polonia. Autor teatral de extraordinario prestigio y narrador ácido, despiadado y fuera de lo común, sus textos se mueven entre el absurdo más espeluznante y una inteligencia y perspicacia dolorosas a fuerza de lucidez. Enemigo de las obviedades y observador minucioso de la vida común, sus cuentos se nos aparecen hoy como espuma de una sonrisa ligeramente triste y vagamente melancólica, voz de una modernidad irreductible y desencantada.


OPINIÓN PERSONAL

Un librito un poco extraño. A simple vista, todo es absurdo. Pero tiene mucho fondo. Convierte lo cotidiano en relatos casi de fantasía y reinventa la sociedad con un sentido del humor bastante peculiar. Me ha sorprendido para bien. Se lee rápido y entretiene.


Confusión de sentimientos | Stefan Zweig

Traducción: Joan Fontcuberta i Gel | Editorial: Acantilado


SINOPSIS

Roland, un joven estudiante, está a punto de abandonar los estudios cuando su padre decide enviarlo a la universidad de una pequeña ciudad de provincias. Allí, un brillante profesor despierta en él una nueva pasión: el amor al saber. Deslumbrado, el joven se acerca al maestro y le propone ayudarlo a concluir la gran obra de su vida. El profesor acepta el ofrecimiento, pero pocas veces manifiesta la gratitud que el discípulo ansía y en ocasiones incluso lo trata con una distancia que lo atormenta. Tan devoto como inseguro, Roland se pregunta por qué no es digno del interés de una persona tan maravillosa como el admirado maestro, ¿tan despreciable lo considera? La respuesta, sin embargo, es mucho más compleja y desconcertante de lo que podía sospechar, y sólo en el otoño de su vida, cuando él mismo se ha convertido en un respetado profesor, es capaz de evocar unos hechos que, ahora lo sabe, marcaron su vida más que todos los honores o los éxitos profesionales.


OPINIÓN PERSONAL

Supongo que venía con las expectativas muy altas. Durante las primeras páginas, me ha parecido una lectura bastante densa y el ritmo narrativo se hace lento. Es cortito pero me sobran páginas. La prosa es magnífica, pero las emociones tardan demasiado en golpearme con fuerza. No me ha conmovido de principio a fin como otras veces. Me quedo atrapada en el final. Precioso, casi poético. Duele.


Otros libros del autor


El cielo según Google | Marta Carnicero

Editorial: Acantilado


SINOPSIS

La llegada a casa de Naïma, la niña que acaban de adoptar Júlia y Marcel, debía suponer el inicio de una vida familiar plena, pero la nueva situación a la que se enfrenta la pareja hará aflorar una realidad que se empeñaban en ignorar. «Si pensáramos que nos morimos poco a poco, un poquito cada día, procuraríamos centrarnos en lo que nos hace felices. A menudo nos queremos, y hasta nos permitimos hacernos daño, como si tuviésemos carta blanca para rectificar, todo el tiempo del mundo para aspirar a la felicidad y ninguna prisa por alcanzarla». El lector tiene en sus manos una novela honesta, sagaz, profundamente conmovedora y llena de sabiduría, que nos habla del amor en todas sus formas.


OPINIÓN PERSONAL

Es una historia sencilla, casi cotidiana. Y en ese sentido, la prosa se hace un poco cansada. Pero qué maravilla en cuestión sentimientos. Muchos párrafos te tocan por dentro. La autora desnuda y retrata las emociones de una manera que no deja indiferente. Se hace dueña de las palabras.


El gato | Georges Simenon

Traducción: José Ramón Monreal | Editorial: Acantilado



SINOPSIS

Émile, un obrero retirado y un algo tosco, conoce a Marguerite, una mujer afectada y puritana que vive en el recuerdo de un pasado mejor, con quien termina casándose para compartir su soledad. Pero pronto las desavenencias entre ambos se hacen evidentes y la vida matrimonial se transforma en un infierno. La desaparición del gato de Émile es el detonante de un cruel enfrentamiento que lleva a los ancianos a la destrucción.


OPINIÓN PERSONAL

Émile Bouin es un obrero retirado y algo tosco, que había vivido felizmente casado hasta los setenta y tres años. Su primera mujer, Angéle Delige, era una mujer alegre, ruidosamente alegre (y también algo tosca) que, desgraciadamente, falleció poco después de que un accidente de autobús la dejara inválida. La vida seguía su curso en torno a él, pero tenía la sensación de estar excluido de ella.

Marguerite Doise es una viuda afectada y bastante puritana, considerada una especie de aristócrata por todas las propiedades que ha heredado. Durante más de treinta años, había estado casada con Frédéric Charmois, primer violín de la Ópera, un hombre tan distinguido como ella. Su familia siempre ha tenido una reputación intachable. Pero ahora solo le quedan recuerdos de un pasado mejor.

Émile y Marguerite terminan casándose por miedo a la soledad. Sin embargo, nunca habían intimado como marido y mujer. La viuda no sentía ningún afecto por él, y Bouin empezaba a considerarse poco menos que una especie de criado para ella. De hecho, los personajes son un pelín machistas en este punto, ya que Marguerite está convencida de que necesita a un hombre en su vida, porque una mujer sola se siente torpe, completamente perdida frente a la más mínima cosa.

«No la tenía tomada con ella. Con quien la tenía tomada era consigo mismo, por haberse casado con ella, porque no era el hombre que podía hacerla feliz.»

Lo cierto es que Émile no ha sido santo de mi devoción, aunque durante las primeras páginas parecía que iba a ganarse mi simpatía. Pero me supera cómo trataba a su primera mujer. Definitivamente, Bouin era (y sigue siendo) un mal marido, un bestia que insultaba y engañaba a su difunta esposa, quien se reía de las palabras gruesas que le decía y no le concedía la menor importancia a los escarceos amorosos de su marido.

Por otro lado, Marguerite es una mujer manipuladora y dramática que siempre culpa a los demás de los infortunios que ella misma provoca. Necesitaba ser desgraciada, sentirse víctima de la malicia de los hombres para luego susurrar alguna palabra de perdón. Cuando se trata de venganza, está dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias. Y llega incluso a servirse de una cómplice tan maliciosa como ella para darle el golpe de gracia a su marido.

«Vivía en un mundo muy suyo, un mundo imaginario que coloreaba a su antojo. Y ahora debía soportar a un hombre de carne y hueso, ruidoso, de andares pesados, que fumaba unos puros pestilentes y olía a animal.»

Su matrimonio nunca había sido un camino de rosas, pero la desaparición del gato de Émile es el detonante de una convivencia cada vez más despiadada. Émile acusa a su mujer de haber envenenado al gato con el que estaba encariñado, incluso antes de conocerla. Un gato que le infundía a la mujer un terror casi supersticioso. Durante los siguientes cuatro años, su principal problema es pensar quien se iría antes al mundo y sus únicos diálogos se producen a través de las notitas envenenadas que se escriben el uno a la otra. Cada uno de los dos se sentía víctima y consideraba al otro un monstruo.

«Los niños juegan a la guerra. Entre ellos dos, ahora, había una auténtica guerra, aún más apasionante. Cada uno pensaba en la muerte del otro, cada uno, de modo más o menos declarado, la deseaba, deseaba ser el superviviente.»

Aunque está escrita en tercera persona, el relato se centra mucho más en las reflexiones de Émile, así que conocemos los entresijos del matrimonio de manera progresiva, a medida que el protagonista recuerda los últimos años y hace, también, un poco de autocrítica. Del mismo modo, los tiempos se confunden muchas veces y el orden cronológico termina siendo un poco caótico. En un principio, el estilo narrativo no me disgustaba demasiado, pero la historia se vuelve cada vez más aburrida y monótona porque el autor se repite continuamente con los mismos reproches.

Por último, quería compartir una curiosidad que me ha parecido de lo más interesante: Georges Simenon escribió El gato acuciado por la dolorosa separación de su segunda esposa, Denise, quien le había abandonado tras años de conflicto. El propio Simenon, persuadido de que la obra era un inconsciente arreglo de cuentas con el pasado familiar, afirmó más tarde que era su novela más cruel, y su amigo Marcel Achard la calificó como uno de sus libros más estremecedores.  

«Siempre había detestado que le juzgaran, y con más razón ver a la gente prever lo que haría, cuando aún no lo sabía ni él mismo y se debatía en la incertidumbre.»  

En conclusión. El gato es la historia de un ¿amor? destructivo, un relato monótono y decadente que disecciona la intimidad más sórdida, vulgar y maliciosa de una pareja de ancianos. La pena es que me ha costado un mundo finalizar su lectura porque no es un libro especialmente entretenido. No puedo decir que el final me haya sorprendido, pero la última decisión de Émile nos hace pensar en todas las “marguerites” de nuestra vida.


Miedo | Stefan Zweig

Traducción: Roberto Bravo de la Varga | Editorial: Acantilado


SINOPSIS

Irene Wagner lleva una vida acomodada y sin preocupaciones junto a su marido y sus dos hijos. Sin embargo, tras ocho años de matrimonio, los bailes, el teatro, la ópera y otras actividades sociales se le antojan predecibles y anodinas. Así, más por fantasía novelesca que por auténtico deseo, inicia una relación con un joven pianista. Pero pronto una mujer la descubre cuando sale del apartamento de su amante e Irene se ve obligada a ceder a un terrible chantaje. El terror de ser descubierta por su marido y de perder todo lo que posee y, ahora descubre, tanto necesita y ama, la sumirá en una tormentosa pesadilla. Escrita en 1913 y publicada por primera vez casi una década más tarde, Miedo es una de las nouvelles más sobrecogedoras de Stefan Zweig, con un final tan sorprendente para la protagonista como para el lector.


OPINÓN PERSONAL

La prosa es magnífica. Me maravilla cómo describe el miedo. No siempre empatizo con las emociones de Irene. Pero qué FINAL tan inesperado. Una gran historia.


Otros libros del autor


Carta de una desconocida | Stefan Zweig

Traducción: Berta Conill Purgimon | Editorial: Acantilado


SINOPSIS

«Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora».


OPINIÓN PERSONAL

«Quiero descubrirte toda mi vida, la verdadera, que empezó el día en que te conocí».

Un famoso novelista recibe una carta de veinticinco folios el día de su cumpleaños. El remitente es una desconocida que lo ha querido en secreto. No la recuerda, pero se conocieron cuando ella tenía 13 años y vivían en el mismo edificio.

La carta es un relato de los años que siguen a su primer encuentro, la «obsesiva obstinación de una niña» que destrozó su vida por un sueño infantil, venerando a un hombre sin esperanzas, una obsesión que se muestra con un lenguaje poético. Y cuánto sentimiento cabe en tan pocas páginas.

La desconocida no quiere ser feliz si no es con él, ella espera en silencio al único hombre que nunca ha reparado en ella, un hombre cultivado que lleva una doble vida. Reconozco y renuncio a ese querer desde la distancia, inquietante y fanático, pero su carta me tiene con el corazón en un puño.

El final es un dolor.


«¡Y si tuviera que volver a pasar por aquel infierno sabiendo de antemano lo que me espera, lo volvería a hacer, querido, una y mil veces más!»


Otros libros del autor

Las hermanas «Conte drolatique» | Stefan Zweig

Traducción: Berta Vias Mahou | Editorial: Acantilado



SINOPSIS

En esta historia, tan pícara como moral, a pesar de la advertencia del autor, nos habla Zweig de la idea del doble, en este caso representado por dos hermanas: Sophia (la razón) y Helena (la pasión). Ambas compiten por recuperar, cada una a su manera, el esplendor perdido de su familia. Una, a través de la virtud, la otra, a través de la pasión. Pero ¡cuán delgada es la línea que separa la templanza de la voluptuosidad! Precisamente esto es lo que Helena pretende averiguar cuando pone a prueba a su hermana, sin sospechar el sorprendente final que el destino le depara.


OPINIÓN PERSONAL

Helena y Sophia eran gemelas idénticas, ni siquiera su propia madre era capaz de distinguir a las niñas. Ambas habían heredado la belleza de su madre y habían sacado del padre la ambición y el afán de dominio. De modo que cada una de ellas se esforzaba por superar a la otra, aparte de a todas las demás niñas, en todos los aspectos. No hubo en Aquitania ninguna muchacha que, ni en la gracia del cuerpo, ni en los finos modales y la agilidad del espíritu, se pudiera comparar con ellas.

Por causa de la codicia de su padre, las niñas y su madre tienen que volver a vivir en el mohoso callejón de los barrios bajos de la ciudad, en una situación de pobreza extrema y adversidad. Debido a su nueva condición, las gemelas pronto desarrollan una punzante insatisfacción con respecto a la baja extracción social de su madre, la hilandera, ya que añoran la riqueza y el poder. Finalmente, ambas compiten por salir de la miseria, pero cada una a su manera. Helena a través de la pasión, Sophia a través de la virtud.

«Y gracias a esa duplicidad en aquella ciudad de Aquitania, por primera vez desde los orígenes del mundo el reino de Dios en la tierra parecía separado de manera limpia y evidente de aquel otro que era su reverso. Quien amaba la pureza podía recurrir a la santa protectora, mientras que al que se hallaba sumido en los placeres de la carne, el goce terrenal le sonreía en los brazos de la hermana indigna.»

Efectivamente, las hermanas gemelas no son más que un reflejo de nuestra propia dualidad. Helena representa la belleza, la inmoralidad, el vicio de la carne. Mientras que Sophia interpreta el papel de la virtud, la castidad y la sabiduría. Y bien digo, interpreta. Porque Sophia siente la tentación de la carne, como todo hijo de vecino.

En esta ocasión, la virtud también es soberbia y ambiciosa, porque resulta del todo imposible elegir de forma absoluta entre el bien y el mal. En cada uno de nosotros, habitan las dos hermanas. Simplemente, podemos elegir a cuál de las dos queremos alimentar con mayor frecuencia, al igual que sucede en la historia de el lobo bueno y el lobo malo. Solo que aquí los dos lobos son malos, por mucho que Sophia se entregue a la miseria y a los padecimientos ajenos. En ese sentido, es una historia tan realista que llega a doler y el desenlace no podría parecerme más acertado. 

«De alguna manera el Creador ha dispuesto los sentidos de los hombres de forma enrevesada, de modo que su deseo por las mujeres reclama siempre lo contrario de lo que ellas conceden. Si una ofrece despreocupada su cuerpo, entonces ellos están menos agradecidos por el don y actúan como si sólo pudieran amar como es debido la inocencia. Pero si una mujer defiende su castidad, entonces les excita siete veces más la idea de arrebatársela a la que así se preserva. Así, ningún anhelo llena ni colma jamás el dilema masculino, que entre la carne y el espíritu añora siempre el eterno contrario.»

Con este relato he descubierto, por primera vez, la magnífica pluma de Stefan Zweig. Las descripciones, casi poéticas, hacen que el relato sea más hermoso si cabe. Principalmente, me gustaría destacar la elegancia con la que ha definido el mundo carnal de Helena y la maestría con la que ha delimitado la psicología de dos hermanas enfrentadas. Además de que cada pequeño detalle termina cumpliendo un papel determinante durante las últimas páginas. Así pues, no se deja nada al azar y toda la información que aporta tiene un por qué.

A pesar de su corta extensión, en ningún momento he sentido que narrase los hechos de una forma atropellada, sino todo lo contrario. El autor dedica el tiempo justo y necesario a cada una de las experiencias vitales de las dos hermanas, desde su nacimiento hasta sus últimos días. Como ya digo, una prosa digna de mención.

Por último, me ha encantado que haya elegido una suerte de cuentacuentos como narrador, un desconocido que nos habla en primera persona para, acto seguido, reproducir de la manera más fiel posible, aunque sin garantía alguna de su veracidad histórica, la leyenda que le contó aquel hombre en medio de aquel tibio anochecer.  

En conclusión. Un relato moral que plasma a la perfección la dualidad del ser humano, pero no juzga. La historia es muy interesante, precisamente, porque permite múltiples lecturas. En lo que a mí respecta, me ha parecido un texto original y sorprendente.


«Como dice un sabio proverbio, no es lo mismo llamar al diablo que verlo venir».


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