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Reseña, Pioneros de la ciencia ficción rusa

Selección y traducción: Alberto Pérez Vivas | Editorial: Alba

Cubierta de Pioneros de la ciencia ficción rusa


SINOPSIS

Los once relatos reunidos en esta antología, desconocidos en lengua española, plantean temas de lo más diverso: el dilema de la conciencia enfrentada a la muerte; asombrosos viaje a Marte, habitado por monstruosas pero inteligentísimas y benevolentes criaturas que han inventado instrumentos que se adelantan a nuestros modernos dvd, satélites artificiales o paneles de energía solar; crueles civilizaciones de origen extraterrestre asentadas en un desierto africano; epidemias de locura en prósperas repúblicas fundadas en el Polo Sur; artilugios que permiten ver y oír lo ocurrido hace siglos, o vivir dentro de una fotografía; los singulares efectos de un trasplante que intercambia los corazones de un magnate norteamericano y de un primer ministro ruso; el balance que hace el científico que descubrió la inmortalidad, mil años después; el viaje a una refinada civilización del futuro de un preso hipnotizado en una cárcel zarista; encuentros amistosos con extraterrestres descritos con una precisión intrigante…

El espíritu de Pioneros de la ciencia ficción rusa podría condensarse en esta observación –fundamental en el género– de uno de sus narradores: «Mis convicciones, que yo consideraba inamovibles, se vieron pulverizadas o fuertemente sacudidas en sus cimientos.»


OPINIÓN PERSONAL

Once relatos innovadores en su época que ahora no provocan el mismo impacto. La ciencia ficción se acerca a la fantasía y la tecnología consiste en artilugios propios de la narrativa paranormal, con especial interés en los marcianos. 

Es curioso el orden de la selección, algunos tienen puntos en común y hablan en los mismos términos de elementos que seguimos encontrando a día de hoy, como los rascacielos-ciudad o la naturaleza del alma humana. No son las típicas historias de acción, descubren mundos nuevos poniendo el foco en la ambientación y la cultura de los personajes.

 

A continuación resumo el argumento de cada relato por si fuera de interés.

  • Entre la vida y la muerte, Alekséi N. Apujtin (1892)

El príncipe Dmitri ve su propio velorio tras morir por una larga enfermedad. Es un narrador al borde de la muerte que tiene recuerdos de otras épocas y anhela volver a la vida. Un relato sobre la transmigración de las almas y el sentido de la existencia.

  • En otro planeta, Tratado sobre la vida de los habitantes de Marte, Porfiri P. Infántiev (1896)

Cuando sufre un accidente escalando una cima, el protagonista despierta en un observatorio astronómico, donde un doctor en filosofía ha detectado señales de Marte. No hay historia, únicamente describe el planeta rojo y la reacción del ser humano al contactar con criaturas inteligentes. Es un relato tedioso e interesante a la vez.

  • La Montaña de la Estrella, Valeri Y. Briúsov (1899)

En el siglo XIII, una nave aterrizó en África Central. Las gentes del lugar hablan de una montaña que llega al cielo en un desierto endemoniado. Nos adentramos en un mundo de esclavitud al borde de una guerra, pero yo no veo el sentido a casi nada.

  • La República de la Cruz del Sur, Valeri Y. Briúsov (1905)

Una compilación de las declaraciones sobre la tragedia que tuvo lugar en el Polo Sur. Una extraña epidemia hizo sucumbir el orden de una tiranía absolutista, cuando el pueblo comenzó a actuar de forma contraria a sus propios deseos. El final muestra precisamente el lado más oscuro del ser humano. 

  • El misterio de las paredes, Serguéi R. Mintslov (1906)

Un estudioso ha inventado un artilugio que permite ver y oír el pasado impregnado en las paredes. Se supone que los objetos asimilan el pasado e irradian esa energía durante años. La ambientación es digna de casa encantada, pero siento que no cuenta nada, el invento es lo único que aporta algo de interés al relato.

  • El estereoscopio, Historia crepuscular de Aleksandr Pávlovich Ivanov (1909)

El estereoscopio es una puerta a un mundo terrorífico, un mundo fantasmal del pasado. ¿Y si fuera posible entrar en un instante congelado en el tiempo? Los pasos del protagonista se vuelven cada vez más repetitivos, pero la descripción de las fotografías, entendiéndolas como un mundo vivo que ya se extinguió, es un concepto original y espeluznante.

  • En la sombra de los tiempos, Una historia ocurrida en el año 2912 de Ignati Nikoláievich Potápenko (1912)

Un millonario americano y el primer ministro de una nación acuden a reparar su corazón en el Órgano-Reparatorium. Cuando abandonan el lugar, la personalidad de los dos hombres comienza a cambiar. El misterio es mínimo y casi infantil.

  • La Fiesta de la Inmortalidad de Aleksandr Aleksándrovich Bogdánov (1914) 

En un futuro utópico, la única amenaza sobre la Tierra es la superpoblación: la humanidad ha conquistado la eterna juventud y nadie ha muerto desde hace mil años. Algunos tienen tantos años que ya no saben qué hacer con su vida. Reflexiona sobre temas que han captado mi atención y muchas escenas recuerdan a la sociedad actual.

  • El país de Gónguri de Vivian Azárievich Itin (1922)

Dos presos que esperan la horca, comienzan a hablar de máquinas del tiempo e hipnosis. El joven Guieli tiene recuerdos de otra vida en sueños consecutivos. No he podido acabarlo, no me interesan los viajes, ni sus relaciones, ni la parte mas científica del mundo.

  • Extraños de Alekséi Matvéievich Vólkov (1928)

Tres pescadores encuentran restos a la deriva en la costa occidental de África y acuden en ayuda de los náufragos. No puedo desvelar mucho más, pero me ha gustado para la época.

  • Bairo-Tun de Mijaíl Vasílievich Vólkov (1929)

Un anciano siberiano le cuenta al narrador lo que vivió con el naturista Snezhkov, cuando un «caldero celeste» aterrizó en el Baikal. «Aterriza, y dentro iba uno feísimo». Me divierte cómo lo cuenta, más para lo serio que es el resto. Una historia entrañable sobre la llegada de un extranjero marciano y cómo hacerse entender. Me encantó.


Reseña, Las confesiones del señor Harrison | Elizabeth Gaskell

Traducción: Catalina Martínez Muñoz | Editorial: Alba

Cubierta de Las confesiones del señor Harrison


SINOPSIS

Al terminar su formación en un hospital de Londres, el joven señor Harrison acepta un puesto de ayudante de médico rural en la pequeña ciudad −«yo lo llamaría pueblo»− de Duncombe. «Le parecerá a usted un dato estadístico curioso –le dice su mentor al llegar−, pero cinco de cada seis cabezas de familia de cierto rango en Duncombe son mujeres. Tenemos un gran número de viudas y solteronas ricas. A decir verdad, querido señor, creo que usted y yo somos casi los únicos caballeros.» Y, aunque el recién llegado se fija inmediatamente en Sophy, la hija del párroco, no tardará en convertirse en el centro de una equívoca red de expectativas y decepciones que pondrá a prueba su paciencia… y también su vanidad. 

Las confesiones del señor Harrison (1851) prefigura claramente Cranford: en su ambiente, en su humor delicado, en su retrato de las pequeñas peripecias que cambian o prolongan el modo de vida de una comunidad apartada y aparentemente tranquila, se percibe ya el interés de Elizabeth Gaskell por trazar, a su manera, una «historia de la vida doméstica en Inglaterra», como había sido intención, aunque nunca llegara a escribirla, del poeta romántico Robert Southey. Del interés de la autora por este plan da fe el artículo «La Inglaterra de la última generación», un divertido compendio de anécdotas de la vida de Knutsford, la pequeña ciudad en que pasó la mayor parte de su infancia y adolescencia, publicado en 1849 y que incluimos como apéndice en este volumen.


OPINIÓN PERSONAL

Un joven Harrison abandona el corazón de Londres para trabajar como ayudante de médico en el consultorio rural del señor Morgan. Duncombe es una ciudad pequeña, un pueblo de viudas y solteronas que no dejan de atosigar al recién llegado.

La historia es un conjunto de reuniones sociales y rumores, con hincapié en las mujeres que pretenden casarse con el joven. Mientras, Harrison bebe los vientos por Sophy, la humilde y callada hija del párroco. 

Los enredos y confusiones tienen un punto cómico y otro desquiciante, porque el hombre no se entera de lo que está pasando. Es una novela corta de tono alegre, con un par de escenas dramáticas. Se lee en un rato y te deja una sensación agradable.


Otros libros de Elizabeth Gaskell

La casa del páramo

Reseña, La hija del veterinario | Barbara Comyns

Traducción: Catalina Martínez Muñoz | Editorial: Alba

Cubierta de La hija del veterinario


SINOPSIS

Alice vive con su madre enferma y su padre, un veterinario despótico y brutal, en una vieja casona de un oscuro barrio de Londres. Encima de la chimenea tienen un cráneo de mono, y en el suelo la piel de un gran danés. La madre muere, y el padre la reemplaza por una tabernera que no tarda en comportarse como una indecente madrastra. Alice tiene, pese a todo, un joven que la admira, Ojitos, y un don «peculiar» que le da paz… pero del que no se atreve a hablar con nadie. Además, ella no quiere ser «peculiar».

La hija del veterinario (1959) es una novela inquietante y fantasiosa, pero perfectamente controlada por una voz narrativa delicada, intencionada e inteligente. Barbara Comyns confirma en ella su singular humor, su maestría para un punto de vista familiarizado con la catástrofe y con esas «pequeñas cosas que nunca se olvidan».


OPINIÓN PERSONAL

Alice es una joven de 17 años que vive en una situación de pobreza con una madre enferma y un padre maltratador. Se maravilla con la suntuosidad de la ciudad y se promete que algún día formará parte de ella, pero escapar del infierno no le será fácil. 

Durante los primeros capítulos, sus memorias se acercan a la triste realidad. Una joven sufre violencia doméstica y busca protección en las personas buenas que conoce. A destacar: la señora Churchill, que odia a los hombres, y el señor Peebles, un ayudante no muy agraciado que siempre ha sido amable. Pero hasta los hombres buenos esperan algo a cambio.

Es un relato duro, con momentos de desahogo agradables, como un paisaje bonito salpicado de manchas tristes. Pero el realismo mágico desmerece lo que podría haber sido un drama aceptable, con detalles autobiográficos. Al margen de lo que pretende significar, el final me ha parecido un mal cierre. 

 

«A veces mi vida me parecía tan triste y sin esperanza que intentaba imaginarme en otro mundo».


Una dama extraviada | Willa Cather

Editorial: Alba


SINOPSIS

Una dama extraviada apareció en 1923 y, dos años después, su autora recibió una carta de Francis Scott Fitzgerald, que acababa de publicar El gran Gatsby y estaba preocupado por ciertas similitudes entre ambas novelas que podían alimentar la sospecha de «un caso de plagio». Willa Cather le respondió que no veía motivos para sentirse plagiada, y Scott Fitzgerald respiró aliviado; aunque lo cierto es que Una dama extraviada era la obra que tenía en la cabeza mientras escribía su novela, y la causa directa de ciertos cambios en el proceso de su composición. Pero ¿qué podía tener que ver el mundo del glamour y el dinero que pintaba Scott Fitgerald con el Oeste heroico, aun en sus últimos reflejos, de Willa Cather? Quizá esta historia de fascinación sostenida y sueños traicionados, vista por un joven que se abre a la vida, nos dé la respuesta. Marianne Forrester, esposa de un pionero del ferrocarril, anfitriona de la única casa elegante de la triste población de Sweet Water, siempre alegre en la riqueza y siempre resistente en la penuria, pasa de ser una gran señora a una mujer señalada por todas las habladurías. Un joven que la adora acaba despreciándola, y sobre su relación construye la autora un espléndido ejercicio sobre los entresijos de toda idealización.


OPINIÓN PERSONAL

La prosa es magnífica, con mucho trasfondo social y un buen desarrollo de las emociones humanas. Pero el ritmo narrativo me resulta plano y lento. El final, aunque sublime, parece que no llega.


Reseña, La isla del tesoro | Robert Louis Stevenson

Traducción: Marta Salís | Ilustraciones: Edmund Dulac | Editorial: Alba

Cubierta de La isla del tesoro


SINOPSIS

Un viejo marinero con la cicatriz de un sablazo en la cara se instala en una posada en la costa inglesa, no muy lejos de Bristol. Lleva un cofre que no abre nunca, se emborracha con ron y aterroriza a la clientela con sus historias y canciones. Además, le paga a Jim, el hijo de los posaderos, para que esté ojo avizor y le avise si se presenta «un marinero con una sola pierna». Lo cierto es que en el cofre secreto se esconde el mapa de una isla con un magnífico tesoro enterrado por un antiguo pirata, y Jim se encuentra, de la noche a la mañana, enrolado como grumete en una expedición (dirigida por un rico terrateniente) para ir a buscarlo. A partir de ese momento, tiene que adquirir «la costumbre de vivir aventuras trágicas» y familiarizarse con más cicatrices y mutilaciones, la muerte, la codicia y la traición. Pero todo tiene su doble cara: el miedo superado por la curiosidad puede dar pie a actos de coraje gratuitos, el aplomo puede convertirse en frialdad, la temeridad puede conducir a la jactancia. Jim, solo un muchacho, salva constantemente la vida a los adultos, pero no siempre alcanza a distinguir la diferencia entre ser valiente y estar envalentonado, entre la ensoñación y la pesadilla. 

La isla del tesoro (1883) es una de las novelas más conocidas –prácticamente inmortales– de Robert Louis Stevenson, y en ella despliega toda su maestría narrativa para contar una peripecia extraordinaria, plagada de violencia y peligro, y llena de personajes ambivalentes, como el célebre pirata John Silver el Largo, amable y ruin, elocuente y astuto, uno de los grandes manipuladores de la historia de la literatura.


OPINIÓN PERSONAL

Todo comienza cuando un viejo lobo de mar se hospeda en la posada del Almirante Benbow, regentada por el padre de Jim Hawkins. El huésped esconde un misterioso baúl, evita a la gente de su oficio y le paga al muchacho para que le avise si ve a un marinero de una sola pierna. Poco tiempo después, Jim Hawkins acaba a bordo de la goleta Hispaniola, en busca de la isla del Tesoro.

Los primeros capítulos detallan la convivencia con el huésped, la aparición de los bucaneros y la formación de la tripulación que acompañará a Hawkins, entre otros: el doctor David Livesey, el capitán Alexander Smollett, el caballero John Trelawney y John Silver el Largo, un cocinero al que le falta una pierna. Buenos o malos, son personajes con identidad que se quedan en la memoria.

Es una novela clásica de piratas: aventuras en el mar y en tierra, protagonistas de corazón puro y giros predecibles, que no hacen su lectura menos satisfactoria. El ritmo narrativo se toma las cosas con calma y cuenta los pormenores de la travesía y su llegada a la isla, así como las trifulcas que tienen lugar entre la tripulación. El narrador es el propio Jim, alternando en una ocasión con el doctor Livesey.

De adolescente, abandoné su lectura. Años más tarde, lo encuentro más entretenido en las primeras páginas, con momentos que se hacen largos hacia el final.


Otros libros de Robert Louis Stevenson

El diablo embotelladoEl extraño caso del doctor Jekyll y Mr. HydeOlalla

El eterno marido | Fiódor M. Dostoievski

Traducción: Fernando Otero Macías | Editorial: Alba

Cubierta de El eterno marido


SINOPSIS

Velchanínov, cerca ya de los cuarenta, es «un hombre que había vivido mucho, y a lo grande»: rubio, apuesto, culto y galante, ha dilapidado ya dos herencias y se encuentra en San Petersburgo para resolver un litigio a pro-pósito de una tercera. Es también hipocondríaco y sueña que «una muche-dumbre enorme» se junta en su piso para acusarle de un crimen. De pronto reaparece en su vida un antiguo amigo al que hacía nueve años que no veía y con cuya mujer, ahora difunta, tuvo una larga aventura: Trusotski, un funcionario triste y calvo, alcoholizado, que se presenta como «un hombre hundido, pero no hundido sin más, sino radicalmente hundido». El hecho de que Trusotski tenga una hija de unos ocho años, visiblemente maltratada, despierta en Velchanínov el deseo de salvarla y de expiar así «toda mi exis-tencia anterior, hedionda y baldía». Pero la relación entre los dos hombres se debate entre el rencor y la generosidad: sus diálogos, a veces violentos, a veces cómicos, siempre tensos, están llenos de excusas y medias verdades, cuando no de escupitajos y gestos peligrosos. 

El eterno marido (1870), escrita entre El idiota y Los demonios, en la época de su madurez creativa, gira en torno a un lema característico de Dostoievski: «El monstruo más monstruoso es el monstruo con buenos sentimientos». A partir de aquí, no puede esperarse más que una novela en la que todo es «ansioso y febril», pero en la que también hay lugar para la distancia y la parodia.


OPINIÓN PERSONAL

Velchanínov es un hombre «lejos de la juventud, que había vivido mucho, y a lo grande». Los años le han dado un nuevo punto de vista y es víctima de una grave hipocondría: los actos que cometió en un pasado remoto ahora le parecen crímenes. Su vanidad se resiente al pensar en las vidas que ha deshonrado por diversión, y lo peor de todo es que no puede dejar de comportarse así.

Quisiera abandonar San Petersburgo, pero un pleito por la herencia de unas tierras lo ata a la ciudad. Y es aquí donde se reencuentra con Pável, un viudo al que no ha visitado durante nueve años. Su relación es ambigua y extraña. Velchanínov y Pável son dos hombres atormentados por las «deudas pendientes»: la hija de Pável y su difunta esposa, la única mujer a la que parece que Velchanínov ha amado.

¿Lo sabe el eterno marido? Un protagonista de moral relajada se mueve en un mapa reducido buscando la respuesta a esa pregunta. El tono insolente de los personajes resulta teatral, son dos gruñones que se hablan a gritos, echándose en cara medias verdades. Las dudas y la rivalidad se mantienen hasta las últimas páginas, que no resuelven nada, como si algunos rasgos de personalidad fueran inevitables.

La primera mitad me atrapa con mayor acierto, porque los «bailes de salón» no me ofrecen la misma carga emotiva. Se hace raro en muchos apartados, pero encuentro puntos de interés que me han gustado.


«Uno bebe de su propia tristeza, y es como si se embriagara con ella».


Otros libros de Fiódor Dostoievski

Noches blancas

Una vida | Guy de Maupassant

Traducción: Teresa Gallego Urrutia  | Editorial: Alba

Cubierta de Una vida


SINOPSIS

A los diecisiete años, Jeanne sale del internado para regresar a la casa solariega de sus padres en Normandía. Pletórica de ilusiones, mimada por su familia y fascinada por la plenitud de una naturaleza que parece murmurar y soñar con ella, no conoce “del amor sino su poesía”. Al cabo de unos meses, está casada con un joven vizconde: el deseo, la sensualidad de su marido la avergüenzan y humillan; pero, cuando finalmente produce “la revelación misteriosa de esos hechos en los que reside el gran secreto del amor”, la convivencia cotidiana, el hábito que sucede fatalmente a los grandes descubrimientos, no tarda en mostrar “las rarezas de carácter de Julien, sus rasgos de dureza, su avaricia y, por fin, su infidelidad”. 

Maupassant publicó Una vida, su primera novela, en 1883, cuando ya era un escritor famoso, tras la estela de Flaubert; y en ella narró “la humilde verdad”, según reza su subtítulo, de la vida de una mujer atrapada en un mundo de arcaicas convenciones –regidas por el dinero, los títulos y los hombres –y destinada a sufrir con pasividad los embates de la familia, la religión, el matrimonio, la maternidad, e incluso de “instituciones” menos morales como las amantes de los maridos.


OPINIÓN PERSONAL

1819. Jeanne deja el convento y pasa el verano en la finca familiar de Los Chopos, en una casona solariega recién restaurada. A los 17 años, Jeanne todavía cree en el amor sagrado y sueña con disfrutar de los placeres de la vida. Cuando el párroco de la comarca les presenta al vizconde de Lamare, cree que la providencia lo ha puesto en su camino y no tardan en prometerse. Por desgracia, las exigencias de un marido al que apenas conoce encierran a la joven a una brutalidad inesperada.

Las primeras páginas, más centradas en describir el emplazamiento y las reformas de la casa, me han aburrido un poco. Como Jeanne, no dejaba de preguntarme qué venía después de su matrimonio con Julien. A pesar de la dicha y el delicio, se intuye que el marido no es trigo limpio, pero el cambio es radical. Pasa de ser un pretendiente encantador a comportarse como un déspota incluso con los suegros, que viven con ellos temporalmente. Nadie dice nada porque estamos en otra época y los personajes culpan a las mujeres de lo que hacen los hombres.

Jeanne languidece en el «tedio de la vida monótona», sin esperanzas, sin nada que hacer. La novela es un retrato de la convivencia y la sumisión, lo que significaba ser mujer, sin posibilidad de rebelarse. Su existencia se ve reducida a las relaciones que mantiene con su marido, en su papel como esposa y futura madre. 

Es una historia densa que pocas veces encuentro entretenida y el desenlace resulta cada vez más insoportable.


«La vida nunca es ni tan buena ni tan mala como nos creemos».


Otros libros de Guy de Maupassant

Nuestro corazón

Pequeños fuegos por todas partes | Celeste Ng

Traducción: Pablo Sauras | Editorial: Alba

Cubierta de Pequeños fuegos por todas partes


SINOPSIS

En Shaker Heights, una tranquila y próspera zona residencial de Cleveland, todo está planeado, desde el trazado de las carreteras hasta los colores de las casas, incluso el triunfal futuro de sus vecinos. Nadie encarna mejor este espíritu que Elena Richardson, cuya vida se rige por un principio fundamental: jugar siempre dentro de las reglas sociales. La historia comienza cuando Mia Warren, artista enigmática y madre soltera, llega a esta idílica burbuja con Pearl, su hija adolescente. Mia lleva consigo un pasado misterioso y un desprecio por las reglas que acabarán amenazando esta comunidad tan cuidadosamente ordenada.

Pequeños fuegos por todas partes, segunda novela de Celeste Ng tras la celebrada Todo lo que no te conté, explora el peso de los secretos largamente guardados y la fuerza del instinto maternal. También el peligro de los que creen que llevar una vida convencional y planificada, donde se respeta el cumplimiento de las reglas, puede evitar el desastre o la angustia de intentar huir del pasado.


OPINIÓN PERSONAL

Shaker Heights es una comunidad utópica. Los vecinos son gente adinerada, nunca se producen conflictos y cumplen un sistema de normas en todos los aspectos de la vida. Los Richardson son una de esas familias acomodadas, un matrimonio feliz con cuatro hijos y una vida perfecta. Pero «Isabelle, la pequeña de los Richardson, había perdido definitivamente la cabeza y había quemado la casa».

¿Qué ha llevado a Izzy, una adolescente díscola y subversiva, a quemar la casa de su familia?

El libro retrocede en el tiempo tras el incendio y comienza cuando Mia Warren, una artista errante, y su hija adolescente Pearl se mudan a una casa de Winslow Road, propiedad de los Richarson. Su hijo Moody enseguida traba amistad con Pearl y la lleva a casa, un primer contacto que cambiará el destino de las madres. Pearl siente fascinación por los hermanos Richardson, especialmente por el hijo mayor; y estos, por la pobre huérfana y su excéntrica madre.

La libertad de la nueva inquilina «inquieta y seduce» a Elena Richardson, que ha seguido unas normas estrictas para llevar una vida tranquila. La novela enfrenta a las familias del vecindario con mujeres que se han visto obligadas a tomar malas decisiones. La autora centra su discurso moral en el altruismo con fines egoístas, el racismo sistémico y la maternidad. «Qué convertía a una mujer en madre» es uno de los debates. 

Un argumento con mucho drama, bien redactado e hilado. No es un relato lineal, es una historia de historias que narra las biografías en el mejor momento posible. Una mujer decidió apagar su fuego, mientras que otras lo alimentan.

Mis peros: me ha dado la impresión de que continuamente me estaba explicando la crítica social y siento que no he leído nada nuevo.


«Le traía sin cuidado lo que pensaran de ella, y esta indiferencia la hacía peligrosa».

«Las reglas existían por una razón muy sencilla: si las seguías, te iba bien en la vida; en caso contrario, corrías el peligro de incendiar el mundo».


La estrella de Salomón | Aleksandr I. Kuprín

Traducción: Alberto Pérez Vivas | Editorial: Alba

Cubierta de La estrella de Salomón


SINOPSIS

¿Hay que ir con cuidado con lo que se desea porque se puede convertir en realidad? Así podría resumirse esta novela del gran escritor ruso Aleksandr I. Kuprín (1870-1938).

El joven Iván Stepánovich Tsviet es un simple administrativo del Juzgado de Menores Huérfanos; canta también, para «duplicar su raquítico sueldo», como sustituto en el coro de la parroquia; vive en una buhardilla y manda dinero a su madre; no fuma, no bebe, no juega y no es mujeriego. Su único sueño es que lo asciendan en el trabajo. Pero he aquí que un día se le presenta un tal Tófel, «agente de negocios», para comunicarle que ha heredado de un tío suyo una mansión y unas tierras en una lejana provincia. Al visitar la inesperada heredad, descubre que ese pariente suyo tenía fama de nigromante y encuentra en su biblioteca un peculiar libro satánico que intenta descifrar. A partir de ese día se encuentra dotado del increíble poder de que se cumplan todos sus deseos... un don que al principio le fascina y divierte pero que poco a poco acaba siendo para él, que nunca ha sido ambicioso, un auténtico fastidio. 

La estrella de Salomón (1917) es una hermosa fábula de magia, amor y nostalgia, una vuelta humorística al género fáustico, escrita con gran inteligencia y un insólito sentido de la bondad.


OPINIÓN PERSONAL

Iván Stepánovich Tsviet es un funcionario afable, sin grandes aspiraciones y con pequeños placeres, que pasa desapercibido entre los demás. Lleva una vida austera, canta en el coro de una ciudad de provincias y cae bien. Es un hombre íntegro con un talento para resolver jeroglíficos que cambiará su suerte. 

Su vida tranquila se acelera cuando recibe en herencia la casa señorial de un tío misántropo y excéntrico que murió hace diez años. El agente de negocios Tóffel le informa de la mala fama que tiene la parcela entre los campesinos, quienes creen que su tío era un alquimista loco que hizo tratos con el diablo.

«Entonces fue cuando pensó, con una mezcla de vergüenza y temor, en la desenfrenada locura que se adueñaría del mundo si los deseos de la gente tuvieran la capacidad de materializarse en un instante».

El argumento que adelanta la sinopsis sucede a mitad de novela y todo lo anterior se centra en describir la vida social del funcionario. Un arranque lento, pero necesario, que presenta las peculiaridades de un protagonista anodino cuando es sacudido por algunos pensamientos morbosos.

Podría haber explorado más el alcance de su nueva suerte, pero ahí reside la moraleja. Es un libro crítico con la humanidad y entretenido, para echar un rato.


«¿Cambia tanto la vida, según se tengan o no los ojos cerrados?»


Nuestro corazón | Guy de Maupassant

Traducción: María Teresa Gallego Urrutia | Editorial: Alba

Cubierta de Nuestro corazón


SINOPSIS

«Soy demasiado moderna»: Michèle de Burile, viuda de un «varón brutal», ha tomado la «decisión de no volver a comprometer nunca su libertad». Ahora es una de «esas elegidas que París adula» y en su salón artistas y hombres de mundo se rinden ante ella, que «se conoce a sí misma de maravilla porque se gusta más que nada en el mundo; y nunca se equivoca en la forma de conquistar a un hombre». No se equivoca, en efecto, con André Mariolle, un diletante que nunca ha sido nada porque nada ha querido ser, y que, al conocerla, siente cómo se tambalean los principios de su vida aletargada y todas sus expectativas de lo que debe ser el amor y lo que debe sentir un corazón.

Nuestro corazón (1890), la última y sin duda más moderna novela de Maupassant, más que una crónica de amores mundanos, es el sagaz análisis de una crisis de identidad masculina ante la revelación de una mujer que ya no responde a los patrones de la pasión y del placer, sino que parece encarnar «el comienzo de una generación» que deja atrás a los hombres. Sin renunciar a su lenguaje de posesiones, caricias y sentidos embriagados, ni a su prosa tan inspirada como inspiradora, Maupassant inicia un nuevo capítulo en la historia de la literatura íntima que prefigura, con todos los honores, los dilemas eróticos del siglo XX.


OPINIÓN PERSONAL

Michèle de Burne es un espíritu libre de 28 años, una viuda que no se quiere volver a casar porque en su matrimonio con un sinvergüenza de buenos modales fue desgraciada. «Durante sus años de matrimonio, le había germinado una necesidad de represalias, una oscura necesidad de devolver a los hombres lo que uno de ellos le había hecho padecer, de ser ahora la más fuerte, doblegar las voluntades».

Actualmente, vive en París y recibe a antiguos conocidos, artistas y hombres con títulos, con los que mantiene tertulias intelectuales. Pese a las apariencias, Michèle siente hastío existencial, solo se tiene amor a sí misma, y aborrece socializar. Pero es una coqueta insaciable y ansía el poder sobre los hombres. «Para seguir siendo amigo suyo había que estar enamorado de ella».

El juego de la seducción comienza a cansarle... cuando conoce a André Mariolle, un hombre de 37 años, soltero, sin títulos ni vocación, que solo la tiene a ella. A sabiendas de su naturaleza egoísta, Mariolle se deja engañar por sus encantos y se entrega entero a una mujer caprichosa y vacía que lo manipula a su antojo. Lo que siente por la viuda es un amor entregado y sumiso que espera ser correspondido.

Personalmente, acabé harta de la señora. Es el amor exaltado frente al realismo del que sabe que nada puede ser para siempre. Su relación presenta muchas capas y, a pesar de la época, es un retrato actual de algunas relaciones. Desgrana las mismas inquietudes y contradicciones de hoy día, y si has sido Mariolle en algún momento, sufrirás con él. Si buscas un libro que te haga creer en el amor, pasa de largo.

Al margen de su relación, las reuniones ocupan espacio y son insufribles. Hablan de arte y filosofía en un tono elevado, pero también hay salseo por la rivalidad entre mujeres modernas que pretenden conquistar a más admiradores. Los hombres ven a esas mujeres como monstruos incapaces de amar, individualistas y superficiales, fracasadas que no quieren hijos. Esperaba un perfil más reivindicativo, pero a ojos de todo el mundo son menos intelectuales y poseen un carácter influenciado por las expectativas e ideales de la literatura romántica.

El final me disgusta hasta cierto punto, pero lo encuentro coherente. Una lectura entretenida y cargada de emociones agridulces. La maestría con la que describe los sentimientos e incluso los paisajes... Su prosa es una delicia, incluso si el argumento no te convence.


«¿Por qué nunca se realizan los sueños y nos topamos siempre con realidades a medias?»

«Es imposible amar para siempre; lo único que se puede es ser fiel».


Otros libros de Guy de Maupassant

Una vida

La sala número seis | Antón P. Chéjov

Traducción: Víctor Gallego Ballesteros | Editorial: Alba

Cubierta de La sala número seis


SINOPSIS

Esta obra emblemática de Chéjov trata de los límites difusos entre la locura y la razón, el mundo normal y el manicomio. Los protagonistas son un pobre alienado, Iván Dmítrich, con arrebatos pasajeros de fantástica lucidez, y el director del hospital, Andréi Yefímich Raguin, que se ha puesto una venda en los ojos para no ver las deficiencias y atrocidades que se cometen en el centro sanitario que regenta, y que acaba creándose una filosofía para justificar su inacción y su incuria.

Lenin dijo, después de leerla, que se vio impulsado a salir a la calle, porque él también se sentía «encerrado en un manicomio».


OPINIÓN PERSONAL

El doctor Andréi Yefímich trabaja en una institución de beneficencia. Como director del hospital, podría denunciar la falta de higiene y mejorar las instalaciones, pero se limita a desempañar su trabajo, con una implicación cuestionable. Es un hombre atormentado por el sinsentido de la vida inteligente, considera la existencia misma una cárcel.

La soledad social que deprime sus días parece disiparse cuando empieza a visitar la sala número seis del hospital, donde permanece ingresado Iván Dmítrich, un noble que sufre de manía persecutoria. Iván es un «loco» inteligente e interesante con el que hablar. A medida que conocemos la biografía de cada uno, médico y paciente comparten reflexiones sobre el sufrimiento, la pobreza y la mezquindad humana.

Es un relato corto, plano y predecible, se hace un poco pesado al principio, pero me interesa el retrato social de la locura y la ignorancia. La mitad de las páginas son una excusa para menospreciar la sociedad a través de un diálogo filosófico. Y como bien señala Iván Dmítrich, el consuelo de la filosofía no funciona cuando sufres la dureza de la vida o te escapas un poco de la norma.

Sin llegar a una historia destacable, es un texto para subrayar.


«Era indispensable que la sociedad tomara conciencia de su propia mezquindad y se horrorizara».

«Cuando la sociedad se protege de los criminales, de los enfermos mentales y, en general, de la gente que considera inconveniente, es invencible».


Reseña, La casa del páramo | Elizabeth Gaskell

Traducción: Marta Salís | Editorial: Alba

Cubierta de La casa del páramo


SINOPSIS

La casa del páramo fue publicada como «cuento de Navidad» a finales de 1850 y, respetuosa con el género, Elizabeth Gaskell compuso una hermosa historia de amor campestre, con un cuadro potente de virtudes y vicios y una apelación al sentimiento de buena voluntad. Maggie Browne, su heroína, vive con una madre indiferente y un hermano ambicioso que la considera una jovencita «enjaulada en el campo, rodeada siempre de la misma gente». Después de luchar por superar las diferencias sociales que la separan de su amor –el heredero de un terrateniente–, se verá empujada a un supremo sacrificio para salvar a su propia e ingrata familia. 

«Este pequeño volumen –escribiría Charlotte Brontë– tiene un bello comienzo, adquiere fuerza en su desarrollo, y concluye con pathos». Swinburne vio en él un precedente claro de El molino del Floss de George Eliot. Combinando elementos de cuentos de hadas con recursos de melodrama y una romántica observación de la naturaleza, Gaskell ahonda además en los entresijos de la vida doméstica, y muestra cómo el amor y la bondad pueden ser armas de doble filo, a menudo utilizadas con fines innobles. «¡Conocemos tan poco la verdadera realidad de aquellos hogares que visitamos como amigos íntimos!», dice la narradora de estas páginas… y se propone, con fortuna, entrar allí donde las apariencias y presuposiciones desvelan sus conflictos y sus secretos.


OPINIÓN PERSONAL

La señora Browne, viuda del antiguo coadjutor de Combehurst, reside en la casa del páramo con su vieja criada y sus dos hijos, Edward y Maggie. Los cuatro llevan una vida retirada y monótona desde la muerte del marido, hasta que un día visitan a la familia del señor Buxton.

Maggie enseguida se hace amiga de su sobrina Erminia y de la señora Buxton. Pero Edward y Frank, el único hijo del señor Buxton, se evitan. Edward es un prepotente con los demás y Frank, de corazón más noble, no ve con buenos ojos que el joven sea un déspota con su madre y su hermana.

«Era su primera salida al mundo, y no sabía lo extendida que está la costumbre de criticar a las personas a las que se ha visitado instantes antes».

Y precisamente esa costumbre es la verdadera protagonista del relato. Las familias Browne y Buxton se reúnen durante años y guardan las apariencias, mientras nacen rivalidades. Frank se siente cómodo con la dulce Maggie, pero su padre tiene otras aspiraciones y rechaza la relación únicamente por su posición económica.

El nudo no se centra tanto en el romance como en la ambición de las familias, con un Edward despreciable y una Maggie sumisa que me desespera. Hace un retrato vago de la sociedad, los ricos han olvidado la dureza de ser pobres y aquellos que no tienen las mismas oportunidades resisten la tentación del dinero.

El desenlace no es de mi agrado y las casualidades me parecen un despropósito.


«El dinero y lo que se puede conseguir con él han sido los causantes de esta degradación».


Otros libros de Elizabeth Gaskell

Las confesiones del señor Harrison

Proscrita | Anna North

Traducción: Laura Vidal | Editorial: Alba

Cubierta de Proscrita


SINOPSIS

En la década de 1890, en el Lejano Oeste, Ada tiene diecisiete años, está a punto de casarse y el futuro le sonríe: quiere a su prometido y le encanta trabajar como aprendiz de partera. Pero, al cabo de un año de matrimonio, no se queda embarazada. Las mujeres estériles son sospechosas de brujería y condenadas a la horca. Para sobrevivir, tendrá que dejarlo todo e iniciar una nueva vida.

Ada se une a una famosa banda de forajidas liderada por un predicador convertido en ladrón, conocido como Kid, carismático, ambicioso y grandilocuente, que quiere crear un refugio seguro para mujeres marginadas. Sin embargo, para hacer realidad este sueño, la banda trama un peligroso plan y Ada tendrá que decidir hasta qué punto está dispuesta a arriesgar su propia vida y la de sus compañeras.

Proscrita, tercera novela de Anna North, es un extraordinario neowestern feminista. «Ya tenemos una considerable tradición –ha declarado la autora– que se pregunta qué dejaron fuera los libros de Historia de los Estados Unidos que estudiábamos en el colegio. Y creo que los novelistas empezamos a dar respuestas.»


OPINIÓN PERSONAL

«En el año de Nuestro Señor de 1894 me convertí en proscrita. Igual que muchas otras cosas, no ocurrió de repente».

Pueblo independiente de Fairchild, en una historia alternativa del Lejano Oeste. Las mujeres solo sirven para tener tener hijos y las leyes acusan a las mujeres yermas de brujas. Si no logras quedarte encinta, tu único futuro es ser encarcelada o ahorcada por brujería. «Las personas culpan a la brujería de las cosas que no comprenden».

Ada es aprendiz de partera, su madre le ha enseñado que la brujería es un cuento y ella está decidida a estudiar por qué algunas mujeres no pueden concebir. Pero Ada tiene que huir cuando su familia política la denuncia al sheriff. Así es como acaba en la banda del Agujero en la Pared, una banda de forajidas lideradas por Kid (que no se considera “ni un ni una” pero seguirá usando el pronombre "él").

La ambientación es básica, describe conocimientos y remedios que uno puede saber sin documentarse. Con una protagonista desesperante que pone en peligro a todo el mundo con decisiones egoístas y heroicas. Aunque las forajidas viven de lo robado, apenas organizan un par de asaltos. Es un western centrado en la convivencia y las historias personales de mujeres tan parecidas que cuesta diferenciarlas. Hasta que Kid propone el gran golpe, un asalto que cambiará el futuro.

El final se deja todo en el aire y me provocó una sensación extraña hacia Ada. Una de las pocas veces que acabo de leer un libro y busco reseñas para consultar voces más versadas que yo. Y efectivamente, la autora pasa de puntillas por el feminismo interseccional, da la impresión de que ha utilizado a los personajes inclusivos como atrezo. Es una novela queer protagonizada por una persona blanca hetero que no se siente mujer porque no puede tener hijos y el argumento no sale de ahí. 


«—Todos vitorean cuando se ahorca una bruja.
—Todos menos nosotras»


Protege a tus hijas | Diana Tutton

Traducción: Miguel Ros González | Editorial: Alba

Cubierta de Protege a tus hijas de Diana Tutton


SINOPSIS

Protege a tus hijas (1953) puede leerse fácilmente como una divertida inversión moderna de Orgullo y prejuicio con un toque de Mujercitas, títulos ambos que se citan en la novela. Si en la célebre obra de Jane Austen una madre se desvivía por casar a sus hijas, aquí, dice uno de los personajes, «ni siquiera la mismísima señora Bennet lo conseguiría, a menos que contara con el apoyo de unos cuantos clérigos».

La familia Harvey vive en un pueblecito no lejos de Londres justo en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El padre es un escritor de novelas policiacas de éxito, muy celoso de su intimidad, y se pasa el día encerrado en su «vestidor». La madre, una belleza serena y delicada, tiene el hobby de pintar, come y cena muchas veces sola en su habitación, y hay órdenes tajantes de no alterarla en ninguna circunstancia. De sus cinco hijas, que nunca han ido a la escuela y se han educado en casa (no solo a base de Jane Austen y Louise May Alcott sino también de Gide y Proust), solo una se ha casado y vive en Londres. Las otras cuatro siguen viviendo en un mundo excéntrico y aislado, que a veces parece idílico y otras preocupante. Una de ellas, Morgan, va contando las pequeñas incidencias de su vida en común con jovialidad y ligereza, hasta que de pronto descubre que hay algo raro, quizá hasta cruel, en ese aislamiento. 

Diana Tutton, con su magistral uso del punto de vista, guía a su narradora para establecer con el lector, en un brillante ambiente de comedia, una grata complicidad, y para que los hallazgos perturbadores se produzcan para los dos —narradora y lector— al mismo tiempo.


OPINIÓN PERSONAL

Las hermanas Harvey viven encerradas en casa para no disgustar a madre y padre. Su madre sufre de los nervios. Su padre es un escritor famoso, y rico, pero la familia vive prácticamente en la indigencia y solo tienen una persona en el servicio. De todo lo demás, se encargan las hermanas. Incluso de educar a la más pequeña, porque ninguna ha puesto un pie en la escuela y la última institutriz se fue hace años.

Pandora es la única hermana casada, la única que ha conocido el mundo exterior y considera que viven en un ambiente antinatural. Pretende que sus hermanas se relacionen con gente de su edad y se casen, una tarea que «ni la señora Bennet conseguiría». 

La novela, narrada por una de las hermanas, no cuenta más, solo la convivencia y los conflictos entre cuatro hermanas maleducadas que anhelan salir y hacer vida en sociedad pese a la oposición de sus padres. Hay momentos que la situación se hace pesada.

Los pretendientes y las pocas personas que conocen fuera de la casa no me parecen del todo creíbles, no comprendo que mantengan el contacto con ellas y los ricos, por supuesto, resultan insoportables. Me he frustrado con todos los personajes, aunque entiendo que algunos detalles eran en clave de humor.

Es una obra bien escrita que retrata a las víctimas y el victimismo en el núcleo de una familia enfermiza, yo he sufrido porque es más habitual de lo que se cree.


«Parece que el mundo exterior nos trastoca un poquito las ideas cuando lo conocemos».


Las horas antes del amanecer | Celia Fremlin

Traducción: Daniel de la Rubia | Editorial: Alba


SINOPSIS

Esta novela de suspense electrizante no gira alrededor de grandes criminales sanguinarios sino de un ama de casa de clase media del Londres suburbano de la década de 1950. Louise está casada, tiene dos hijas de seis y ocho años y un niño de siete meses que se pasa las noches llorando. Ella prácticamente no duerme y aun así tiene que ocuparse de una casa repleta de osos de peluche manchados de mermelada, latas medio llenas de pintura seca, ropa sin planchar y botones sin coser. Y de un marido imperdonablemente exigente. Las enfermeras le dicen que tiene que crear «una atmósfera de calma y tranquilidad» y no transmitir sus preocupaciones al niño; sus amigas cultivadas le hablan de madres modernas y del «subconsciente». Ella cree que no es infeliz, sino que tiene «felicidad, como una tiene un vestido de tarde guardado en el fondo de un armario». En el caos de su vida aparece además una inquilina, una profesora de instituto a la que tanto ella como su marido creen haber conocido antes, no recuerdan dónde ni cuándo. Su comportamiento extraño siembra dudas y sospechas en la cabeza de Louise, aunque siempre se siente obligada a pensar si no serán imaginaciones suyas, y, dramáticamente, es su propia conducta la que se vuelve sospechosa. 

En Las horas antes del amanecer (1958), Celia Fremlin, para algunos la Patricia Highsmith británica, se revela como una maestra mordaz en la creación de un ambiente de misterio y pesadilla en el que se revuelven tortuosamente las ideas de feminidad y maternidad.


OPINIÓN PERSONAL

Louise tiene dos hijas y un recién nacido que no para de llorar. La enfermera le ha “recetado” que cree una atmósfera tranquila para el bebé, pero Louise es una madre desbordada que tiene que ocuparse de las tareas del hogar, de tres niños y de un marido que le exige silencio.

Por si fuera poco, han alquilado la buhardilla a Vera Brandon. El matrimonio cree conocer a la profesora, pero ninguno la ubica. Louise se obsesiona con la inquilina y comete errores imperdonables, pero en vez de aligerar su carga de trabajo, todo el mundo cuestiona su salud mental.

El sentimiento de culpa hacia su marido y las reprimendas de otras madres más «progresistas» en sus métodos de enseñanza, representan un baile de apariencias casi cómico que resulta tan realista como insoportable. Lo contemporáneo choca con la crianza de toda la vida, y he reconocido a muchos personajes.

La primera parte de la novela, centrada en la rutina de un ama de casa explotada, me ha entretenido. Por el contrario, el misterio que rodea a la inquilina me parece conveniente, predecible y ha sido contado mil veces en pelis de tarde. Un final que funciona, pero flojito.


«Hoy casi nadie sabe nada sobre los verdaderos sentimientos de una mujer adulta. La mayoría de las mujeres se limitan a sentir lo que las novelas y las revistas les dicen que sientan. Y, en cuanto a la mayoría de los hombres... en fin, si alguna vez se encuentran con una auténtica mujer madura, ¡pondrán pies en polvorosa!»

«Si su acción era en verdad sensata y necesaria, ¿por qué habría de sonar absurda? Más que absurda: de locos. Quizá fuera de locos. Quizá era así como se sentían los locos; empujados, lógica e inevitablemente, a sus disparatadas acciones, pues no les quedaba otra opción».


La niña duende | George Sand

Traducción: María Teresa Gallego Urrutia, Amaya García Gallego | Editorial: Alba


SINOPSIS

El señor Barbeau, próspero agricultor y concejal del pueblo de La Coisse, decide ceder a uno de sus hijos, Landry, a un vecino para que trabaje en sus tierras. Sylvinet, su hermano gemelo, se siente menospreciado por no haber sido el elegido y un buen día, triste y airado, huye de casa. Al partir a buscarlo, Landry se encuentra con Fadette, apodada por los niños del pueblo el Cricrí porque dicen que es más fea que un grillo. La muchacha, con fama de bruja, se ofrece a ayudarle a encontrar al hermano perdido si le promete que obedecerá cualquier orden que le imponga después. Landry acepta, Sylvinet aparece, y la pequeña Fadette exige el cumplimiento del pacto. 

La atmósfera y el lenguaje del cuento de hadas son muy reconocibles en La niña duende (1849), la más famosa del ciclo de «novelas campestres» de George Sand, pero no impiden el desarrollo de la observación realista y del espíritu desmitificador: la bruja bien puede ser al final una científica, una psicóloga o una confesora. Por su parte, los dos hermanos Barbeau dan pie a un delicado y emocionante estudio del paso de la infancia a la edad adulta, una época de descubrimientos, celos, vergüenzas y melancolías. La novela busca reconciliar la pasión con la naturaleza, dirigida por «ese espíritu que observa, que compara, que se fija, que prueba».


OPINIÓN PERSONAL

Landry y Silvinet son dos mielgos unidos en todo. A la gente del Mielgar le cuesta diferenciar a los hermanos, aunque Silvinet es dulce y tierno, y Landry más fuerte. La creencia popular dice que ser mielgos es una especie de maldición, un fenómeno de la naturaleza: no pueden separarse sin enfermar. 

Y así sucede, Silvinet es un niño inmaduro y consentido que no soporta la distancia cuando su hermano tiene que irse a una finca vecina. Un día Silvinet desaparece y Landry lo busca temiéndose lo peor. Fadette, una niña que tiene fama de bruja en el pueblo, le promete encontrar a su hermano si a cambio le da lo que quiera cuando se lo pida.

Me esperaba una novela de brujas y fantasía gótica, pero no ha necesitado ningún truco de magia para superar mis expectativas. La “bruja” Fadette es un «chicazo», una niña desarreglada, curiosa e insolente que se dedica al juego y a la risa, a pesar de una vida desdichada. La gente siempre la ha menospreciado por la reputación de su madre y por fea. 

Aunque es un libro anticuado, publicado por primera vez en 1848, la sociedad de la época sigue vigente. Una historia sobre habladurías, prejuicios y sentimientos más allá de las apariencias. La promesa de Landry y los celos de su mielgo se entrelazan en una trama encantadora que alcanza el final que había deducido. La niña duende me ha embrujado.

 

«Se desprecia demasiado a menudo lo que no parece ni hermoso ni bueno y que de este modo nos privamos de lo que socorre y es saludable».

«El mundo está hecho de tal forma que, cuando dos o tres personas la toman con otra, todas meten baza, la acusan y le dan mala reputación sin que se sepa muy bien por qué, y como si fuera por el gusto de aplastar a quien no puede defenderse».


El castillo de los Cárpatos | Jules Verne

Traducción: Elena Bernardo | Ilustración de cubierta: El castillo de los Cárpatos (detalle), ilustración de L. Benett de la primera edición, 1892 | Editorial: Alba


SINOPSIS

«Ésta no es una historia fantástica, sino tan sólo novelesca. […] Aunque a día de hoy nuestro relato no sea verosímil, quizá llegue a serlo mañana gracias a los recursos científicos del futuro, y llegado ese momento a nadie se le ocurrirá situarlo en el ámbito de la leyenda.» Estas palabras típicamente vernianas introducen El castillo de los Cárpatos (1892), tal vez una de las obras menos conocidas del autor, en donde prefigura, según algunos, la invención del holograma y la televisión, y en donde crea, según otros, la primera novela de zombis. 

En las profundidades de Transilvania, en una comunidad aislada y supersticiosa, la inesperada aparición de humo en la torre de un castillo abandonado sugiere una presencia diabólica. Un valiente guardabosques y un médico algo cobarde se aventuran a explorar el castillo y son rechazados por fuerzas extrañas y pavorosas. Por su parte, un joven conde valaco que ha perdido a su amada, la célebre cantante Stilla, que murió en el escenario, cree oír su voz en las inmediaciones del recinto. 

Verne combina en esta curiosísima novela el racionalismo, el humor sardónico y la crítica de la superstición y la leyenda con una paradójica, casi surrealista exaltación del amour fou.


OPINIÓN PERSONAL

Los rumores dicen que el castillo de los Cárpatos está encantado. La familia noble que poseía la fortaleza «participó en las guerras que ensangrentaron las provincias transilvanas». El último barón, Rodolfo de Gortz, desapareció hace veinte años y el castillo lleva abandonado desde entonces. Cuando el pueblo de Werst ve salir humo de la torre del homenaje, cunde el pánico: si la torre estaba habitada, solo podía ser por seres sobrenaturales.

Werst es el hogar de los crédulos, se encuentra entre los pueblos más atrasados del condado de Kalusenburgo y el maestro enseña leyendas en lugar de ciencia. Tras el avistamiento del humo, las personalidades "destacadas" deciden explorar el castillo para calmar a los habitantes: ¿son presencias humanas o sobrenaturales?

Su narrativa es descriptiva hasta el exceso, algo que agrada cuando nos sumerge en las aventuras de los personajes y enriquece la ambientación gótica del castillo, pero que hace su lectura cuesta arriba cuando documenta toda la información disponible de las localidades circundantes. A medida que la historia avanza, el ritmo narrativo se vuelve más fluido y no puedes abandonar la novela hasta saber qué está pasando en la fortaleza. Sobre todo cuando las pesquisas de los vecinos se agotan e introduce nuevos personajes en un giro inesperado de la trama. 

La creencia en lo sobrenatural me ha sacado alguna sonrisa, las gentes de Werst son caricaturescas, aunque es de justicia decir que los fenómenos paranormales están conseguidos y ponen en duda las teorías más razonables. Es una novela intrigante que mantiene el equilibrio entre la superstición y la ciencia ficción de la época. 


Otros libros del autor

Con la misma moneda | Verity Bargate

Traducción: Íñigo F. Lomana | Editorial: Alba


SINOPSIS

A Sadie Thompson la ingresa su madre en un internado de monjas a los tres años y allí la deja hasta los once, vacaciones incluidas. Un día se presenta con un marido nuevo y la niña convive con ellos un curso. A los dieciocho, en plena época de exámenes, su padrastro la requiere porque la madre está hospitalizada y alguien tiene que cuidar a los perros. La madre muere, dejándole un apartamento y unos considerables ahorros que tenía en secreto, así como una talla de caoba de una Madonna. Concluido el funeral, Sadie le roba un Mercedes a su padrastro y recoge en él a un joven autoestopista que lo primero que le dice es que no debería recoger autoestopistas; pero a ella le cae tan simpático que le regala el Mercedes. Así empieza, a los diecinueve años, la nueva vida de Sadie… y no tardará en descubrir que la solidaridad femenina es callada y marginal, y que los hombres, nada callados y siempre centrales, no son sus amigos. Un extraño lema que le repite la gente que le miente y hace daño −«Lo hice porque te quiero»− la obsesiona. 

Con la misma moneda (1981), última de las tres novelas que escribió Verity Bargate, es definitivamente rara, irreverentemente fantasiosa: toca límites y los cruza. Como No, mamá, no, plantea una rebelión que solo puede llevarse a cabo con una violencia inesperada.


OPINIÓN PERSONAL

La vida de Sadie Thompson siempre ha estado marcada por el rechazo. Después de ocho años en un convento, su madre viene a recogerla con su nuevo marido, un general de brigada desagradable que la considera poco menos que un engorro. No tardan mucho en enviarla a un internado y no vuelve a ver a su madre hasta que esta pide verla, pocos días antes de morir.

Huérfana a sus 19 años, su madre le deja en herencia un apartamento y ahorros suficientes para mudarse y vivir una temporada. La historia arranca cuando Sadie roba un Mercedes a su padrastro y se lo regala a un autoestopista, dando inicio a la trama principal de la novela: su relación con un hombre y el apoyo entre mujeres.

Los primeros capítulos me estaban pareciendo magníficos, protagonizados por una Sadie abandonada a su suerte que descubre todo lo que sabe sobre sexualidad por su propia cuenta, porque nadie le ha enseñado nada; una de tantas mujeres que sufre violencia obstétrica y ve normales comportamientos que son denunciables. Es un relato crudo, pero cargado de un humor negro y extraño, se presentaba como un romance raro y, poco a poco, deriva en un drama que provoca indignación.

Pero es perturbador. Comprendo que forma parte de la crítica, pero la decisión de Sadie llega a parecerme ofensiva, es un despropósito que se vuelve en su contra.


«Recuérdalo siempre. Ser mujer es algo engorroso, complicado y repugnante. Ya te darás cuenta».

«A mí me habían educado para creer en los hombres».


Otros libros de la autora

La cabeza del profesor Dowell | Aleksandr R. Beliáiev

Traducción: Alberto Pérez Vivas | Editorial: Alba


SINOPSIS

Entre los clásicos de la ciencia ficción rusa destaca la figura de Aleksandr R. Beliáiev, uno de los creadores del género en su país y a quien se llamó el Jules Verne ruso.

En La cabeza del profesor Dowell (1925), un eminente científico especializado en el trasplante de órganos es asesinado por un ambicioso discípulo suyo, el profesor Kern, que conserva su cabeza con vida y la obliga a supervisar sus investigaciones. Contrata como ayudante a la doctora Marie Laurane, que no tarda en descubrir sus planes y en entablar una íntima amistad con la cabeza: una novela deliciosa llena de humor negro y chispeantes aventuras.

Completa el volumen el relato «El día del Juicio Final» (1929), que narra las consecuencias de una súbita ralentización de la velocidad de la luz en el Berlín de los años 20.


OPINIÓN PERSONAL

Cuando Marie Laurane comienza a trabajar para el profesor Kern como ayudante, descubre horrorizada que el científico ha revivido la cabeza del profesor Dowell, el recientemente fallecido cirujano que había alcanzado fama con sus experimentos de reanimación en órganos recién extraídos de cadáveres. Tras su muerte, Kern se está llevando el mérito y la fama de sus ideas, pues investiga hipótesis contando con las correcciones y la ayuda de la cabeza.

«Resucitar un cuerpo, por consiguiente, era posible. Pero, ¿lo sería si el cuerpo pertenecía a un individuo y la cabeza a otro?» 

Con el paso de los días, Marie se acostumbra a la cabeza y empieza a entablar cierta amistad con ella, pero cada vez está más furiosa con Kern, al que acusa poco menos que de matarle.

Pensaba que toda la historia transcurría en el laboratorio, pero pronto introduce personajes y escenarios nuevos relacionados con las investigaciones del profesor Dowell. Basándose en ciertas casualidades, la trama se enreda en una novela que parece de aventuras, donde protagonistas relacionados entre sí superan obstáculos y escapan de un científico loco.

No es un relato de ciencia ficción como pueda parecer, toda la obra está salpicada de un humor negro y absurdo que entretiene, aunque la historia no tenía mucho que contar. También toca temas inesperados, como los recuerdos en los órganos o la corrupción de las instituciones a favor de los intereses económicos. Me figuro que los hechos que describe impactarían más en otra época, ahora solo produce risa y una pizca de indignación, porque algunas cosas no han cambiado.

Recuerda mucho al cine clásico, tanto por el ritmo narrativo como por los diálogos, incluso el romance es a la vieja usanza. El final es brusco, pero me ha gustado.

Completa el volumen el relato «El día del Juicio Final».

Maramballe es un corresponsal extranjero que corteja a la hija de un teniente para acercarse a su padre y acceder a un misterioso expediente. Las circunstancias no podrían ser más favorables: una disminución en la velocidad de la luz provoca que todo el mundo perciba los estímulos visuales con un retraso de cinco minutos.

«Todos los objetos se hacían visibles al cabo de unos minutos, exactamente igual que las imágenes de una película fotográfica al ser reveladas».

Las conversaciones entre periodistas me han parecido aburridas, pero la catástrofe a escala mundial es una idea interesante con mucha reflexión, como las estrategias que emplean para adaptarse o el modo en que repercute en la sociedad esta especie de ceguera colectiva. Sin embargo, la trama enseguida se convierte una historia de timos y enredos, casi cómica.


Maldición | Jenni Fagan

Traducción: Jesús Cuéllar | Editorial: Alba


SINOPSIS

En la que ha de ser la última noche de su vida, en una prisión de Edimburgo, en 1951, la bruja convicta Geillis Duncan recibe la visita misteriosa de Iris, un ser etéreo del siglo XXI que quiere acompañarla antes de ser ejecutada. A medida que pasan las horas y se acerca el amanecer, Geillis relata las circunstancias de su detención, tortura, confesión y juicio, mientras Iris le ofrece apoyo, consuelo y la tentadora perspectiva de escapar. Maldición es una representación visceral de lo que sucede cuando una sociedad está consumida por el miedo y la superstición. Jenni Fagan ha construido también un relato poético, lleno de magia y esperanza.

El de Geillis fue uno de los setenta casos reales de los juicios de North Berwick, en los que los acusados fueron sistemáticamente torturados para que confesaran alta traición y sentenciados a muerte por brujería. Geillis había sido comadrona y curandera, hechos manipulados por el hombre para quien trabajaba para hacerla víctima de aquel infame proceso.


OPINIÓN PERSONAL

«Por la mañana, aquí morirá una bruja».

Agosto de 2021. Isis lanza una llamada al éter para viajar en el tiempo hasta el 4 de diciembre de 1591. Su único cometido es que Geillis Duncan, una mujer acusada de brujería, no pase sola en la celda su última noche antes de la ejecución. Esta sesión de espiritismo es una “conversación entre dos brujas de dos épocas distintas”.

Cada palabra de este libro es un grito feminista, un discurso poético que denuncia la quema de brujas, la corrupción de los hombres y cómo los poderosos acallan las voces que amenazan sus privilegios. El relato de Geillis Duncan es la historia real de una sentencia a muerte y la violencia a la que fue sometida en sus últimos días de vida. Con una acusación especialmente dolorosa hacia las mujeres que condenan a otras porque han decidido acatar el orden establecido.

Los diálogos entre Iris y Geillis son duros, explícitos y descarnados, confiesan en primera persona el maltrato que han sufrido y hablan de dos épocas que guardan demasiadas injusticias en común, demasiadas para estar a medio siglo de distancia. Cuando el miedo hacia lo inevitable amenaza su cordura y necesitan abstraerse de lo inevitable, recuerdan y comparten lugares más agradables, escapando de la celda a través de la imaginación. 

Su prosa es poética y confunde la realidad con la ensoñación. Uno de esos libros que necesitas subrayar entero porque está lleno de frases sentidas.

No olvidamos.


«¿Cuándo podremos, no como brujas, sino como simples mujeres, maldecir a nuestros acusadores?»

«La voz de la mujer es una maldición. Tiene que aprender a ensalzar siempre a los hombres. Si no lo hace es una amenaza».

«No tenemos por qué tragarnos los miedos de los hombres, aunque nos maten por ellos».